Señor Director:
Comparto lo expresado por el Presidente Piñera en el sentido de que “ningún contexto justifica ni justificará jamás los atropellos a los derechos humanos, los que deben ser sagradamente protegidos y respetados en todo tiempo, lugar y circunstancia”.
Lamentablemente en Chile existen contextos en que tales atropellos sí se justifican. Es lo que ocurre en los juicios a los que son sometidos los militares, carabineros y policías que debieron afrontar la violencia revolucionaria, en los que no les son respetados sus derechos humanos al principio de legalidad, a la presunción de inocencia, a la prescripción de la acción penal, a la cosa juzgada, al principio de favorabilidad, a la igualdad ante la ley y a un debido proceso; lo que vulnera no solo el Estado de Derecho, sino que el orden institucional de la República.
