Publicado el 29 de junio, 2020

Guillermo Larraín y retiro de fondos AFP: «El valor bursátil de las empresas decaería de una manera brutal, por ello caería la valorización de los propios fondos de pensiones»

Autor:

Bastián Garcés

El economista y ex superintendente de Pensiones rechaza la idea de retirar hasta el 10% de los fondos previsionales ya que se le estaría pidiendo a las personas «que se deshagan de su único activo financiero». En esa misma línea, sostiene: «Está pasando mucho en esta pandemia que hay muchas propuestas que están siendo ventiladas como ideas muy buenas y que operan en tiempos normales, pero no en los actuales».

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Bastián Garcés

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«Lo que estaríamos haciendo es que el Estado no se endeude, en circunstancias que tiene muy poca deuda y una gran solidez financiera, pidiéndole a las personas que se deshagan de su único activo financiero«, es la respuesta tajante del el ex superintendente de Pensiones Guillermo Larraín respecto a la propuesta de retirar el 10% de los ahorros previsionales para poder sobrellevar la crisis financiera causada por el coronavirus. Una idea impulsada por la oposición y que, incluso, ha contado con el respaldo de dirigentes de Chile Vamos, como el diputado y presidente de RN Mario Desbordes, quien se abrió a la idea de estudiar esta medida.

En conversación con El Líbero, uno de los autores de «El Otro Modelo» afirma que permitir el retiro de fondos previsionales tendría consecuencias en todo el sistema financiero.

-Durante los últimos se ha generado un debate en torno a la opción de retirar el 10% de los ahorros previsionales que se encuentran en las AFP, ¿es una medida adecuada?

No me parece que sea la oportunidad porque la pandemia y los costos que ha significado para los chilenos tienen que ser financiados por el Estado fundamentalmente. La situación de los pensionados en Chile sabemos que es muy mala, las pensiones son muy bajas y no es creíble que si uno les permite ahora reducir el ahorro que tienen, luego lo van a poder devolver por alguna vía. La única cosa que uno pudiera pensar como viable desde esta perspectiva es que el Estado emita bonos de reconocimiento contra los cuales las personas pudieran sacar plata, pero eso tiene el problema de que si se hace a través de una AFP, estas tendrían que vender un montón de activos financieros y eso dependiendo del tipo de activos que vendan, es tanto lo que venderían que van a tirar al suelo ya sea el tipo de cambio o el valor de las acciones o el valor de los bonos. Hay que considerar la totalidad de los efectos de una medida como esta, y sumando y restando, yo creo que es negativo.

-¿Se podría producir un efecto dominó?

-Claro, porque en el caso más extremo en el que solo se vendieran acciones nacionales, el valor bursátil de las empresas decaería de una manera brutal, por ello caería la valorización de los propios fondos de pensiones que tienen una cantidad importante de todas esas acciones y, por lo tanto, estamos sacando plata por un lado, pero se está perdiendo por otro. Las personas que estuvieran cerca de jubilar probablemente no tendrían capacidad de recuperación de esa plata perdida en el corto plazo.

Hay países que tienen la posibilidad de sacar fondos como autopréstamo, pero eso es en condiciones normales, donde no hay un efecto masivo, y eso cambia mucho la viabilidad de una propuesta como esa».

-En concreto, ¿en qué consistiría emitir bonos de reconocimiento?

-Es una solución que habría que trabajarla bien, yo la menciono sin mucho análisis detrás, pero consiste en que el gobierno emita bonos de reconocimientos. Si el gobierno emite bonos de reconocimientos, que se inyectan a las cuentas de las personas que necesitan esa plata, se podría permitirles que saquen hasta ese determinado monto, de manera que la venta de activos no sea tan violenta, porque lo que tiene de malo la propuesta tal cual como está hoy día es que eso probablemente significaría una presión de venta de activos financieros del corto plazo tan grande que tendría efectos bien nefastos sobre el precio de los activos, pero para diferir eso en el tiempo uno podría decirles a las personas «yo te doy la plata, y te dejo en libertad de sacar hasta esta plata», y por lo tanto, la gente lo va sacando en medida que lo necesite. Es una propuesta que está sacada de tiempos normales. Está pasando mucho en esta pandemia que hay muchas propuestas que están siendo ventiladas como ideas muy buenas y que operan en tiempos normales, pero no en los tiempos actuales donde la gente efectivamente necesita plata. Si yo pongo plata en las AFP para que la gente la saque, la AFP va a tener que vender activos y eso va a generar un efecto económico complejo. Hay países que tienen la posibilidad de sacar fondos como autopréstamo, pero eso es en condiciones normales, donde no hay un efecto masivo, y eso cambia mucho la viabilidad de una propuesta como esa.

-¿Esto podría afectar en el precio del dólar, considerando que las actuales condiciones internacionales son bastante volátiles?

