Hoy, el gobierno nicaraguense de Daniel Ortega, expulsó de ese país a la misión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, luego de dar a conocer un informe en el cual se critica y muestran la represión en Nicaragua y las violaciones a los derechos fundamentales en el país.
En aquel escrito se documentan las violaciones cometidas desde que comenzaron las protestas en el país y asegura que la represión está forzando a los ciudadanos a huir. El estudio indica que desde el inicio de la crisis han fallecido 300 personas y 2000 fueron heridas y detalla varias violaciones como el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía, como también torturas y malos tratos, las detenciones arbitrarias y generalizadas, entre otros factores.
Es por esto que la Cancillería de Nicaragua envió una carta a la oficina de Alto Comisionado de DD.HH de las Naciones Unidas, en la cual informa la salida de los funcionarios del organismo que estaban analizando la situación del país. «Considerando que han cesado las razones, causas y condiciones que dieron origen a dicha invitación (a la misión de la ONU), este Ministerio comunica que da por concluida la invitación y finalizada la visita a partir de hoy 30 de agosto de 2018», afirman.
Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaraguense de Derechos Humanos calificó la decisión del gobierno de Nicaragua como «absurda, insólita y desesperada» y que «envía un mensaje gravísimo a la comunidad internacional».
En el mismo tono, señaló que «con esta decisión el gobierno está haciendo provocando una baja en cuanto a la calificación en el tema del respeto a los derechos humanos».
Noticia en Desarrollo
