Ante la crisis política y económica que afecta a Nicaragua bajo el gobierno de Daniel Ortega, la Organización de Estados Americanos (OEA), tomó la determinación de iniciar el proceso de aplicar la Carta Democrática Interamericana al país caribeño, lo que podría sentenciar su salida del organismo si es que fracasan las gestiones diplomáticas.
El presidente del organismo, Luis Almagro, señaló que «nos vemos obligados a empezar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana».
El Consejo Permanente de la OEA debe decidir si existe esa «alteración» del orden democrático y, a partir de entonces, se pueden tomar distintas gestiones diplomáticas.
Si es que estas fracasan, se inicia un proceso que podría llevar a la convocatoria de una Asamblea General extraordinaria, el foro político más importante de la OEA, en el que los cancilleres de América podrían suspender a un Estado miembro si estima que «se ha producido la ruptura del orden democrático».
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