Actualidad Informativa es presentado por:
Publicado el 25 de enero, 2019

Juan Guaidó, el miembro de la Internacional Socialista al que le dan la espalda en Chile el PS y el PPD, socios de la misma coalición

Autor:

Emily Avendaño

Voluntad Popular, partido político al que pertenece el líder del Parlamento venezolano es miembro pleno de la Internacional Socialista, agrupación que también integran el PS y el PPD, colectividades que no se pronunciaron a favor de que el legislador asumiera como Presidente encargado de Venezuela. En cambio, han llamado al diálogo, un camino al que ya se ha recurrido en ese país, sin resultados. VP es un partido joven conformado por ex dirigentes del movimiento estudiantil, entre sus postulados está luchar contra la discriminación laboral por razones ideológicas, combatir las prácticas antisindicales y defender los DD.HH. y a la comunidad LGBTI.

Autor:

Emily Avendaño

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

¿Reconocerlo o no reconocerlo? La juramentación de Juan Guaidó como Presidente encargado de Venezuela ha abierto el debate sobre si corresponde o no respaldarlo en esta acción. 19 países lo han reconocido, incluyendo Chile. Sin embargo, al interior de las fuerzas políticas de izquierda no existe un apoyo transversal al legislador.

La mesa directiva del Partido Socialista emitió un comunicado en el que manifiesta su preocupación por la situación que atraviesa Venezuela, e indican: “La crisis política y social que hoy vive la sociedad venezolana debe enfrentarse con más democracia, donde la colaboración y la solidaridad internacional deben estar al servicio de ese propósito, lejos de intervencionismos extranjeros que no responden a un sincero ejercicio de mediación”. En esa línea llaman al gobierno a no ser parte de intervencionismos y destacan la posición de México y Uruguay –países que no reconocen a Guaidó como presidente encargado– para exhortar el diálogo entre las partes, a la vez que condenan la postura de Estados Unidos, que fue el primero en respaldarlo.

La crisis política y social que hoy vive la sociedad venezolana debe enfrentarse con más democracia, donde la colaboración y la solidaridad internacional deben estar al servicio de ese propósito, lejos de intervencionismos extranjeros que no responden a un sincero ejercicio de mediación”, dice el PS en un comunicado.

Desde el PPD emitieron un comunicado en el que señalan que reconocer a Guaidó es un gesto importante, pero no dan el paso al considerar que al hacerlo no sé llega al fondo del problema. Aunque sí dicen que el de Maduro es un gobierno “de facto”. El presidente de la colectividad Heraldo Muñoz optó por no inclinar la balanza hacia reconocimiento o desconocimiento al momento de referirse al tema en diversas entrevistas. “El desafío será buscar un acuerdo de transición, una negociación creíble que ponga fin a la profunda crisis económica, social y humanitaria que vive Venezuela. Eso es fácil decirlo, pero no realizarlo después de las experiencias fallidas de diálogo”, declaró al Diario Financiero; e insistió en que cualquier acuerdo “tiene que estar en las manos de los propios venezolanos”.

Ambas colectividades, al igual que Voluntad Popular (VP) -partido político al que pertenece Guaidó- forman parte de la Internacional Socialista, instancia que agrupa a 145 organizaciones socialdemócratas, socialistas y laboristas en todo el mundo.

VP nace como movimiento social en 2009 y como partido político en 2011. Es admitido como miembro pleno de la organización en 2014. “Nuestro ingreso nos permite obtener todo el apoyo y experiencias y nos permite formar a nuestros activistas en las mejores políticas sociales”, declaró entonces Carlos Vecchio, coordinador nacional político de Voluntad Popular, quien lleva más de cuatro años en el exilio.

Como organización política, VP promueve que “todos los derechos sean para todas las personas” sin ningún tipo de exclusión, se caracteriza además por tener líderes jóvenes, muchos de ellos salidos del movimiento estudiantil, en particular de la generación de 2007, cuyo accionar permitió que Hugo Chávez perdiera por primera y única vez una elección en Venezuela, cuando el Mandatario fallecido pretendía reformar la Constitución.

