Publicado el 19 de septiembre, 2019

Subsecretario de FF.AA. y fin de la Ley del Cobre: «Los comandantes en jefe se dieron cuenta de que era muy bueno tener un sistema legitimado democráticamente»

Autor:

Mariela Herrera

En el día de las Glorias del Ejército, Juan Francisco Galli destaca el histórico avance logrado con la promulgación de la nueva ley de financiamiento de las capacidades estratégicas de las Fuerzas Armadas, que contó con amplio apoyo en el Congreso. Sobre los casos de corrupción, señala: «Hay que mantener la confianza y aprecio de los ciudadanos en sus FF.AA. Queremos demostrar que estamos tomando medidas para que no ocurran de nuevo las irregularidades detectadas».

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Mariela Herrera

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Será su experiencia en el servicio público y en temas de Defensa o su formación de árbitro profesional, que hacen que el subsecretario para las Fuerzas Armadas, Juan Francisco Galli, se mueva con tranquilidad en peliagudos temas del sector.

Si bien ha sido un período con satisfacciones, como el haber sacado adelante la nueva ley de financiamiento de las FF.AA., los casos de corrupción que han afectado al Ejército han puesto a Defensa en un estado de alerta para evitar otros casos.

En el día de las Glorias del Ejército, el subsecretario Galli explica el sistema que reemplaza a la Ley del Cobre y las tareas que se vienen para el sector. «Legitima el financiamiento de la Defensa a través de un mecanismo que es aprobado unánimemente por el Senado y casi unánimemente por la Cámara de Diputados», dice sobre la legislación.

-¿Cuál es el balance que hacen este 19 de septiembre, en la mitad del periodo de gobierno?

-La coyuntura a veces no deja avanzar en los proyectos de fondo y nosotros hemos tratado de no perder el rumbo, de mantener el barco navegando en la dirección que fijamos desde un principio, que es el programa de gobierno. En materia de Defensa, los principales objetivos eran desarrollar una política de defensa, reemplazar la Ley Reservada del Cobre y modernizar la carrera militar. Y algo bastante inédito ha sido que, en un mismo gobierno, hayamos sacado adelante el proyecto de capacidades estratégicas de la Defensa. El ministro Alberto Espina desde el primer minuto retomó la discusión del proyecto de ley que estaba congelado desde 2013 y hoy tenemos una nueva ley de financiamiento de las capacidades estratégicas de la Defensa que es muy relevante. Es primera vez que en tiempos de normalidad institucional sacamos una ley de financiamiento.

-¿Por qué subraya el que se haya hecho en periodo de normalidad institucional?

Los orígenes de estas leyes son generalmente en tiempos de crisis. La primera era una ley de cruceros que hacía que los arriendos fiscales de Magallanes se destinaran al financiamiento de las Fuerzas Armadas. Después, en el año 38, después de la crisis de 1925 y de la República Socialista, y en la antesala de la Segunda Guerra Mundial, se hizo otra ley. Y en 1958, la Ley Reservada del Cobre fue como consecuencia del incidente que tuvimos con Argentina en el islote Snipe. Ahí Chile se dio cuenta que sus capacidades defensivas estaban completamente degradadas y tuvo que reaccionar con este impuesto a la actividad minera, con el 15% de las utilidades de la industria del cobre. Y en los 70, después de la nacionalización del cobre se cambia a un 10% de las ventas de cobre de Codelco como la fuente de financiamiento de la Defensa. Hoy es un mecanismo que, por primera vez, lo discutimos en democracia y es bueno que se legitime. Legitima el financiamiento de la Defensa a través de un mecanismo que es aprobado unánimemente por el Senado y casi unánimemente por la Cámara de Diputados.

La investigación que lleva la justicia a raíz del fraude que se cometió en contra del propio Ejército por funcionarios del Ejército, que se coludieron con proveedores, en parte también le pegó a la Ley del Cobre».

-También eran tiempos “de paz” Piñera I y Bachelet II, pero no se logró sacar esta ley. ¿Por qué cree que se logra ahora siendo un tema que siempre ha polarizado?

