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Publicado el 17 de abril, 2019

Ordenar la casa 2.0: La primera medida migratoria para frenar avalancha de venezolanos a Chile

Autor:

Emily Avendaño

Una resolución conjunta de la Cancillería y del Ministerio de Interior permitirá al Ejecutivo continuar con su política para regularizar el ingreso de inmigrantes. Esto, tras el aumento de venezolanos que han llegado al país huyendo del régimen de Maduro, en un promedio de más de 20 mil al mes. Ahora se les permitirá realizar trámites migratorios con pasaportes que tengan hasta dos años vencidos. Lo cual no implica que se relajen los procesos fronterizos sino que se podrán poner al día en sus papeles. Además, un venezolano, sin una visa estampada en su pasaporte, sigue teniendo la obligación de acreditar su condición de turista frente a la autoridad.

Autor:

Emily Avendaño

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En 2018, las solicitudes de visas en el país experimentaron un aumento exponencial. Pasaron de 215.714 peticiones en 2017 a 320.634 –lo que representa un incremento de 49%–. Parte de este aumento se ha visto impulsado por una colonia de migrantes en particular: los requerimientos de trámites migratorios hechos por venezolanos evidenciaron un alza de 48%. Esto se explica, de acuerdo con una minuta del Ministerio de Interior, no solo por quienes se sumaron al proceso de regularización extraordinaria, sino que también por el alto flujo de migrantes venezolanos que ingresan como turista para solicitar, luego, un cambio de residencia.

El martes, mismo día en que se reunió el Grupo de Lima en Santiago, la representante diplomática nombrada por la Asamblea Nacional de Venezuela, Guarequena Gutiérrez, sostuvo a mediodía una reunión con el ministro de Interior, Andrés Chadwick, con el subsecretario Rodrigo Ubilla, y con el senador de Evópoli, Felipe Kast, en la que se acordó que el Gobierno de Chile aceptará los pasaportes venezolanos, así como las cédulas de identidad vencidas, para realizar trámites migratorios. El pasaporte no puede tener más de dos años de haber expirado y debe ser biométrico.

Kast asegura que esta política no va en contra de las medidas administrativas que ha implementado el Gobierno para que haya una migración “segura, ordenada y regular”, ante la posibilidad de que los ciudadanos venezolanos puedan aprovechar esto para continuar ingresando al país como turistas, aunque tengan la intención de residir en Chile. Al contrario, “esto lo que hace es que las personas en vez de tener que buscar una migración ilegal por falta de documentos, puedan postular a una migración legal, regulada, como la que está implementando Chile. Tiene el efecto contrario: permite que en la desesperación de muchas familias no caigan en la migración ilegal, sino que opten por el camino correcto”.

Se trata de una resolución conjunta del Ministerio de la Relaciones Exteriores y el Ministerio del Interior y Seguridad Pública. Desde ambas entidades explican que la medida beneficia a quienes se encuentran en proceso de regularización, o de solicitar la permanencia definitiva en el país, y en el interín expira su documento de identidad, y pese a que se les aprueba el trámite, este quedaba en una especie de “limbo”, pues no había en dónde estamparles la visa.

También beneficia a quienes estando en Venezuela aspiran a una Visa de Responsabilidad Democrática, pero para hacerlo debían tener un pasaporte con una vigencia mínima de un año.

Las autoridades migratorias deben trabajar entonces con venezolanos que ingresaron al país entre 2014 y 2018, que optaron por una Visa Temporal de Trabajo (VTT), instrumento que se dejó sin efecto en 2018; con los 31.682 venezolanos que se inscribieron en el proceso de Regularización Extraordinaria, que empezó el año pasado; con 28.000 venezolanos que ingresaron a Chile portando una Visa de Responsabilidad Democrática; con quienes entran con otros tipos de visas fijados por la legislación vigente, como la de reunificación familiar o sujetas a contrato; y con aquellos que viene como turistas y tratan de cambiar el estatus migratorio. Nada más en diciembre de 2018, ingresaron a Chile 25.000 venezolanos huyendo del régimen de Nicolás Maduro.