La única autoridad legítima en Venezuela hoy, es la Asamblea Nacional”, se pronunció en un comunicado el ex mandatario Ricardo Lagos.

En su portal web explican que su militancia proviene de distintos movimientos de la sociedad civil, grupos vecinales, de redes populares y del movimiento estudiantil. En su manifiesto escriben: “Hay que preparar al ciudadano con una educación eficiente y de calidad, para que cada familia tenga un futuro y un norte, para que funcionen los servicios, se resguarde la vida y se multiplique el bien común. Los derechos humanos no pueden seguir siendo palabras muertas, frases sin sentido que nadie obedece, porque solo del respeto a los derechos humanos depende la sobrevivencia del ser humano”.

Dicen además ser un partido que nació para luchar contra la discriminación laboral por razones ideológicas, contra las prácticas antisindicales, la corrupción, “Voluntad Popular no nace como un partido de masas ni como un partido de cuadros: somos un partido de líderes para transformar el país a partir de la acción social”.

Es además el partido fundado por Leopoldo López, preso desde el año 2014. Y, además, dentro de sus filas se encuentra Támara Adrián, la primera diputada trans de Venezuela, doctora en Derecho, abogada activista en derechos humanos, en particular de los derechos LGBTI.

La nota distinta la dio el ex Mandatario Ricardo Lagos, para quien “la única autoridad legítima en Venezuela hoy, es la Asamblea Nacional”. En una declaración emitida ayer no menciona a Guaidó, pero sí entrega su respaldo al Parlamento, que es la institución que este representa. Para Lagos, esto es “un punto de partida para que exista una negociación y, tener a la brevedad, elecciones de un nuevo Presidente de la República bajo un proceso transparente e informado”, y se refiere a las “actuales autoridades de facto” –en alusión a Nicolás Maduro– a quienes les pide respeto a los derechos humanos y la libertad de los presos políticos.

DC y PR reconocen a Guaidó

Una posición más clara mostró el Partido Radical (PR), también miembro de la Internacional Socialista. El presidente del partido, Carlos Maldonado, afirmó que Guaidó “representan una esperanza cierta de cambio” para Venezuela. El dirigente respaldó la decisión de la Asamblea Nacional de Venezuela de proclamarlo Presidente Encargado: “Hemos declarado anteriormente nuestra condena a la grave afectación de los principios democráticos, a los derechos humanos y a las condiciones generales de vida del pueblo venezolano, por parte del régimen de Maduro. Hoy vemos en Juan Guaidó, y en la Asamblea Nacional, las únicas autoridades con la suficiente legitimidad constitucional, política y ética, para liderar el cambio en Venezuela”.

Indicó que la solidaridad internacional es lo que corresponde ante un pueblo que está sufriendo y que necesita apoyo.

Más a la izquierda en el espectro de la ex Nueva Mayoria está el Partido Comunista. Su presidente y diputado Guillermo Teillier opinó: “Esa autoproclamación no tiene asidero constitucional en Venezuela, solo lo hace (Guaidó) porque tiene el apoyo irrestricto de Estados Unidos”, y lamentó que “de manera irresponsable” el presidente Sebastián Piñera haya tomado el rumbo marcado por Donald Trump y los Estados Unidos. “Rechazamos esta injerencia directa de Piñera, quien aparece comprometido con el intento de golpe”.

Por su parte la Mesa Nacional del Frente Amplio emitió una declaración pública en la que rechazan “la decisión del Presidente de la República Sebastián Piñera de respaldar la autoproclamación” del legislador. Opinan que debe ser “el propio pueblo venezolano el que construya una solución pacífica y democrática a esta situación”.

Por su parte, la Democracia Cristiana  sí reconoció a Guaidó como Presidente encargado de Venezuela, al ser el líder del Parlamento. “Nos hacemos parte del sentir democrático de diversos países del mundo, como también del Grupo de Lima y la OEA”.


Los partidos de la coalición Chile Vamos también han mostrado su respaldo a favor de la postura asumida por el Presidente Sebastián Piñera. Los diputados UDI hicieron un minuto de silencio por los asesinados en las protestas opositoras del 23 de enero, y llevaron carteles en rechazo a Maduro a la Cámara.

