Señor Director:
Mediante los medios de comunicación social nos hemos informado de la postura del Colegio de Psicólogos de Chile acerca del reconocimiento de la identidad de género en menores de edad. Pensando en el bienestar de los niños que poseen incongruencia de género, tal declaración nos parece irresponsable por los siguientes motivos:
- Se trata de una declaración imprecisa en su terminología. La identidad de género por sí sola no es un asunto en discusión, sino sólo cuando tal identidad es incongruente con el sexo biológico o asignado al nacer.
- Los manuales de trastornos vigentes a nivel internacional consideran que la situación de una persona cuya identidad de género es incongruente con el sexo asignado al nacer constituye un cuadro clínico en todos los casos (Trastorno de la Identidad Sexual en el CIE X), o bien solo en los casos en que esta situación va acompañada de malestar subjetivo, deterioro en lo social u otras áreas importantes del funcionamiento (Disforia de Género en el DSM V).
- La postura del Colegio de Psicólogos no es fruto de la evidencia empírica. Por el contrario, la literatura científica afirma que:
- Alrededor del 84% de los niños diagnosticados con disforia de género se identificarán con su sexo biológico llegada la adolescencia o la adultez, con o sin ayuda de psicoterapia.
- Las personas con disforia de género poseen 3 veces más probabilidades de sufrir algún trastorno ansioso o depresivo respecto de la población general.
- Tienen entre 8 y 10 veces más probabilidades de poseer trastorno autista respeto de la población general.
- El 41% de quienes se reconocen transgénero realizarán al menos un intento de suicidio en su vida, lo que significa que tienen 80 veces más probabilidades de atentar contra su vida respecto de la población general.
- La evidencia empírica actual no permite afirmar que estos índices de malestar subjetivo provengan directa o exclusivamente del hostigamiento social (discriminación, victimización, etc.), lo que sugiere que también hay factores mentales que contribuyen a la disminución del bienestar subjetivo.
- No hay evidencia concluyente de que la afirmación social de la identidad de género aumente significativamente el bienestar emocional a largo plazo, es decir, llegada la adolescencia o la adultez.
- Considerando esta evidencia, nos parece que la declaración del Colegio de Psicólogos de Chile tiende a normalizar e invisibilizar el sufrimiento de muchos niños que podrían ser aliviados mediante apoyo psicológico o médico.
No está en duda la dignidad y valor intrínsecos de los niños que viven esta situación. Por el contrario, consideramos que ellos y sus familias merecen conocer el actual progreso de la ciencia antes tomar la decisión de iniciar cualquier tipo de tratamiento o intervención terapéutica. Considerando que nuestro deber como psicólogos es brindar información y tratamientos acordes al estado actual de la ciencia, nos parece que declaraciones como éstas resultan irresponsables con aquellas personas a quienes deberíamos ayudar, y por lo tanto, en contradicción con nuestro código de ética profesional.
