El gobierno de Malasia tomó la determinación de abolir la pena de muerte, a la que se oponían cada vez más ciudadanos en este país con más de 1.200 presos en el corredor de la muerte, entre ellos dos turistas chilenos que desde hace un año tratan de evitar esa condena.

El ministro de Comunicaciones del país, Gobind Singh Deo, señaló que  «el gobierno malasio está de acuerdo en abolir la pena de muerte». Y agregó que  «espero que la ley sea enmendada pronto».

Esta decisión surge en medio de la posible condena por pena de muerte en contra de los chilenos Fernando Candia y Felipe Osiadacz, quienes se encuentran en prisión por hace más de un año en el país asiático, por su presunta responsabilidad en la muerte de otra persona.

La defensa de los jóvenes chilenos espera la pronta liberación de ellos, mientras que la justicia malasia estudia la sentencia de seis años de prisión.

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