Renovación Nacional hizo también oficial su respaldo al líder de la Asamblea Nacional. Lo mismo que Evópoli. La colectividad emitió un comunicado en el que reconocen al diputado como Presidente interino de Venezuela “para impulsar la transición democrática que termine con la dictadura de Maduro”.

Desde 2013 se han realizado tres mesas de diálogo: no hubo garantías del chavismo y todas fracasaron 

Tanto el presidente del PPD, Heraldo Muñoz, como el PS, el PC y el Frente Amplio hacen llamados al diálogo. Sin embargo, esta parece ser una vía que está agotada en Venezuela. Desde que Nicolás Maduro asumió la Presidencia, gobierno y oposición se han sentado para intentar llegar a acuerdos en tres oportunidades.

En 2014 -primer año en que Maduro, electo en 2013, enfrentó una oleada grande de manifestaciones- hubo tres reuniones entre abril y mayo hasta que finalmente la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática decidió pararse de la mesa en rechazo a la arremetida contra los estudiantes que mantenían campamentos de protesta en el municipio Chacao y que dejó a 243 detenidos en una sola madrugada. Ese año además hubo 43 fallecidos durante protestas, según las cifras de la ONG Foro Penal. Ese diálogo fue convocado por Unasur y tuvo al Nuncio apostólico como testigo.

En la última negociación en República Dominicana mientras la oposición intentaba establecer diez puntos de acuerdo, el gobierno iba ganando terreno en la posibilidad de adelantar las elecciones a su conveniencia”, asegura Karen Quintero, cientista política venezolana.

Hubo nuevas conversaciones en 2016, esta vez con la participación del Vaticano, pero tampoco hubo resultados. En esa oportunidad, la oposición cedió y retrocedió en la convocatoria a una marcha que harían hasta el Palacio de Miraflores, pero no obtuvo nada a cambio del gobierno.

A finales de 2017 de nuevo se vieron las caras, esta vez en República Dominicana y con la intermediación de Heraldo Muñoz, que era Ministro de Relaciones Exteriores de Chile. Ese año hubo más de 100 muertos y más de cinco mil detenciones en protestas contra Maduro. El canciller recordó el proceso ayer en un matinal: “Cuesta dialogar con Maduro. Siempre hay buen trato, pero a la hora negociar desconoce los acuerdos logrados incluso con sus propios asesores”.

Cuando estaba por suspenderse el diálogo, en febrero de 2018, el mismo ex canciller lo asomaba en un tuit: “En contacto permanente con República Dominicana. Enormes presiones para que oposición venezolana firme papel que no contempla garantías elecciones presidenciales. Presidente Maduro en campaña, partidos opositores no validados, candidatos inhabilitados, etc. ¿Algún partido chileno aceptaría eso?”. En respuesta, Jorge Arreaza, canciller de Venezuela, acusó al chileno de “perjudicar” el diálogo.

La cientista política venezolana, Karen Quintero, explica cuál ha sido el accionar del régimen de Maduro en tales negociaciones: “Discursivamente apelan al diálogo, pero en los hechos invalida candidatos de la oposición, pasa a la ilegalidad a partidos políticos y encarcela a líderes opositores”. Un ejemplo de esto es que en enero de 2016 existían en Venezuela 59 partidos políticos nacionales. De esos quedan 17; 12 de los cuales son cercanos al chavismo.

“Debería haber la voluntad del gobierno de ceder frente a solicitudes que ya han sido puestas en la mesa por los negociadores y eso no lo hemos visto. Se trata de negociar para hacer una transición, o vamos a estar negociando siempre sobre el eje de que quien está gobernando siempre va a estar en el poder, y la oposición siempre va a estar negociando que se le haga un favor, y esos términos son bastante inaceptables”, dice Quintero.

Lo que ha quedado en evidencia es que Maduro utiliza los diálogos para ganar tiempo. “En la última negociación en República Dominicana mientras la oposición intentaba establecer diez puntos de acuerdo, el gobierno iba ganando terreno en la posibilidad de adelantar las elecciones a su conveniencia. Eso no fue solamente ganar tiempo, sino una desproporción del uso de la política”, asegura la especialista.

 

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: