Publicado el 29 de noviembre, 2019

La campaña de Pamela Jiles hacia los jóvenes para ser la líder de las protestas

Autor:

Bastián Garcés

En redes sociales la diputada utiliza términos de la cultura del animé como otaku o hokage para alentar las movilizaciones. Mismas palabras que ha usado para celebrar que estudiantes secundarios ingresen a otros establecimientos para «reclutar» a alumnos de básica para las protestas, algo que ha generado preocupación entre los apoderados. Al respecto, Giannina Basso, directora de una fundación que colabora con el Sename, señala que «ha traspasado todos los límites al manipular a los niños y adolescentes ideológicamente, por medio de códigos que son propios de ellos».

Autor:

Bastián Garcés

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«La Mesa mesa de Unidad Social no debe concurrir a ningún diálogo con Sebastian Piñera. No están facultados por la calle para hacerlo, no se entiende a qué van, será leído necesariamente como una negociación, otra cocina», escribió este miércoles la diputada Pamela Jiles sobre la reunión entre los dirigentes sociales y el gobierno. Una frase con la que la representante del Partido Humanista criticó a uno de los sectores que han sido más duros con La Moneda.

La postura de la congresista no es nueva durante la crisis. La periodista fue una de las primeras diputadas en impulsar la idea de una acusación constitucional contra el Presidente y ha sido una de las figuras más duras de la oposición. Algo que también se reflejó durante el libelo contra el ex ministro de Interior, Andrés Chadwick, cuando la diputada se acercó a Luis Hermosilla, abogado defensor del ex secretario de Estado, y le señaló que la acusación contra el titular de Interior era una forma de «salvar al Mandatario».

Durante las más de cinco semanas de crisis, la diputada no solo ha apoyado públicamente las evasiones masivas sino que además ha sido una de las «defensoras» de la llamada primera línea. Como ella misma lo ha definido a través de su cuenta de Twitter en donde se ha mostrado «agradecida» de sus «otakus» y «narutos», en referencia a jóvenes que siguen la cultura del anime y el manga.

De hecho, desde fines de octubre pasado Jiles ha estado difundiendo a través de sus redes sociales videos e imágenes de jóvenes que durante las marchas se disfrazan como personajes de anime que se encuentran en manifestaciones y de estudiantes que han realizado actos violentos.

«Soy La Abuela Quinta Hokage», afirmó el pasado 31 de octubre la diputada en sus redes sociales junto a una ilustración en la que se le representa como si fuera parte de la serie japonesa Naruto, un lenguaje por el cual se ha hecho popular entre jóvenes y redes sociales.

Pero, ¿en qué consiste la cultura otaku? Se trata de un término acuñado en Japón a comienzos de la década de los 80 asociado a personas que son fanáticas de animes o mangas -piezas audiovisuales o historietas de animación nipona-. Una tendencia que llegó con fuerza a Chile durante la década pasada con el auge de series como Naruto, One Piece, Bleach o Hunter X Hunter.

De hecho, el mismo término hokage proviene de una de estas series, un apelativo que fue otorgado por los mismos usuarios de redes sociales a la periodista. Como bien se lee en un tweet con el que una usuaria le explicó el significado de la palabra a Jiles. «Hokage es el guerrero más fuerte y superior de una aldea, es elegido por el consejo después de que el antiguo dimite o muere. Es quien protege al pueblo y vela por su bienestar».

Un concepto que la diputada se tomó y comenzó a utilizar en redes sociales para referirse a sus seguidores y captar nuevos adherentes. En más de una ocasión, Jiles ha publicados tweets referentes al término y en el que llama a los jóvenes a unirse a la causa. «La Abuela Tsunade Quinta Hokage y sus nietitos narutos salvaremos a nuestra amada aldea escondida de la hoja», «Naruto está creciendo» y «ahora mi pueblo otaku emplea el jutsu y el amor en todo el país para defendernos del bullying de Pain Piñera-chan» son algunos de los mensajes que la periodista ha subido en sus redes sociales.

La misma legisladora ha difundido páginas de Instagram o Facebook que se definen como «otakus antifascistas» e, incluso, de jóvenes que llevan pancartas con su rostro a las marchas. En una de esas publicaciones, que Jiles ha replicado en sus redes sociales, una joven lleva un cartel con una ilustración de la diputada vestida como hokage y con la frase «#PamelaAntijles».

Aunque el rol de Jiles no solo se ha limitado a eso, sino que también ha impulsado que otros jóvenes se sumen a este «movimiento». «Mis nietos otakus, cabros menores de 20 años, conforman el cuerpo de generales de esta revolución. Con su aprendizaje de resistencia y sus métodos de insurgencia urbana, dirigen esta revolución. Vamos primera línea», escribió la diputada en un tweet que posteriormente borró, en el que hacía una llamado a los usuarios más jóvenes de la red social..

El mensaje otaku de Jiles ha tenido impacto en diferentes escolares del país. La misma diputada ha sido la encargada de replicarlos en su propia red social. «Ahora mi pueblo otaku emplea la magia y el amor en todo el país para defenderse de Pain y sus demonios que atacan a nuestra aldea. ¡HO KA GE! ¡HO KA GE!», ha sido las palabras con las que la periodista ha difundido videos en las que jóvenes estudiantes derriban las puertas de sus establecimientos para salir a protestar o, incluso, la de otros recintos para «reclutar» a jóvenes a otras manifestaciones. Hechos que se han producido en comunas como Talca o Lampa, y que ha causado preocupación en los apoderados y sostenedores de los centros educativos.

En las imágenes se pueden observar cómo diferentes grupos de alumnos forcejean para botar las rejas y portones de los establecimientos y de esa forma poder entrar y sacar a las calles a otros estudiantes. Algo que ha causado que distintos colegios emitan declaraciones públicas refiriéndose al tema. Uno de ellos, es el Colegio del Sagrado Corazón.

«Me veo en la urgencia de informarles que durante la mañana de hoy miércoles 6 de noviembre, después de haber dado espacios para asambleas con los alumnos y haber realizado acuerdos respectos de sus necesidades de manifestar su sentir por las movilizaciones nacionales, un grupo de alrededor de 200 alumnas de enseñanza media se ubicaron en el patio de calle Carreras, gritando hacia la calle a un grupo de jóvenes, hombres y mujeres de distintos colegios que, utilizando la fuerza derribaron el portón para que nuestras alumnas salieran a la calle», se lee en el texto firmado por la directora del colegio Ximena Contreras.

«Posteriormente nos vimos en la necesidad de cubrír todos nuestras salidas, por el temor fundado que estos alumnos que estaban en la calle intentaran abrir otras puertas. Fue una situación muy peligrosa paro las alumnas, personal y apoderados que se encontraban en el colegio», se añade en el documento en donde además se indica que las clases serían suspendidas por el resto de la semana.

Ese mismo día, el Colegio Idop de La Cisterna también emitió un comunicado por un hecho similar. «Cerca de las 12:00 horas del día de hoy un grupo de encapuchados reunidos en el portón de nuestro establecimiento, intentó ingresar por la fuerza no logrando su cometido gracias a la contención de funcionarios del establecimiento y apoderados que se encontraban en el recinto», se lee en el comunicado en el que se agrega que los estudiantes del establecimiento no participó en dicho acto.

Al respecto la directora del Proyecto Imagina Más que trabaja con niños del Sename, Giannina Basso, explica que este tipo de acciones es «cosifcar» a niños y adolescentes. «Utilizar a menores de edad para fines políticos me parece una perversión», señala Basso quien sostiene que «se ha visto cómo estas semanas la diputada ha hecho diversos llamados a menores de edad a salir de las clases, sumar a otros menores para ‘manifestarse’ durante movilizaciones que todos sabemos que ya dejaron de ser pacíficas, es un llamado a ser parte de enfrentamientos».

La directora del Proyecto Imagina Más platea que «Pamela Jiles ha traspasado todos los límites de lo que debe hacer un adulto responsable y con mayor propiedad un diputado de nuestro país, al manipular a los niños, niñas y adolescentes ideológicamente, por medio de códigos propios de los niños, para seducirlos e interferir en sus mentes con el mezquino fin de manipularlos a ser el ‘ejército’ que necesita su partido y que su fin es conseguir poder».

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