Luego de su visita por Panamá, el Papa Francisco se refirió a la crisis política que afecta a Venezuela, luego de que Juan Guaidó asumiera como Presidente encargado de Venezuela y recibiera el respaldo del Grupo de Lima- al cual pertenece Chile- y el resto de la comunidad internacional.
En cuanto a las manifestaciones que han terminado con heridos graves y fallecidos, el Sumo Pontífice señaló que «me asusta un derramamiento de sangre». Y agregó que «pido grandeza a los que pueden ayudar a resolver el problema. El problema de la violencia, a mi me aterra».
«Yo apoyo a todo el pueblo venezolano, que esta sufriendo. Si yo entrara a decir hagan caso a estos países, o a estos otros me metería en un rol que no conozco. Sería una imprudencia pastoral de mi parte y haría daño», afirmó Francisco.
El Sumo Pontífice hizo un llamado a una «solución justa y pacífica para superar la crisis respetando los Derechos Humanos y deseando el bien de todos los habitantes del país». Además, aseguró estar «sufriendo mucho por esto».
