Señor Director:

Ayer se lanzó la campaña Tolerancia Cero a la violencia de género. El Presidente Piñera junto al Ministerio de la Mujer dan una importante señal de la preocupación que este gobierno le otorga al maltrato tanto físico como psicológico que atenta la integridad de las mujeres.

Es interesante observar que, tal vez por un condicionamiento cultural, la violencia contra la mujer y la violencia de género se entienden como sinónimos. Esto es un error conceptual que podría darle un giro a esta campaña comunicacional. De acuerdo con la definición de la ONU “la violencia de género hace referencia a aquella que se dirige a grupos o individuos sobre la base de su género, y que impacta de manera negativa su identidad, bienestar social, físico o psicológico”. Por lo tanto, la violencia de género no es una definición exclusiva de agresión hacia la mujer. Sin embargo, al revisar las alarmantes cifras de maltrato hacia el género femenino que arrojan las estadísticas en nuestro país, se podría entender por qué está más enfocado en las mujeres. Digamos que esta campaña apunta a sensibilizarnos hacia el lado de la balanza que está más cargada: las mujeres que son víctimas de violencia y se mantienen en silencio. Imagino a una mujer con su cabeza gacha, sin mirar a los ojos porque esconde una vergüenza.

Lamentablemente, la campaña hecha para sensibilizarnos no deja en claro la diferencia de conceptos entre violencia de género y violencia contra la mujer. Además, la frase “No lo dejes pasar” podría ser utilizada en cualquier otra campaña, como la que se usaría en la prevención de accidentes de tránsito, por ejemplo. El formato en el cual los personajes o rostros que hablan y repiten esta frase es el mismo de varias otras campañas de este estilo: políticas, o en las de prevención del consumo de drogas y alcohol. En fin, poca originalidad para un problema social que requiere ser abordado con actitudes diferentes.

Es de esperar que no sea un presagio del fracaso en el propósito de disminuir los altos índices de violencia intrafamiliar. De ser así, terminaríamos con más de lo mismo, como la frase “No lo dejes pasar” que no refleja por ningún lado el grave problema social al cual intenta aludir.