-Son volátiles a nivel de precio, pero no a nivel de producción de liquidez, eso es lo que encuentro que es absurdo porque acá es el Estado el que tiene la responsabilidad primera de entregar recursos para los chilenos que no pueden salir porque están confinados en sus casas, puedan financiar niveles básicos de consumo. O sea, lo que están haciendo todos los gobiernos del mundo es lo que corresponde hacer. El que quiera consumir más de eso, tendrá que disminuir en algo sus ahorros o hacer otra cosa, pero al menos el nivel básico de consumo tiene que estar previsto por el Estado. Hoy día las condiciones para que el Estado haga eso, emitiendo deuda, son ideales, las tasas de interés mínimas, estamos en tasas históricamente bajas para que el gobierno de Chile pueda emitir deuda de largo plazo, la provisión de liquidez es masiva, no hay ningún problema de acceso a liquidez, entonces no tiene ningún sentido ocupar un instrumento realmente de última instancia como los fondos previsionales. Eso yo lo podría entender si los mercados financieros internacionales estuvieran destruidos, en donde no hubiera ninguna capacidad de acceder a financiamiento internacional, pero hoy día tenemos una enorme capacidad de acceso a financiamiento, entonces, ¿por qué precarizar más a las personas que ya están con problemas para tener un pensión decente? La verdad es que no veo sentido, mejor es que si el gobierno quiere que la gente tenga $500 mil en su bolsillo que se les pase directamente la plata y lo financie con deuda emitida en los mercados internacionales.

«Echar mano a los fondos previsionales para quitarle responsabilidad al Estado no corresponde»

-Esta idea ha provocado diversas reacciones, por ejemplo, la AFP Uno señaló que estaba a favor del retiro de los fondos, argumentando que «los ahorros les pertenecen a los trabajadores».

-El ahorro es de las personas, de eso no hay ninguna duda, pero esto no es un fondo mutuo. Ahora uno podría dar esa discusión y es legítima, a lo mejor alguien querrá transformar a las AFP en fondos mutuos y, por lo tanto, permitir que las platas salgan, pero esa no es la idea, los fondos previsionales en todas partes del mundo tienen restricciones a la salida. Uno puede imaginar algunos ejemplos en los cuales les pueda dar un poco de flexibilidad, por ejemplo lo conversábamos hace unos seis meses atrás respecto de las enfermedades terminales, ahí evidentemente que hay una necesidad de utilizar un recursos que tiene que ver con el ciclo de vida de la persona, uno pudiera buscar algunos mecanismos de autopréstamo en condiciones normales, pero la verdad es que antes tenemos que resolver otros problemas, esto nos distrae del verdadero problema de fondo, que es que las pensiones son misérrimas y que tenemos que ver cómo las subimos, esa es la discusión que llevamos 10 años discutiendo.

-Hay gente que dice, en buen chileno, que se está desvistiendo a un santo para vestir a otro.

-Lo peor es que estamos desvistiendo a un santo que no está bien vestido -porque los fondos previsionales parecen ser mucho, pero no están dando buenas pensiones-, para vestir al Estado. En el fondo lo que estaríamos haciendo es que el Estado no se endeude, en circunstancias que tiene muy poca deuda y una gran solidez financiera, pidiéndole a las personas que se deshagan de su único activo financiero. Yo no le encuentro ni pies ni cabeza, en particular en esta coyuntura. El que tiene que tomarse la cosa en serio, ya que tiene que financiar lo que financia y le cueste lo que le cueste, es el Estado de Chile, tiene condiciones para hacerlo, acceso a financiamiento, una regla fiscal que va a haber que modificar, pero que tiene una reputación de gestión fiscal buena y por lo tanto eso es lo que hay que hacer. Echar mano a los fondos previsionales para quitarle responsabilidad al Estado no corresponde.

Es tan grave el problema previsional chileno que todas las cosas que se hagan, como postergar la edad de jubilación en circunstancias que hay desempleo, no recibir Fondo Solidario hasta que la persona reintegre la totalidad de su retiro, es pura ingeniería que es aritméticamente verdadera, pero lo que hacen es precarizar más un sistema previsional que ya es precario».

-El viernes el economista Joseph Ramos propuso que aquellas personas que retiren un porcentaje de sus ahorros aplacen su edad de jubilación el tiempo suficiente para que su pensión no sufra merma, ¿comparte esta idea?

-Uno puede hacer muchas cosas, esa es una. Es tan grave el problema previsional chileno que todas las cosas que se hagan, como postergar la edad de jubilación en circunstancias que hay desempleo, como devolverlo y no recibir Fondo Solidario hasta que la persona reintegre la totalidad de su retiro, es pura ingeniería que es aritméticamente verdadera, pero lo que hacen es precarizar más un sistema previsional que ya es precario. Yo no precarizaría ni un ápice más, más bien si queremos hablar de pensiones hablémoslo de verdad. El tema de verdad es que ya hay un acuerdo -hay discrepancia en los números- en incorporar un sistema de reparto que complemente el de capitalización individual, entonces lo que debiéramos estar discutiendo es cómo lo echamos a andar y cuáles son sus características.

-¿Cree que se ha hecho un uso político de esta situación de pandemia por parte de grupos que tienen una agenda contraria a las AFP?

-Evidentemente que hay gente que lo puede querer así, yo no estoy para nada defendiendo a las AFP, creo que han hecho un mal trabajo porque han confundido su visión de cómo debiera ser el sistema previsional, que es legítima, con la visión del sistema global que en todas partes del mundo es más amplio que el solo ahorro. Esa confusión que han hecho las AFP las ha llevado a exponerse de una manera bien poco hábil a este tipo de situaciones. Hoy día debiéramos haber zanjado hace rato, de hecho, en el gobierno de Bachelet II debimos haber zanjado lo que se terminó por zanjar el año pasado, que es que existe el pilar de reparto. Mientras más se postergan las decisiones es peor y más graves se encuentran los pensionados, el sistema de AFP y el sistema financiero por no tomar decisiones.

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