El ministro del Interior, Rodrigo Delgado, llegó esta tarde al Congreso para responder las preguntas que el diputado Vlado Mirosevic tenía para hacerle, respecto a diversos temas en el marco de la crisis migratoria que enfrenta el país.

La citación al secretario de Estado surgió a raíz de la crisis migratoria que enfrenta el norte del país, la cual estuvo en la palestra después de una violenta manifestación en Iquique ocurrida el 25 de septiembre, donde un grupo de manifestantes quemó las pertenencias de ciudadanos venezolanos que ocupaban un sitio baldío cerca de Playa Brava en Iquique.

La interpelación a cargo del diputado Vlado Mirosevic, trató principalmente de las necesidades de políticas descentralizadas para responder a la crisis humanitaria en el contexto migratorio; medidas para evitar un ambiente social de odio contrario a los derechos humanos de las personas migrantes y evaluación de política de expulsiones; el enfoque de Derechos Humanos en el control fronterizo; condiciones humanitarias de las personas migrantes que buscan refugio en Chile y coherencia entre la política migratoria del gobierno con las señales internacionales dadas por el Presidente de la República.

Al comienzo de la interpelación Mirosevic le preguntó al ministro si consideraba que Chile vivía en una crisis migratoria de tipo humanitaria, a lo que Delgado respondió: «Estamos en una crisis humanitaria en el país de origen, y estamos frente a un éxodo de millones de personas», responsabilizando al gobierno de Venezuela.

El ministro agregó que vivimos una «crisis de ingreso clandestino, por una zona del país que no tiene la infraestructura necesaria para recibir a esa magnitud de personas», esto ya que este año han ingresado cerca de 24 mil personas por la Macrozona Norte de manera irregular. Delgado sostuvo que hay espacios de coordinación formales para que las instituciones del Estado aborden el tema y adelantó la implementación de una institucionalidad a nivel regional y de Macrozona Norte para trabajar con los gobernadores regionales.

Asimismo, el titular del ministerio del Interior, explicó que se está apoyando a los municipios para la implementación de recintos de primera estadía, en una medida que se incorporó en febrero al Plan Colchane. «Nunca nos negamos y nunca hubo negligencia en esa materia porque los flujos no lo ameritaban», aseguró al ser consultado por si el Ejecutivo se negó a facilitar asentamientos humanitarios.

Por otro lado, el parlamentario hizo referencia al mensaje que realizó el presidente Piñera en la ciudad de Cúcuta, Colombia, en 2019, cuando según el legislador se hizo una suerte de «llamado» a los migrantes. A lo que Delgado respondió: «Antes de Cúcuta ingresaron 300 mil venezolanos a Chile, después de Cúcuta 140 mil venezolanos, por lo tanto si fuera un efecto llamado, sería exactamente al revés», sostuvo.

El secretario de Estado indicó que «con respecto a Cúcuta tenemos una situación que efectivamente es una crisis de origen humanitaria en términos de la realidad que viven los venezolanos. Teníamos antes que un venezolano podía entrar como turista a Chile y cambiaba su estatus migratorio en aquí, al igual como ocurrió con los ciudadanos haitianos. Después se puso una visa de responsabilidad democrática, en donde ya hemos entregado cerca de 71 mil».

Sin embargo, una razón que, en general, explicaría la cantidad de extranjeros que eligen a Chile como país de destino, Delgado enfatizó que «no hay mejor control de fronteras que el manejo de las expectativas de las personas que quieren venir». Subrayando que en su rol como alcalde fue uno de los ejes de su trabajo y se consideró como «pionero» por algunos planes que llevó a cabo en ese rol.

Por último, el ministro Delgado expuso que terminar con la política de expulsiones vigente «no está dentro de los planes del Gobierno», como le solicitó el diputado Mirosevic, quien calificó la medida como una «propaganda política que es contraria a derecho y no resuelve ningún problema».