El constituyente Rodrigo Rojas Vade llegó este jueves a declarar como imputado hasta el Cuartel Borgoño de la Policía de Investigaciones (PDI) por el caso abierto en su contra por perjurio, luego de reconocer que no padecía cáncer.
Previo a su llegada al Cuartel Borgoño de la PDI, el abogado defensor, Tomás Ramírez, explicó que su representado renunció a su derecho a guardar silencio y acudió a declarar para prestar toda la ayuda para esclarecer los hechos que se le imputan.
Aclaró que el acusado «se va a referir a los hechos de la investigación, va a entregar una parte de los antecedentes y los otros antecedentes se los va a entregar directamente a Fiscalía».
«Este es un paso importante en la investigación», sostuvo el defensor, confirmando que Rojas participará en calidad de imputado, pues «no hay otra alternativa a que declare en esa calidad, que es lo que corresponde, porque de otra manera no tendría los derechos a los que puede optar, entre ellos guardar silencio».
«No es que la Fiscalía haya indicado que está imputado, sino que la investigación está dirigida en su contra, en esa calidad», rectificó.
En la instancia, el Rodrigo Rojas deberá dar cuenta de su real estado de salud, el cual ya fue adelantado ayer por su representante legal, revelando que en la última década se le detectó sífilis, trombocitopenia inmunitaria (PTI) y la enfermedad de Behcet.
Cabe recordar que la investigación se originó luego de la denuncia presentada por la mesa directiva de la Convención Constitucional, por perjurio ante la declaración de patrimonio hecha por Rojas Vade, donde habría declarado una gran deuda con un banco producto de un tratamiento por quimioterapia.
