Publicado el 08 de julio, 2019

Subsecretario de OO.PP.: «Lo que hace falta hoy en Chile no es financiamiento sino buenos proyectos para licitar»

Autor:

Mariela Herrera

Lucas Palacios cuenta que están trabajando «a toda máquina» para resolver «la pobreza» que, en esta materia, heredaron del gobierno anterior. De hecho, el Ministerio de Obras Públicas ya está destinando 34 millones de dólares para este objetivo. Además, sobre el tren Santiago-Valparaíso, el subsecretario adelanta que a comienzos del próximo año iniciarán un proceso internacional «para mostrar este y otros proyectos a las empresas que tienen mayor experiencia a nivel mundial para que se interesen y participen en la futura licitación».

Autor:

Mariela Herrera

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«No me gusta que se diga que nuestro plan de infraestructura tiene que ver con las condiciones económicas que está viviendo el país, porque lo venimos planificando desde el programa del gobierno del Presidente Piñera». Así responde el subsecretario de Obras Públicas, Lucas Palacios cuando se le plantea que el énfasis en infraestructura responde más al ajuste de expectativas de las cifras de crecimiento de 2019.

Subraya que «tenemos una economía sana y vigorosa, que es una muy buena plataforma para la inversión». El problema, señala, es la poca cantidad de proyectos que venían del gobierno anterior, asunto que están subsanando con mayor inversión en la materia y fortalecimiento de los equipos técnicos del ministerio. En paralelo, proyectan en el MOP una planificación a largo plazo, con eje en el mandato que les entregó el Presidente: diversificar matriz de transporte público. Esto incluye mejoramiento de las carreteras -que serán relicitadas- trenes, tranvías, la red aeroportuaria.

-Tras la cuenta presidencial, se ha notado el sello del gobierno para darle mayor énfasis a Obras Públicas. Se dijo que era una forma de darle un impulso a la economía ¿eso lo están viendo con una planificación a largo plazo?

-El énfasis que estamos poniendo en infraestructura proviene de una planificación, pero también de una ejecución. Hace más de dos décadas que solamente se ha estado planificando qué es lo que hay que hacer en infraestructura, pero se han tomado pocas decisiones, ha habido poca voluntad política para hacer las inversiones en infraestructura que son necesarias para el país. Y esto es importante porque las inversiones en infraestructura son inversiones sociales. Tienen un impacto muy directo en las personas, en la integración social, y entrega herramientas para el desarrollo a las distintas comunidades repartidas en todo el país. Se trata de conectividad terrestre, aérea, lacustre, marítima. Cuando hablamos de logística, son todos los sistemas de infraestructura  que favorecen al desarrollo productivo del país.

-Se ha hablado de pensar en el Chile del 2050…

-Hay proyectos de corto, mediano y largo plazo. Estamos generando un proyecto de infraestructura para el país hacia el año 2050, pero también nos estamos haciendo cargo del déficit que encontramos el día de hoy, como en conectividad, borde costero, aeropuertos, etc. Todas aquellas materias de Obras Públicas que llevamos a cabo del ministerio, y aquellas que generamos  por mandato de otros ministerios, como la red de hospitales, cárceles, etc.

Es una fantasía creer que en base solo de la inversión pública salen adelante los países. Por eso hemos hecho una revisión en materia de permisología, de procesos, para que desde el sector público podamos facilitar la inversión privada».

 -En general los gobiernos piensan en obras concretas, tangibles, para dejar como legado. ¿En este caso cuál es el énfasis que se está buscando?

-Los gobiernos necesariamente deben tener una visión  de mediano y largo plazo. Hay proyectos que son necesarios porque existen brechas que ocurren hoy, otros proyectos que hay que preparar y otros que se planifican para poder licitar en el futuro. Nosotros nos hemos planteado, a petición del Presidente, diversificar nuestra matriz de transporte público. Eso significa incorporar el mejoramiento de nuestras carreteras, que serán relicitadas durante nuestro gobierno, como la Ruta 5 y las transversales como la 68 y 78, con un estándar superior; los trenes, tranvías, teleféricos y el mejoramiento de la red aeroportuaria. Esto es algo importante porque se suma a la tecnología digital donde está trabajando el Ministerio de Transporte con la fibra óptica, la conectividad 5G. Todo está relacionado, debe tener una integralidad en el desarrollo de la infraestructura.

-Hace unos meses las expectativas de crecimiento se redujeron de 3,5% a 3%, fue entonces que el gobierno optó por poner énfasis en las obras públicas. ¿Pueden las OO.PP. mejorar los números?

No me gusta que se diga que nuestro plan de infraestructura tiene que ver con las condiciones económicas que está viviendo el país, porque lo venimos planificando desde el programa del gobierno del Presidente Piñera. Y a mi juicio, la economía está en un pie sano y vamos a seguir creciendo a futuro independiente de las varianzas que son propias de los ciclos económicos. El hecho concreto es que después de 4 años que se creció muy poco, 1,7%; el año pasado crecimos al 4% y este año vamos a estar cercano o superior al 3%. Tenemos una economía sana, vigorosa, que es una muy buena plataforma para la inversión. Por lo tanto, nuestro plan de infraestructura iba a salir adelante de todas maneras, porque estaba en el programa de gobierno como una necesidad para el país. Porque es una necesidad social de poder integrar a todos los sectores de la economía, del territorio nacional, en el desarrollo futuro.

Hace más de dos décadas que solamente se ha estado planificando qué es lo que hay que hacer en infraestructura, pero se han tomado pocas decisiones, ha habido poca voluntad política para hacer las inversiones en infraestructura que son necesarias para el país».

-¿Este plan incluye inversión pública y privada?

-Exacto. Nuestro plan no se trata solo de incentivar y generar inversión pública sino también inversión privada. Es una fantasía creer que en base solo de la inversión pública salen adelante los países. Por eso hemos hecho una revisión en materia de permisología, de procesos, para que desde el sector público podamos facilitar la inversión privada. Esto genera más puestos de trabajo, más oportunidades y bienestar a las familias.

-¿La revisión de permisos, de procesos, se enmarca dentro del anuncio de activación de proyectos por US$1.400 millones?

-Hay una parte. Una tiene que ver con el trabajo que está viendo el Ministerio de Obras Públicas, y otra que están viendo otros ministerios y algunas de esas materias las vemos en coordinación como es lo que estamos haciendo con el Ministerio de Hacienda. Dentro de nuestro plan de 20 mil millones de dólares de inversión pública durante nuestro período de gobierno, hemos estimado conveniente agilizar 1.400 millones de dólares con medidas de gestión para que esas inversiones ocurran antes y, de esa forma, generamos movimientos antes en la economía, en empleos. Principalmente son proyectos que íbamos a licitar el próximo año y los haremos este año para que generen inversión de arrastre sustantiva a partir de los primeros días del próximo año. Otro aspecto es que estamos haciendo una inversión en ingenierías porque no solo queremos generar inversión en nuestro gobierno sino que el gobierno que venga tenga proyectos de inversión que licitar.

Es necesario depurar el Fondo de Infraestructura para que no se dupliquen funciones que están actualmente en el Estado, ya sea en el Ministerio de Obras Públicas, en su Dirección de Concesiones».

«Uno de los problemas con que nos topamos en marzo de 2018 cuando asumimos el gobierno es que teníamos pocos proyectos para licitar porque no se había hecho las ingenierías. Ahí estamos destinando 34 millones de dólares para esa materia. Otro elemento es el fortalecimiento de los equipos técnicos de nuestro ministerio: ingenieros, especialistas, abogados, con el fin de ser una contraparte más activa y más válida para poder desarrollar de forma más ágil los proyectos que necesita el país».

-¿Y en ese sentido como se relaciona el Fondo de Infraestructura creado en el último año del gobierno de Bachelet y la Dirección de Concesiones del MOP?

-De hecho el último día de gobierno se promulgó… Creemos que la idea de que exista una institucionalidad de largo plazo para el desarrollo de la infraestructura y que trascienda los períodos de gobierno, es muy positiva. Sin embargo, es cierto que es necesario depurar el Fondo de Infraestructura para que no se dupliquen funciones que están actualmente en el Estado, ya sea en el Ministerio de Obras Públicas, en su Dirección de Concesiones, etc. Estamos en ese trabajo para que esta herramienta sirva y genere más soluciones que problemas. Ahora, nosotros estamos convencidos de que lo que hace falta en Chile actualmente no es financiamiento sino buenos proyectos. Cuando existen buenos proyectos, el financiamiento llega y estamos abocados a full a la tarea de desarrollar esos proyectos a futuro. Y hemos observado en actores nacionales e internacionales mucho interés.

-¿Por qué esta falta de buenos proyectos?

-Porque en el pasado solo existió planificación, pero falta de desarrollo de proyectos con ingenierías para que estuvieran listos para ser licitados. Estamos resolviendo actualmente esa “pobreza” en materia de proyectos buenos para licitar. Y lo estamos haciendo a toda máquina como nos pidió el Presidente de la República.

Licitación tren Santiago-Valparaíso: «Queremos generar interés mundial en estos proyectos»

-¿En qué va el proceso del tren Santiago-Valparaíso, que el mismo Presidente ha destacado?

-Actualmente han sido presentados dos proyectos de tren Santiago-Valparaíso, de iniciativas privadas, a través de la Ley de Concesiones. Ambas fueron declaradas de interés público. Eso faculta a que el ministerio instruya estudios más profundos de ambos proyectos. Eso es lo que ahora se está llevando a cabo, para poder definir aspectos legales, de demanda, del mismo proyecto, para poder tomar una decisión. Nuestro norte es desarrollar los proyectos que más favorezcan a las personas, por eso con todos los antecedentes que se levanten, vamos a poder tomar la decisión. En ningún caso son proyectos de largo plazo. Si todo sigue de acuerdo a los cronogramas, y no nos encontramos con ningún obstáculo, ya sea legal, ya sea de demanda, recién podríamos ver el tren en 5 años y medio más. Es decir, dos años para estudios previos y 3 años y medio que son para la construcción.

Lo más difícil de estos proyectos de largo plazo es estimar la demanda, porque la demanda afecta directamente a los ingresos».

-También están trabajando en un nuevo estándar para las autopistas. ¿En que se verá esto concretamente?

-Ya estamos trabajando en «Chile sin barreras» que es transitar progresivamente hacia el telepeaje. Con las relicitaciones queremos aumentar las pistas, que aumente la capacidad de carga de las pistas, también mejorar la geometría, las condiciones de seguridad, los empalmes, los accesos a los sectores poblados. Es decir, eleva el estándar de uso de las autopistas. Fueron licitadas a principios del año 2000, por lo tanto, ya tenemos experiencia para implementar mejoras relevantes.

-¿Y esto cuánto afecta para analizar la necesidad del tren?

Lo más difícil de estos proyectos de largo plazo es estimar la demanda, porque la demanda afecta directamente a los ingresos, y es necesario observar los ingresos para ver en qué medida el proyecto paga la inversión. Los proyectos de tren a Valparaíso nos parecen muy interesantes así como los otros trenes de cercanía que está llevando adelante EFE. Y esos proyectos se deben complementar con los mejoramientos sustantivos que vamos  a hacer a las vías terrestres vehiculares. Todos estos elementos los consideramos para estimar la demanda potencial que tienen cada uno de estos proyectos. A mediados del próximo año ya debiéremos tener resultados de los estudios que les hemos solicitados a las empresas que presentaron sus proyectos para avanzar en la mejor decisión. Además, a principios del próximo año vamos a iniciar un proceso de precalificación internacional, un registro internacional de empresas con experiencia que estén interesadas en participar en estos proyectos de ferrocarriles como el tren Santiago-Valparaíso.

-¿Saldrán a «vender» el proyecto?

-Les queremos mostrar estos proyectos a las empresas que tienen mayor experiencia a nivel mundial para que se interesen y vengan a participar del futuro proceso de licitación. Nos va a permitir conocer distintas experiencias y mejorar nuestros proyectos para la licitación misma. Nos interesa que el día de la licitación tengamos a los mejores jugadores en la cancha. Queremos generar interés mundial en estos proyectos que son muy desafiantes para el país.

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