Señor Director:
Alemania, Bélgica, Francia y Austria son algunos de los países que han adoptado sanciones contra el negacionismo, sin embargo, ¿se ha reducido la incitación al odio, la discriminación y la violencia? ¿Ha cambiado algo en estas sociedades después de su aplicación?
Hasta el momento no existe evidencia alguna de que en los países donde se aplican sanciones al negacionismo, éste haya desaparecido o siquiera disminuido. Por el contrario, perpetúa aquello que se pretende erradicar porque no impedirá que las personas con sus familias o cercanos sigan reproduciendo pensamiento o ideas que se quieren eliminar para las próximas generaciones.
Es por esto que, más que solucionarlo con una pena coercitiva, ha de resolverse educando a las nuevas generaciones. Derechos humanos y políticas anti odio deberían ser trabajadas, porque no sacamos nada con tratar de intervenir la conciencia y opinión de otras personas a través del miedo, si olvidamos que en su casa siguen hablando y pensando como no queremos que se haga.
