Actualidad Informativa es presentado por:
Publicado el 24 de octubre, 2018

La advertencia que Bachelet ignoró sobre su plan de jardines infantiles y que hoy es cuestionado

Autor:

Bastián Garcés

En 2015, la Dirección de Presupuestos del gobierno de la Nueva Mayoría publicó un informe donde recomendaba “revisar la localización actual de todos los establecimientos y analizar de manera crítica la continuidad de algunos”, además de otras observaciones. A mediados de este año, la ministra de Educación, Marcela Cubillos, solicitó investigar a la Contraloría para detectar posibles irregularidades en el uso de los recursos destinados a este programa.

Autor:

Bastián Garcés

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

“Es una meta ambiciosa, quiero contarles, pero tenemos conciencia de que cuando estamos hablando del inicio de la vida en la educación, estamos especialmente hablando de derechos y oportunidades para nuestros niños y niñas”, con estas palabras la ex Presidenta Michelle Bachelet describió el objetivo de construir 4.500 nuevas salas cunas y 1.200 niveles intermedios. Era diciembre de 2014 y la ex Mandataria inauguraba, en Penco, el primero de los recintos del Plan Meta Presidencial, programa con el gobierno de la Nueva Mayoría quería aumentar en 124 mil los cupos para la educación parvularia.

Plan que hace menos de un mes fue cuestionado por la actual ministra de Educación, Marcela Cubillos, quien en particular puso en entredicho la ejecución de los jardines Meta de la administración anterior. La jefa de la cartera solicitó a Contraloría ampliar la auditoría que realizó en 2017 para encontrar posibles irregularidades en el uso de los recursos. “Se ha gastado mucha más plata de la que se debió gastar”, sostuvo Cubillos.

No obstante, tres años antes de que la titular de Educación criticara la política, hubo otra advertencia. En 2015, la Dirección de Presupuestos (Dipres) de la administración de la Nueva Mayoría emitió un informe en el que realizaba una serie de recomendaciones para mejorar la planificación del Programa Educacional Jardín Infantil Junji.

“Junji no posee un sistema que permita identificar claramente los gastos asociados al programa”

Se recomienda revisar la localización actual de todos los establecimientos y analizar de manera crítica la  continuidad de algunos o bien el traslado a un lugar donde más se necesite en función de la demanda por el servicio de jardín infantil que exista en ese territorio”, indicaba el documento que reconocía la necesidad de esta política, pero aconsejaba analizar “la situación de la población potencial y objetivo” del programa a nivel territorial con el fin de identificar “las zonas y localidades con déficits de cobertura”.

El texto también apuntaba a aumentar la información contenida en las listas de esperas de los jardines infantiles. Para ello proponía que estas debían contener datos “que permitan un cruce entre establecimientos, como también la disposición de las familias de llevar a sus hijos a otros recintos“.

El organismo también apuntaba que “Junji no posee un sistema que permita identificar claramente los gastos asociados al programa (al menos los gastos directos, salvo en el caso de las transferencias corrientes y de capital) ya que, de acuerdo a Junji, no trabajan con centros de costos”.

“Es por esto que no fue posible contar con información certera respecto a los costos del programa, por lo que se realizó una estimación con la información disponible”, enfatiza el documento. Según el cálculo realizado por la Dirección de Presupuesto en 2014 un infante matriculado en un jardín de Administración Directa (AD) le costaba a la institución $2.004.107 anuales, mientras que por un niño en un recinto de modalidad Vía Transferencia de Fondo (VTF) la entidad pagaba anualmente $ 1.390.429. “La modalidad de gestión VTF es menos costosa que la modalidad AD” afirmaba el texto.

Si bien la Dipres destacaba esta comparación también cuestionaba la cantidad de información disponible para obtener mayores conclusiones. La dirección remarcaba que era “fundamental” para comparar el costo per cápita de un niño en un jardín AD y uno VTF “implementar un sistema de control de gestión, de uso y administración de recursos, partiendo por la implementación de centros de costos y de sistemas de control para asignar gastos y controlar recursos de manera adecuada a las necesidades de cada instancia”.

Además del aspecto económico, el informe señalaba que los datos recopilados por la Junji eran insuficientes para monitorear la calidad de la educación parvularia recibida por los niños. “Si bien considera aspectos importantes, ello no es capaz de reflejar aspectos o factores cualitativos tales como el aprendizaje de los niños, satisfacción de estos, del personal, de las familias, de la comunidad, entre otros”, afirmaba el documento.

El informe fue respondido por la Junji, en ese entonces encabezada por Desirée López. En el texto el organismo agradece las recomendaciones realizadas por la Dipres, pero señala la dificultad para aplicar alguna de ellas. Es el caso de establecer un centro de costos, propuesta sobre la que Junta de Jardines Infantiles señala que si bien esto sería “provechoso”, su implementación “dependerá de un conjunto de factores y de los avances que pueda ir efectuando la institución en el marco de la modernización de su gestión”.

LyD: “La planificación centralizada que busca prescindir de la colaboración privada suele fracasar”

Las conclusiones del informe de la Dipres fueron analizadas por Libertad y Desarrollo, quienes señalan que el Programa Jardín Infantil Junji “devela las falencias que existen en el sistema de educación parvularia, fundamentalmente en cuanto a su institucionalidad, transparencia y en la generación de información para una mejor toma de decisiones”.

El centro de estudios también apunta a que “la planificación centralizada que busca prescindir de la colaboración privada, por muy ambiciosa que sea y por muchos recursos de que disponga, suele fracasar”.

Otro aspecto que aborda el análisis de LyD es el aumento de cupos del Plan Bachelet. El centro de estudios apunta que la reducción de 124 mil nuevos cupos a solo 77 mil significó una reducción del 44% de la promesa inicial. De los cuáles, afirma Libertad y Desarrollo, habría solo 38 mil en operación, lo que traduciría haber alcanzado el 55% de la meta.

El centro de estudios apunta que “una cosa son los cupos disponibles y otra cosa muy distinta es la utilización de dichos cupos, es decir, la matrícula efectiva”. Según LyD, entre 2014 y 2017, la matrícula en establecimientos de la Junji e Integra “creció en más de 29 mil niños, es decir, por debajo de la meta presidencial”. El problema, sostienen, es que “dentro de ese número se incluyen tanto los cupos en establecimientos propios de Junji e Integra (que son los que se vieron involucrados en el programa), como los que funcionan vía transferencia de fondos”.

El centro de estudio acusa falta de datos para determinar cuánto del aumento de la matrícula se produjo por establecimientos construidos durante el gobierno de Bachelet y añada que “el sistema no cuenta con información relativa a si los nuevos cupos fueron utilizados por niños que previamente se encontraban fuera de la educación parvularia –lo que sí sería un aumento de la cobertura-, o bien, si se utilizaron por niños provenientes de otros jardines pertenecientes a la red pública”.

 

Informe Dipres Programa Jardín Infantil Junji

 

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: