Publicado el 21 de julio, 2020

Subsecretario del Minvu: «El 87% de las empresas que trabajan con el ministerio son Pymes y queremos darles fuerza en la reactivación»

Autor:

Bastián Garcés

Guillermo Rolando explica el desafío que abordará la cartera. «Si se hace un análisis comparativo con la situación post 27-F, en esa ocasión se trabajó en cinco regiones principalmente y ahora las dificultades son prácticamente parejas de Arica a Magallanes», señala. Sobre la ampliación del subsidio de arriendo anunciado por el gobierno, el subsecretario sostiene que han «intentado reducir al máximo los documentos para postular al beneficio».

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«Esta cartera tiene una capilaridad muy amplia, entonces nos permite no solo trabajar en las grandes capitales regionales sino en localidades intermedias como en zonas bastante aisladas y eso es muy importante para un plan de recuperación económica», comenta el subsecretario de Vivienda, Guillermo Rolando respecto a la importancia que tendrá el ministerio encabezado por Felipe Ward en la reactivación tras la crisis causada por la pandemia del Covid-19.

En conversación con El Líbero el ingeniero civil aborda el enfoque que tendrá la cartera durante el proceso, la articulación con las Pymes para llevar a cabos diferentes proyecto habitacionales y los programas en los que se encuentra trabajando el Minvu. Sobre este último punto, Rolando adelanta que esperan que «a más tardar el plan de reactivación económica esté listo a mitad de agosto».

-¿Qué papel tiene que cumplir Vivienda en la reactivación económica?

-Se ancla en la necesidad permanente de poder atender a familias de ingresos más bajos para que tengan una solución definitiva, la Casen 2017 hablaba de que había en torno a un medio millón de hogares que tienen una necesidad muy importante para poder resolver sus problemas habitacionales, dejando de lado incluso las mejoras cualitativas, pero hemos ido observando que en el último tiempo este número puede haber ido aumentando dado las dificultades actuales. Esta es una cartera que el gran foco son los proyectos sociales, poder mejorar la calidad de vida tanto a nivel de vivienda, barrio y ciudad, pero a la vez con un rol muy importante en la reactivación económica.

-¿Cuál ha sido ese rol de colaborar con la reactivación?

-Vemos que hay un rol esencial de la cartera que es generar desde el ministerio de Vivienda y Urbanismo proyectos nuevos que tienden a tener tiempos más acotados que otras infraestructuras que también son muy importantes para el país, pero que a veces toman  más tiempo. Por eso desde abril empezamos a hacer un trabajo bien exhaustivo desde Arica a Magallanes con todos nuestros Servius y Seremis para ir generando una batería de proyectos nuevos de manera que a fines de agosto debiésemos tener un número grande de proyectos disponibles para partir en el caso de que se inyectasen más recursos. Esta cartera tiene una capilaridad muy amplia, entonces nos permite no solo trabajar en las grandes capitales regionales sino en localidades intermedias, como en zonas bastante aisladas y eso es muy importante para un plan de recuperación económica. Si se hace un análisis comparativo con la situación post 27-F, en esa ocasión fue en 5 regiones principalmente y ahora las dificultades son prácticamente parejas, muy similares de Arica a Magallanes, por lo tanto, se requiere que el plan pueda llegar a la mayor cantidad de comunas del país, por eso creemos que el Minvu debiese jugar un rol primordial en la recuperación económica en Chile.

-En una entrevista que dio al diario El Sur señala que para la reactivación económica se pueden utilizar aprendizajes de la reconstrucción tras el terremoto del 27-F, ¿cómo se pueden aplicar estas experiencias?

Las cosas positivas fueron que con el 27 -F se logró desarrollar un sistema de trabajo y coordinación con muchos actores, municipios, vecinos y la industria lo que generó un número muy importante de soluciones de manera rápida y en poco tiempo. Eran cerca de 200 municipios que tenían algún tipo de daño estructural debido al terremoto, por lo que se tenía una dispersión geográfica muy alta, había temas en las ciudades grandes y en las intermedias, en las zonas semirurales y rurales, esa diversidad que se genera en tan poco tiempo es uno de los aprendizajes indudables que se quieren instaurar acá. Otro aprendizaje es que una cosa es generar una cantidad de soluciones y otra tener muy clara cuáles son las planificaciones territoriales y no perder de vista la integración social. Sería un error garrafal construir 5 mil o 10 mil viviendas todas juntas en un lugar solo con el ánimo de una reactivación económica y que no tenga la mirada de la participación de los vecinos y de las ubicaciones territoriales, eso afortunadamente ya se ha ido mejorando mucho con los años, y también en el 27-F a pesar de que había mucha urgencia por sacar las cosas rápidas. Hay que tener un abanico muy amplio de proyectos, no solo en cuanto a construcciones sino que también programas de reparaciones, en ese sentido la mayoría de las empresas que trabajan con el Minvu son Pymes, eso implica tener una capacidad muy grande, por ejemplo, para hacer cambios de techumbres, mejoras de viviendas y ampliaciones, también queremos tener un sello muy fuerte en los temas medioambientales con, por ejemplo, los programas de mejoramiento térmicos, algo que genera actividad económica, mejora las viviendas y disminuye las poluciones en las ciudades.

