Publicado el 12 de agosto, 2018

Mala evaluación en las encuestas y validarse como interlocutor con La Moneda: las causas que explicarían el giro de Elizalde

Autor:

Javiera Barrueto

En el reciente Comité Central se dieron las primeras señales oficiales para que el PS pase de un rol solo fiscalizador a otro más propositivo y dialogante. Además, la presencia del presidente del partido, el pasado lunes, en una ceremonia en La Moneda fue vista como otra muestra del comienzo de un cambio en el estilo del senador.

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Javiera Barrueto

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El sábado pasado el Partido Socialista realizó el Pleno del Comité Central, y fue previo a la discusión que los diputados Marcelo Díaz, Marcelo Schilling y el senador José Miguel Insulza plantearon que la colectividad, en su rol opositor, debía mantenerse en la línea de fiscalizadora al gobierno, pero a la vez generar diálogo en los temas donde pueda haber consenso.

“Lo que nosotros dijimos era que la oposición, se ejercía desde la oposición a determinados proyectos. Y el diálogo y a la cooperación con otros, depende de qué se trate”, señala Insulza a “El Líbero”.

Y mientras se realizaba el Comité Central, Díaz comentó: “No queremos que el PS deje su rol fiscalizador, pero queremos a esa función se agregue la propositiva, que establezca líneas de acción en políticas que van en el beneficio de los chilenos y chilenas”.

Precisamente la relación con el gobierno que ha liderado el presidente de la colectividad, Álvaro Elizalde, es el punto que ha causado divergencias al interior del partido. Consultado por «El Líbero», el diputado Díaz agrega: “Así como criticamos con dureza los errores del gobierno también destacar los aciertos y procurar que no sea un diálogo de sordos”.

Si bien las críticas internas al estilo de Elizalde comenzaron a sentirse hace algunas semanas, fue en el Comité Central donde se explicitaron de manera más formal. Altos dirigentes del PS señalan que el fin de semana pasado se marcó un punto de inflexión. Y ven que, a partir del encuentro socialista, es que se ha generado “un cierto giro” en el proceder del ex vocero del gobierno de Bachelet. Destacan, en concreto, algunos puntos del voto político del encuentro.

Según la resolución del Comité Central, hay dos temas donde se pueden apreciar señales más «conciliadoras» con el Gobierno: la Ley Reservada del Cobre y temas relativos a La Araucanía. Manteniendo una mirada crítica, entran en temas donde el Ejecutivo ha tenido un rol activo. Es por ello que algunos sectores del PS interpretan esto como una muestra para adoptar la postura más propositiva y de búsqueda de diálogo más fluido con el Gobierno. 

«Valoramos el creciente acuerdo tendiente a la derogación de la ley del cobre, anhelo histórico del Partido Socialista, para avanzar en un nuevo marco institucional que asegure transparencia y respeto a la soberanía popular representada en el Congreso, y al mismo tiempo resguarde la Defensa Nacional», se lee en el punto 8 de la resolución del Comité Central.

Y sobre La Araucanía, se lee en el punto 9: «El Partido Socialista expresa su respaldo y reconocimiento a la decisión, demandada por múltiples organizaciones sociales, de autorizar al machi Celestino Córdoba para realizar la ceremonia de renovación de su Rewe. Tal decisión revela respeto a los derechos del pueblo mapuche y al Convenio 169, además de abrir posibilidades a soluciones políticas, sociales y culturales del llamado conflicto de La Araucanía».

Es por esto que no ven como algo casual que el lunes siguiente del comité del PS, Elizalde arribara a La Moneda. Su paso por Palacio, fue en el marco de la ceremonia donde se anunció la indicación sustitutiva al proyecto que establece una nueva forma de financiamiento de la Defensa Nacional. Si bien desde el entorno del senador por El Maule, aseguran que él se mantiene en la misma línea que adoptó desde marzo, dirigentes del socialismo lo atribuyen como unos de los gestos hacia La Moneda.

