Señor Director:

Si el éxito y el buen rendimiento no se basan en una serie de elementos aleatorios, ¿por qué, entonces, un estudiante que se esforzó durante su etapa escolar no puede ingresar al liceo que siempre ha querido?

Actualmente, aunque una familia haya preparado a su hijo por mucho tiempo para que entre a cierto establecimiento educacional, este sueño se verá mermado por la verdadera lotería del sistema de admisión que se instauró el año pasado.  Una ley que dejó a muchos hermanos separados o incluso en colegios muy lejanos a sus hogares, sin la posibilidad de entrar al liceo que siempre esperaron y que se merecían por sus méritos.

En vista de la problemática presentada desde su implementación, urge corregir el actual sistema de admisión, sobre todo para garantizar a ese estudiante y a su familia el ingreso al establecimiento que siempre quiso, valorando años de esfuerzo y mérito académico.