-Hay una mezcla de cosas, obviamente la coyuntura afecta, en segundo lugar la discusión política estaba lo suficientemente madura y era medio insostenible no avanzar en un nuevo mecanismo. También fue clave el haber tenido al ministro Espina, que con la experiencia legislativa que él tiene, le dio un impulso relevante. Y lo principal fue que el Presidente Piñera nos dijo desde el principio “quiero que mostremos resultados concretos” en los temas que están en el programa como las capacidades estratégicas y la modernización de la carrera militar que está en el Congreso.

-Usted señala que un factor en esto fue la coyuntura. ¿Cuánto influyeron los casos de corrupción, los procesos judiciales, en el sentido que los uniformados no estaban en un buen pie para no colaborar en el cambio de financiamiento?

Obviamente que eso importa porque la investigación que lleva la justicia a raíz del fraude que se cometió en contra del propio Ejército por funcionarios del Ejército que se coludieron con proveedores, en parte también le pegó a la Ley del Cobre. Y es natural, si eran recursos de la Ley del Cobre destinados a la Defensa que, como consecuencia de esta defraudación, se vio deslegitimada frente a la ciudadanía. Y creo que fue bueno que reaccionáramos porque uno de los ejes de la nueva ley es avanzar en una mayor participación de la ciudadanía, a través de sus representantes, en la discusión respecto de nuestra defensa. Hasta ahora, la recaudación del 10% iba a una cuenta y luego de un proceso de evaluación del Ministerio de Defensa se dirigía a las instituciones para que hicieran las inversiones que requerían. No había ninguna participación de los representantes democráticos de los ciudadanos en ese proceso. Además los comandantes en jefe de las FF.AA. fueron grandes impulsores de este cambio porque se dieron cuenta de que era muy bueno tener un sistema legitimado democráticamente, pero además, se dieron cuenta de una serie de inconvenientes con la Ley del Cobre.

Uno de los ejes de la nueva ley es avanzar en una mayor participación de la ciudadanía, a través de sus representantes, en la discusión respecto de nuestra defensa».

-¿Estaba disminuyendo la cantidad de recursos que recibían?

-No, al revés. Lo que estaba pasando es que el Estado recaudaba el 10% de las ventas del cobre y esos recursos se iban acumulando en una cuenta, pero no se podían gastar en las instituciones porque entraban dentro del balance estructural de la economía, del gasto fiscal. Por lo tanto, las necesidades del Estado hacía que se restringiera el gasto en Defensa.

-¿Aunque fuera ese 10% para las Fuerzas Armadas?

-Claro, porque eran ingresos asegurados, pero no gastos asegurados. Se iba acumulando en la cuenta un montón de recursos que el Estado no podía echarle mano porque efectivamente estaban reservados para Defensa, pero Defensa tampoco los podía ocupar porque no tenía autorización. 

«Las comisiones de la Cámara y el Senado tendrán que ser capaces de entender procesos complejos de inversión con horizontes de largo plazo»

-¿Cómo se puede dar una mayor participación ciudadana en temas que tienen que ver con la seguridad nacional?

-Hay una serie de pasos donde hay participación del Congreso, de la Contraloría. El fondo plurianual de capacidades estratégicas es un fondo que va a tener el financiamiento para 4 años de inversión en Defensa. El Congreso discutirá en el año 1 cuánto se va a aportar por Ley de Presupuesto, en el año 5. De tal manera de tener siempre un horizonte de 4 años. Esta discusión en el Congreso es una capacidad de control, de preguntar cuántos son los recursos necesarios y en qué se ha usado los ya aprobados. Les da un rol a las comisiones técnicas de la Cámara y del Senado de evaluar y también corregir si es necesario, la dirección que estamos llevando. Es un desafío gigantesco tanto para nosotros como ministerio como para las comisiones. Tendrán que ser capaces de entender procesos complejos de inversión con horizontes de largo plazo en materia de Defensa. Y debe generar estabilidad para mirar al largo plazo y no a la contingencia y eso despolitiza la discusión, la “descoyunturaliza”. Y a su vez la politizamos en el sentido en que hay más actores políticos debatiendo los proyectos de defensa y eso es positivo. 

-¿Cuándo comienza esta nueva forma de financiamiento?

-El 1 de enero de 2020, es decir, el presupuesto del próximo año va a ser el primero que vamos a discutir con este nuevo mecanismo. Y empezaremos a ver el fondo del año 2024 porque los primeros 4 años estará constituido el fondo plurianual con los saldos de la ley del Cobre.

-¿Cómo se vive este 19 de septiembre con casos de corrupción en el Ejército, ex comandantes en jefe procesados?

-El 19 es una reafirmación de la alta valoración que tiene en general la ciudadanía de sus Fuerzas Armadas. La gente valora la seguridad que otorgan las FF.AA. porque las percibe profesionales, además ven que actúan cuando Chile más las necesita como en los desastres naturales. La gente hace la distinción entre quienes están siendo investigados y las Fuerzas Armadas. Eso se ve cuando se celebran las Glorias del Ejército, que hay alto interés por ver la Parada Militar. Ven que hay individuos, personas que eventualmente pueden haber cometido irregularidades o delitos, que es lo que está investigando la justicia. Es la actitud que hemos tomado con el ministro Espina de tratar de ser preventivos en la materia. Ver los errores, las medidas de control que faltaron e impulsar medidas de control. Así fue como lanzamos en noviembre una agenda de probidad y transparencia que tiene 15 medidas para enfrentar el tema.

-El comandante en jefe del Ejército dijo “la corrupción ha sido de unos pocos, pero puede afectar a la seguridad y a la defensa nacional”. ¿Comparte esa mirada? ¿Cómo poder evitarlo?

-La corrupción lo que más afecta es la confianza de los ciudadanos en sus instituciones y cuando se radica en las FF.AA. y en el Ejército en este caso, las personas deben confiar en que sus instituciones están preparadas para hacer frente a una crisis y también para ir en ayuda de ellas y que los recursos son para sus funciones. Hay que mantener la confianza y aprecio de los ciudadanos en sus Fuerzas Armadas. Queremos demostrar que estamos tomando medidas para que no ocurran de nuevo las irregularidades detectadas.

Las personas deben confiar en que sus instituciones están preparadas para hacer frente a una crisis y también para ir en ayuda de ellas y que los recursos son para sus funciones».

Reforma para alargar la carrera militar

-Otra de las reformas que están impulsando es sobre alargar la carrera militar. ¿Cuál es el objetivo concreto?

Hoy una persona de 55 años está plenamente vigente y la complejidad de nuestra sociedad, sobre todo en materia de Defensa, hace que se necesite menos gente físicamente entrenada, pero con más experiencia y capacidad de tomar decisiones y liderazgo estratégico. Vimos que la gran mayoría de los militares no se retiraba de manera voluntaria, sino cuando se tenían que ir: cuando cumplían los años en que llegaban al derecho de obtener pensión completa o a los años máximos de servicio que establecía la carrera. Ante eso, lo lógico era alargar la carrera (de 35 a 40 los años de servicio el cuadro permanente, y de 38 a 41 años en el caso de los oficiales) y además, posponer el derecho a pensión completa, que hoy lo tienen a los 30 años de servicio y con el proyecto de ley, sería a los 35 años.

-A propósito de las pensiones completas, sigue siendo distinto el sistema previsional al de los civiles.

-El sistema previsional no se puede entender sin la carrera militar. Es una carrera piramidal, no todos los que entran llegarán a los cargos más altos. Hoy tienen derecho a irse con una pensión completa quienes cumplan 30 años de servicios, pero no es el 70% del último sueldo imponible.

-Pero es más que la tasa de reemplazo promedio en el sistema de AFP…

-Claro, pero también tienen menos remuneración durante la actividad. Pondré un ejemplo más brutal, un comandante en jefe gana la mitad de lo que gana un subsecretario, y está a cargo de toda la fuerza.

-¿Cuáles son los desafíos de la cartera mirando el resto del período que les queda?

-El subsecretario de Defensa está trabajando intensamente en una nueva política de Defensa que está relacionada con el nuevo sistema de financiamiento. La idea es fijar los objetivos que Chile le va a pedir a su Defensa a cumplir. Y con cargo a esos objetivos se le dará financiamiento. Y a nosotros nos queda harta tarea que es implementar la nueva ley. Este es el punto de partida no de llegada. Además, seguiremos trabajando en la agenda de Probidad y Transparencia.

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