Señor Director:
No hay que bajar el perfil a los hechos cometidos por el diputado Boric, porque incluso entregando las excusas necesarias, sus acciones son una ofensa por donde se mire. Sobre todo si consideramos que las palabras vienen de una autoridad del Congreso de Chile, de la cual se espera un comportamiento “un poco más a la altura” de la que puede tener un simple dirigente estudiantil.
