Jair Bolsonaro, candidato derechista, se consolidó ayer como el nuevo presidente electo de Brasil, tras derrotar al candidato del Partido de los Trabajadores Fernando Haddad con el 55% de las preferencias versus un 44% obtenido por su contrincante.

Distintos líderes mundiales han felicitado a Bolsonaro, algunos con mensaje de apoyo y respaldo, mientras que otros se han mostrado escépticos por sus polémicos dichos en donde se muestra a favor de la tortura, la pena de muerte, incluyendo comentarios xenófobos y que han sido catalogados como ofensivos para las mujeres.

Frente a esto, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, aseguró hoy que vigilará el respeto de los derechos humanos en Brasil tras el triunfo del ultraderechista Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales.

«Como oficina vamos a estar muy atentos porque queremos que en una democracia tan importante de América Latina los derechos humanos se sigan respetando y la democracia siga consolidándose», afirmó Bachelet.

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