Podemos generar desde el ministerio de Vivienda y Urbanismo proyectos nuevos que tienden a tener tiempos más acotados que otras infraestructuras que también son muy importantes para el país pero que a veces toman tiempo».

-Uno tiende a pensar en grandes empresas cuando habla de proyectos inmobiliarios, pero usted señala que el Minvu trabaja en su mayoría con Pymes, ¿qué ventajas tiene esto?

-Para ponerlo en contexto, en promedio todos los años damos cerca de 100 mil soluciones en las mejoras cualitativas, que no son construcciones de vivienda nueva sino cambio de techumbre, mejoramiento térmico, de los condominios sociales. Imagínese el volumen que eso implica y ¿quiénes desarrollan ese tipo de proyecto? Generalmente son empresas pequeñitas, por ejemplo, un maestro con dos ayudantes, quienes están encargados de hacer un cambio de techumbres en 15 viviendas en una localidad de la IV Región, si eso se multiplica por un N bien alto se genera una reactivación económica con mucha fuerza y a nivel bastante de base. Además, todo lo que implica la activación indirecta, compras y traslados de materiales, por ejemplo, eso es lo que genera mucha fuerza. El 87% de las empresas que trabajan con el ministerio de Vivienda son Pymes, a eso le queremos dar mucha fuerza.

-¿Cuáles serán los lineamientos de esas políticas?

-Se van a anclar mucho en los actuales programas, como los de integración social, de construcción, de mejoramientos y obras urbanas en las que ya estamos bastante avanzados con muchas de ellas, de modo que en el último trimestre y bimestre de este año haya muchas obras que ya estén andando de modo que la reactivación y el impacto mismo en la creación de empleos sea a partir de este 2020 y no terminar de diseñar proyectos para que se comiencen a ejecutar en 2023.

Sería un error garrafal construir 5 mil o 10 mil viviendas todas juntas en un lugar solo con el ánimo de una reactivación económica y que no tenga la mirada de la participación de los vecinos y de las ubicaciones territoriales».

-En concreto, ¿qué plan tiene el gobierno respecto a la reactivación? ¿Hay estimación de inversión destinada para esto, proyectos que podrían comenzarse a ejecutar o cuántos trabajos se podrían generar?

-Para ser bien franco estamos cerrando los últimos temas tanto con Presidencia como con Hacienda y una vez que ya esté aprobado se va a hacer el anuncio, dado que no hemos zanjado los números todavía no me atrevo a definir las cifras.

-¿Hay alguna fecha estimada para realizar este anuncio?

Estimamos que a más tardar el plan esté listo a mitad de agosto y es probable que sea antes.

Postulación a beneficios: «Hemos intentado reducir al máximo la cantidad de documentos»

-¿En qué consiste este subsidio para financiar arriendos hasta $600 mil?

-En el país hay un número bien importante de hogares que arriendan, en promedio uno de cada cuatro hogares arrienda. Tenemos 5,8 millones de hogares así que casi un millón y medio de hogares arriendan en el país, de ellos hay un número importante que está con una dificultad económica bien grande por pérdidas laborales o mermas en sus ingresos, lo que ha ido ocurriendo en las últimas semanas es que algunos de estos hogares se han visto forzados a tener que dejar el lugar que arriendan con todos los dolores que eso implica. El diseño de este apoyo es justamente para que aquellas familias que están arrendando y que tienen esta pérdida laboral, como Estado, podamos apoyarlas en estos meses que son los más complejos. Este instrumento consiste en un subsidio que dura tres meses con montos hasta los $250 mil de aporte directo del Estado que se entrega a través del Minvu para arriendos hasta los $600 mil, de modo de que lo que se busca es cubrir un abanico bastante grande de población que puede entrar como beneficiaria de este programa.

-¿Cuáles son los requisitos para postular a este subsidio?

-En primer lugar, se tiene que demostrar que uno está arrendando, porque este beneficio no es para personas que están yendo por primera vez a arrendar, sino que para quienes están actualmente arrendando, lo que se muestra a través de un contrato de arriendo. En segundo lugar, hay que demostrar que tienes una disminución importante en tus ingresos, puede ser mostrando un finiquito o un seguro de desempleo, en el caso de honorarios demostrar que con las emisiones de boletas se han ido reduciendo tus ingresos. Lo otro es que si bien lo ampliamos bastante estamos pidiendo que tengan Registro Social de Hogares. Para que esto sea rápido en un proceso de emergencia redujimos al máximo la cantidad de documentos para pedir, el jueves pasado ya había cerca de 34 mil postulaciones ingresadas al sistema.