De hecho, tras acudir a la ceremonia, Elizalde, señaló que “quiero valorar la disposición de diálogo institucional que ha tenido el ministro Alberto Espina, que efectivamente ha conversado de esta iniciativa con parlamentarios y con quienes somos integrantes de la comisión de Defensa. Nos parece que esa es la forma”.

Otro de los puntos que hacen notar desde la colectividad, son las declaraciones del presidente del PS, tras el cambio de gabinete realizado el jueves. Si bien sus palabras tuvieron un tono crítico señalando que “los ministros que se van están pagando la cuenta de un gobierno que no ha estado a la altura de lo que prometió en campaña”. También sus declaraciones tuvieron espacio para el diálogo, como incluso lo hicieron ver desde el mismo socialismo. “Nosotros mantenemos intacta nuestra voluntad de diálogo, pero de buena fe, institucional, en el Congreso Nacional, y de cara a la ciudadanía”, remató Elizalde.

Oposición «dura» sin puentes en el Gobierno

Desde el PS explican con diversas razones este giro que estaría dando el presidente del partido. Entre ellas, el buscar ser el interlocutor válido con el Gobierno y su malo desempeño en las encuestas.

Desde el socialismo han sido varias las críticas en torno al rumbo del partido en el camino opositor. El pasado 23 de julio, el histórico miltante Óscar Guillermo Garretón, declaró a “El Líbero”, que el PS “ha estado en una oposición dura y aquellos dirigentes que han tenido una política distinta se han visto como excepción, como por ejemplo, el caso de José Miguel Insulza”. Y agregó que “no me extraña que en las encuestas aparezca más bien entre los mal evaluados el senador Elizalde, quien representa esa línea dura”.

Precisamente los cuestionamientos a la gestión socialista, surgen, puesto que se considera que es el partido que tendría la misión de ser uno de los principales interlocutores del bloque con La Moneda. Situación que, admiten, compleja en caso de continuar en una oposición “dura”.

En ese contexto, los «puentes» que se han generado entre el socialismo y el gobierno han sido a través de Insulza, quien se ha mostrado dispuesto a mantener el diálogo. Incluso, el pasado 8 de julio, los jefes de comité de la oposición y del oficialismo llegaron hasta la casa del ministro del Interior, Andrés Chadwick. Y si bien al encuentro solo acudieron los senadores jefes, el timonel socialista no fue convocado, pese a ser el único líder de partidos del bloque que es senador.  

En el mundo de la ex Nueva Mayoría apuntan a que Elizalde se estaría dando cuenta que “está quedando fuera del juego”. Ello, explicaría los «gestos» realizados por el senador por El Maule, durante los últimos días. Y según, comentan al interior del partido, el líder del PS desea continuar en la línea fiscalizadora, sin embargo la figura de opositor «duro» no le «acomodaría».

Elizalde en las encuestas: bajo nivel de conocimiento y alta desaprobación

En la última encuesta Cadem donde se midió a personeros de la ex Nueva Mayoría y Chile Vamos, del 11 de junio, Elizalde apareció como uno de los dirigentes con la aprobación más baja del sector. Ante la pregunta de ¿Usted aprueba o desaprueba el desempeño político?, obtuvo un 49% de desaprobación y solo un 39% de aprobación, solo superando al alcalde, Daniel Jadue (PC); al ex candidato presidencial, José Antonio Kast y Jacqueline van Rysselberghe (UDI).

Incluso, en la misma evaluación, aparece como uno de los personajes políticos con menor grado de conocimiento. Misma pregunta que ubicó en los primeros lugares al senador Ricardo Lagos Weber (PPD) y a la ex Presidenta Michelle Bachelet.

En tanto, en la encuesta Criteria, ante la consulta: ¿Quién te gustaría que fuera el próximo presidente o presidenta de Chile después de Sebastián Piñera?, el senador por El Maule, no aparece dentro de las opciones, solo Bachelet y el ex candidato presidencial Alejandro Guillier.

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