Sin embargo, quienes han trabajado el tema en el Ministerio de Interior subrayan que los venezolanos que ingresen al país con el pasaporte vencido, y sin una visa, deberán acreditar igualmente su condición de turistas frente a las autoridades migratorias, a cargo de la PDI. Y si no pueden hacerlo, se les negará el ingreso.

Cifras entregadas por la PDI a través de la Ley de Transparencia al diario El Mercurio dan cuenta de que durante 2018 hubo 13.742 personas que no pasaron los controles migratorios en la frontera y no fueron admitidos en el país. De ese total, 6.693 (48,7%) personas eran venezolanos. La mayoría de ellos intentó ingresar a Chile por vía terrestre y se les impidió la entrada en Chacalluta, en el límite con Perú. De hecho, los venezolanos no aparecían en estas estadísticas sino hasta el año 2017, cuando se les negó la entrada, por no lograr acreditar su condición de turista, a 2.241 personas.

Un estudio presentado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que monitorea el flujo de la población venezolana –presentado en octubre de 2018–, destaca que 98,7% de los encuestados señaló haber cruzado por un paso fronterizo formal, el 0,6% declaró haberlo hecho por un paso informal y el restante 0,6% no respondió a la pregunta. 45% de los encuestados se transportó por aire y 53% lo hizo por tierra.

“Esta medida claramente ayuda a tener una política migratoria más ordenada”

Hace cinco años, en 2014, apenas había 8.000 venezolanos en Chile. La avalancha comienza a gestarse en 2017, cuando los nacidos en Venezuela empiezan a llegar en masa azuzados por la crisis política, económica y humanitaria que experimenta su país.

De hecho, ya superaron el ritmo de inmigración que tuvieron los haitianos durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, que en su peak alcanzaron casi 120 mil personas en 2017. Y hoy los venezolanos son la comunidad extranjera más prevalente en Chile, con 288.233 residentes.

Desde el gobierno sostienen que era necesario tomar medidas, más aún considerando que uno de los pilares de “ordenar la casa” era contrarestar el “desorden” que tenía el gobierno anterior en esta materia.

“Hay una emergencia en Venezuela. Una crisis humanitaria que generó que Chile tomara la decisión de entregar una Visa de Responsabilidad Democrática. Esa es la vía que estamos promoviendo. Esta medida que ha aceptado el Presidente Piñera, claramente ayuda a tener una política migratoria más ordenada. Hoy día, con un pasaporte vencido se hace muy difícil postular a una Visa Democrática, tenerlo regularizado permite optar por esa ruta. Todos los que tenían antiguamente el pasaporte vencido no podían ni utilizar la visa de turista, ni la VRD”, declara el senador Kast.

Guarequena Gutiérrez, representante diplomática en Chile nombrada por la Asamblea Nacional, afirma que, desde que asumió el cargo, la principal demanda que le hacían sus compatriotas era la de que se aceptaran los documentos de viaje vencidos como documentos de identidad de los ciudadanos venezolanos para fines migratorios. Un censo ciudadano, a cargo de la Subcomisión de Migración, perteneciente a la Comisión para la Diáspora Venezolana en Chile, ha contabilizado a 26.000 venezolanos con el pasaporte vencido o próximo a vencerse.

Va a ser regular. Es algo controlado por el Gobierno, es algo aprobado por ellos y podrán hacer sus trámites migratorios mientras no salga otra resolución. También recordemos que se está discutiendo en el Senado de Chile la Ley de Migraciones, pero eso es más adelante. Para el día de hoy y los meses que vienen tenemos esta resolución”, asegura Guarequena Gutiérrez.

“Había que explicar al Gobierno de Chile nuestra necesidad. La violación al derecho de identidad que hay en Venezuela por parte de Nicolás Maduro. Esta es una solicitud que venía haciendo la comunidad venezolana, la más grande de extranjeros en Chile. Nosotros queremos venir a Chile a trabajar, a insertarnos en el mercado laboral, a ejercer nuestras profesiones, nuestra buena disposición al trabajo, pero nos veíamos con la traba del trámite migratorio, del pasaporte vencido o la falta de pasaporte. Por eso agradecemos mucho la buena venia del Gobierno de Chile”, señala Gutiérrez.

