Señor Director:
Llama la atención cómo ciertos sectores normalizan la violencia y se oponen al proyecto “Aula Segura” propuesto por el Gobierno, aun cuando los actos que se pretenden legislar son incompatibles con el derecho a la educación y la calidad de la misma. En su mayoría, critican que esta iniciativa podría afectar el derecho al debido proceso del estudiante expulsado, al mismo tiempo que desconocen los beneficios de la propuesta de acompañamiento y reinserción social, argumentando que generaría una estigmatización y marginación del estudiante en cuestión. Más aún llama la atención la crítica del Colegio de Profesores (principales beneficiados, pues se busca proteger su integridad física y laboral), quienes alegan que la medida sólo trasladará el conflicto de un liceo a otro.
Es una lástima que todos estos sectores sean incapaces de reconocer que este es un proyecto necesario para que Chile avance inclusivamente. El Gobierno no sólo ha puesto énfasis en el reguardo del debido proceso y en el acompañamiento del estudiante por parte de una dupla psicosocial, sino que también se ha preocupado de su reintegración en colegios que posean mejores índices de convivencia escolar, tal como ha señalado el propio Subsecretario de Educación. De esta manera, se pretende separar a los estudiantes de los grupos violentos en los que están insertos, pues son estas mismas bandas las que terminan marginando a los individuos de la sociedad y no su reinserción en una nueva comunidad.