Al ser un programa de la cartera se ancla en algo ya existente, entonces es mucho más rápido y está diseñado para que el primer grupo que se le pueda entregar el beneficio en el mismo mes de agosto».

-Este beneficio pasó de 50 mil a 100 mil cupos, ¿cómo se cuantifica este aumento?

-Este es un programa que se diseñó el 2013, empieza a estar en marcha en 2014, y en seis años se han entregado cerca de 50 mil soluciones y ahora lo que queremos hacer es en pocas semanas duplicar lo que se ha hecho en seis años, lo que requiere un esfuerzo bien notable como cartera, desde los formatos de postulación, selección y aplicación. Este es un llamado abierto hasta fines del mes de agosto, si postulan más de 100 mil familias hasta el próximo viernes, que es el próximo corte, probablemente vamos a tener la capacidad de hacer el análisis y la entrega a todos en una primera fase. Otra cosa que es relevante de este diseño es que al ser un programa de la cartera se ancla en algo ya existente, entonces es mucho más rápido y está diseñado para que el primer grupo que se le pueda entregar el beneficio sea en el mismo mes de agosto para que tanto el arrendatario como el arrendador tengan la certeza dentro de la primera quincena de agosto.

«Debiésemos generar muchas más soluciones de las que ya ha estado haciendo esta cartera«

-Muchos expertos han mostrado preocupación que a causa de la crisis vuelvan a aumentar los campamentos, ¿cómo afrontará este desafío el Minvu?

-La situación de aumento de campamentos ya se está observando, tenemos un catastro que lo cerramos en diciembre de 2018 que hablaba de 47 mil familias viviendo en situación de campamento, con un foco importante en la conurbación entre Viña del Mar y Valparaíso, Biobío y tres comunas del norte, pero lo que hemos observado desde abril en adelante es que ha ido aumentando de manera importante, incluso en el verano en algunas ciudades del sur aumentó como en Temuco y Osorno. Nuestra estimación es que hoy día ha aumentado al menos entre 15 y 20 mil familias en estos pocos meses, por eso lo quiero conectar con el programa de arriendo que tiene tanta fuerza. Cuando uno ve las causas principales de por qué las familias se han ido a vivir a campamentos en los últimos años y meses, la primera causa que uno ve es la dificultad para poder pagar un arriendo, entonces tener un programa que permita apoyar a segmentos medios y de ingresos más bajos es una herramienta para ayudar en estos períodos que son tan complejos.

Todavía nos queda un número importante de familias por apoyar, son cerca de medio millón de hogares, antes de la pandemia, sobre quienes ya sabíamos por Casen que necesitan del Estado para tener una solución habitacional».

-Una de las situaciones que visibilizó la pandemia se relaciona con el hacinamiento.

La pandemia, entre muchas otras cosas, visibiliza una situación que estaba hace mucho tiempo que es el hacinamiento. Todavía nos queda un número importante de familias por apoyar, son cerca de medio millón de hogares, antes de la pandemia, sobre quienes ya sabíamos por Casen que necesitan del Estado para tener una solución habitacional. Este ministerio hace varios años entrega en promedio entre 50 a 60 mil soluciones definitivas al año, es una cartera que ya tiene una capacidad instalada para entregar miles de soluciones anuales, el problema es que aún nos quedan muchas familias en esa condición de urgencia y también se nos abre una ventana importante a través de un plan de reactivación económica donde debiésemos generar muchas más soluciones de lo que ya históricamente ha estado haciendo esta cartera.

-Usted menciona la ventana de oportunidad que significa un plan de reactivación, ¿cómo se puede abordar la planificación urbana?

-Primero quiero referirme a la calidad de una vivienda, hace bastantes años que se entrega una vivienda desde el ministerio de Vivienda a las familias más vulnerables, cuando son departamentos la superficie mínima son 55 metros cuadrados, por una norma que viene desde el 2011, y cuando son viviendas en extensión el mínimo son 45 metros cuadrados, pero afortunadamente como son terrenos pueden ampliarse, además también hay mejoramientos de suelo, antisísmicos y térmicos. Por estos motivos hace unos 8 o 9 años atrás cuando hacíamos la evaluación de los beneficiarios la calidad misma de la vivienda no es un punto central de crítica, donde tenemos que seguir empujando y donde ha habido esfuerzos importantes es en la localización, donde contamos con herramientas nuevas para la adquisición de suelos, ahí veíamos con urgencia que el Minvu necesitaba con urgencia tener herramientas de gestión de suelo porque si el Estado no las tenía en muchas localidades los proyectos se iban a donde estaban los suelos más baratos, lo que tiene un doble efecto: primero se concentró la hiper vulnerabilidad en algunas partes de la ciudad y lo segundo es cómo llevas los equipamientos en donde viven las familias. Sobre esto se elaboró un programa que se llama Regeneración de Barrios Vulnerables en donde se reconoce como Estado que hubo errores importantes, y ahora estamos trabajando en 19 territorios de nuestro país en donde hacemos ciudad nueva sobre la ciudad antigua.

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