Aún no se sabe cuando entrará en vigencia esta resolución, que ya había sido firmada en la Cancillería, pero faltaba la rúbrica del Ministerio de Interior (que podía darse ayer mismo).

La representante diplomática coincide en que la medida permitirá ordenar los procesos migratorios: “Los venezolanos van a entrar con la norma que permite entrar con pasaporte y cédula vencida. No va a ser irregular. Va a ser regular. Es algo controlado por el Gobierno, es algo aprobado por ellos y podrán hacer sus trámites migratorios mientras no salga otra resolución. También recordemos que se está discutiendo en el senado de Chile la Ley de Migraciones, pero eso es más adelante. Para el día de hoy y los meses que vienen tenemos esta resolución”.

La Ley de Migraciones se encuentra actualmente en el Senado, en la Comisión de Gobierno Interior, Regionalización, Planificación y Desarrollo Social. De allí debe pasar a las comisiones de Derechos Humanos y, luego, a la de Hacienda. “El avance de la ley depende de las presidencias de las comisiones que están hoy día en mano de la Nueva Mayoría, por lo tanto, es difícil tener una fecha estimada. Son los presidentes de las comisiones quienes determinan los tiempos en cada una de sus comisiones”, asevera Kast.

Una decisión esperada desde hace siete meses

La decisión de que los pasaportes vencidos sean documentos idóneos durante un plazo de dos años posterior a la fecha de expiración responde además a la Declaración de Quito sobre Movilidad Humana de ciudadanos venezolanos en la región suscrita por Chile y otras diez naciones tras una cumbre realizada los días 3 y 4 de septiembre de 2018. Allí se exhortaba al Gobierno de Venezuela “para que tome de manera urgente y prioritaria las medidas necesarias para la provisión oportuna de documentos de identidad y de viaje de sus nacionales”, así como las apostillas y legalizaciones; pues la carencia se esos documentos ha generado “limitaciones al derecho a la libre circulación y movilidad; dificultades en los procedimientos migratorios; impedimentos a la circulación extra regional; afectaciones a la inserción social y económica en los países de acogida; y, por el contrario, ha incentivado la migración irregular”.

En ese mismo documento se acordaba, “de acuerdo con la legislación nacional de cada país, acoger los documentos de viaje vencidos como documentos de identidad de los ciudadanos venezolanos para fines migratorios”. En consecuencia, esto se trata también de un compromiso asumido en Quito por los Directores Generales Consulares.

Consolidarlo incluyó diversas reuniones y consultas entre las autoridades migratorias, y también de la representante diplomática con los ministros Roberto Ampuero y Andrés Chadwick. El 6 de marzo le fue llevado el planteamiento al canciller en compañía del senador Kast, mientras que con Chadwick sostuvo dos reuniones privadas.

Credit: @Guarequena Gutiérrez

El subsecretario de Interior Rodrigo Ubilla también tuvo encuentros con la Comisión para la Diáspora Venezolana en Chile, y el 2 de abril esta misma Comisión se reunió con Álvaro Bellolio, jefe del Departamento de Extranjería y Migración.

Carlos Millán, miembro de esta mesa de trabajo, subraya que tuvieron diversas reuniones con autoridades gubernamentales, diputados y senadores para sensibilizarlos con respecto a la necesidad de esta medida. “Estas reuniones empezaron un poco antes de que se nombrara a la embajadora, y ya con la legitimación del gobierno de Juan Guaidó, empezaron a fluir muchísimo más”, afirma.

Agrega Millán: “Nosotros nos empezamos a reunir con distintos ministros y subsecretarios del gobierno, porque pensamos en generar cierta conciencia. Es decir, que esas personas con las que nos estábamos reuniendo estuvieran al tanto del gran problema que significaba para un venezolano no tener pasaporte y que para la dictadura de Nicolás Maduro es una gran forma de violentar el derecho a la identidad negando el pasaporte, ya sea por la ineficiencia o la corrupción a lo interno del gobierno o por motivos políticos”.

En este momento la comisión se está reuniendo “casi a diario” para continuar trabajando en los temas que afectan a la emigración venezolana.

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