Señor Director:
Los menores de edad están expuestos a controles constantemente. Hoy en día, los jóvenes son sujetos de control de identidad en diversas situaciones: acceso a cines, discoteques, compra de cigarros o alcohol. La idea de no contemplar la posibilidad de verificar la identidad es irrisoria, sobre todo cuando no es constituyente de una detención.
Desde el año 2008 Chile reconoce que la edad para responder penalmente ante un hecho delictual o que altere el orden social es 14 años (Ley N° 20.084 penal juvenil). Se ha visto un incremento en la participación de delitos por menores en esos tramos etarios. No tiene sentido no extender la facultad de controlar preventivamente a estas personas.
