Señor Director:
Para que la oposición apueste por una acusación constitucional hacia el ministro Chadwick se requiere más que críticas políticas. Una interpelación debe cumplir con requisitos concretos de falta a la transparencia y al deber, que ni los abogados de las bancadas ni los mismos parlamentarios creen que existan con nitidez para este caso.
En Chile vivimos en un Estado de Derecho, lo que implica que el país entero se somete a la misma ley que él impone, una norma obligatoria para todos, gobernantes y gobernados, en igualdad de condiciones. No cumplir con ello no sólo habla de la poca rigurosidad que tienen los parlamentarios de oposición para seguir con el orden establecido, sino que a su vez marcan la insistente cacería de brujas que están haciendo con el Gobierno por el simple hecho de ser contrarios a sus creencias.
