Señor Director,
Algunos -pocos- parlamentarios han hecho noticia por proponer, por cuarta vez, cambiar el nombre del aeropuerto internacional de Santiago.
Personalmente me da lo mismo como se llame, y seguramente me acompañan en esta indiferencia al menos las siguientes personas : 983.505 personas pertenecientes a los pueblos indígenas que se encuentran dentro del 40% más pobre de la población; 490.874 mujeres que sufren violencia intrafamiliar y no tienen ingresos propios; 484.822 personas que viven en hacinamiento alto o crítico… en fin, la lista comprende 16 situaciones que abarcan a cientos de miles de chilenos.
Cuesta entender que en el parlamento se discuta siquiera un tema que no resuelve ningún problema real de los chilenos mientras se dejan pendientes los problemas de verdad. Cuesta imaginar que en alguna mente quepa la idea de gastar dinero en un tema así mientras cientos de miles esperan soluciones, o al menos oportunidades, para hacer sus vidas más llevaderas.
