Publicado el 20 de marzo, 2020

FF.AA. chilenas entraron en acción por coronavirus casi un mes antes que en España, cuando en ese país ya había 136 fallecidos

Autor:

Emily Avendaño

El 14 de marzo el gobierno español decretó estado de alarma por quince días. Para ese momento ya habían transcurrido 43 días desde el primer caso confirmado, contaban 5.753 contagios y 136 fallecidos. Chile estableció estado de catástrofe luego de 15 días y con 238 casos confirmados. Con los decretos, ambas naciones entregaron atribuciones similares a los militares para apoyar en el control de la pandemia. Países como Italia y Francia también han solicitado el apoyo de las FF.AA.

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Cuando el Presidente Sebastián Piñera decretó el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe por 90 días para enfrentar el coronavirus hizo especial énfasis en el rol que las Fuerzas Armadas desempeñarán en el manejo de la emergencia. La medida establece la designación de Jefes de la Defensa Nacional para que asuman el mando de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública en las zonas respectivas, velen por el orden público y reparen o tomen precauciones ante daños o peligros para la seguridad nacional.

La noche del miércoles fueron anunciados doce generales de Ejército, dos de la Fach y dos almirantes de la Armada a cargo de estas funciones. De acuerdo con las palabras del Jefe de Estado, las Fuerzas Armadas también pueden actuar como verdaderas “fuerzas sanitarias”. El detalle del rol de los militares fue entregado ayer por los ministro de Salud Jaime Mañalich, y de Defensa Alberto Espina. Coincidieron en que las FF.AA. pueden colaborar con los funcionarios de salud y aportar en el orden de acopio, almacenamiento o formación de reservas de alimentos y facilitar el traslado de pacientes y personal de salud de un centro médico a otro.

Espina además señaló que los 88 mil hombres y mujeres que componen las Fuerzas Armadas tienen la responsabilidad de reforzar el resguardo de las fronteras e intensificar los controles en las aduanas sanitarias fijadas por el Ministerio de Salud. Pueden apoyar con el aumento de la capacidad hospitalaria y estar a cargo de la distribución de medicinas e insumos médicos. En caso de determinarse cuarentenas o toques de queda en regiones o lugares específicos es responsabilidad de cada Jefe de Defensa garantizar su cumplimiento. 

“Las Fuerzas Armadas tienen una capacidad de mando, de ordenamiento y control como ninguna otra organización humana. Pueden reaccionar rápida y eficazmente ante cualquier situación de emergencia. Tienen la capacidad de desplegarse en todo el territorio nacional de una forma ágil y ordenada. Tienen la capacidad de concentrar medios para apoyar esta alerta sanitaria y el estado de excepción en muy poco tiempo, y tienen capacidad para realizar transporte en grupos numerosos. Sin contar con la capacidad y autonomía de supervivencia que tienen si están alejados de sus bases”, describió Mañalich.

Chile tomó la decisión de decretar el estado de catástrofe mucho antes que las naciones europeas que, según la Organización Mundial de la Salud, actualmente se mantienen como el foco de la pandemia. Al analizar el número de contagiados al momento de anunciar los respectivos estados de emergencia o catástrofe, se observa que los europeos tomaron esta medida cuando ya llevaban sobre 5.000 afectados por la enfermedad. En promedio, Chile decretó estado de catástrofe con 4.400 menos contagiados que Corea del Sur, Estados Unidos, España, Alemania y Francia. Si la comparación se establece en función del número de fallecidos, Chile e Italia fueron los únicos entre las naciones mencionadas que tomaron esta medida cuando aún no había muertos como resultado de la enfermedad, pues en Italia la decisión se tomó el mismo día que conocieron los primeros casos contagiados. 

El número de contagiados confirmados a la fecha del anuncio de estado de emergencia o catástrofe en España era de 5.753, en Italia era de 2, en Estados Unidos había 2.163, y en Francia era de 9.134; mientras que en Chile eran 238. En cuanto a la cantidad de fallecidos, a la fecha de su respectivo anuncio de estado de emergencia en EE.UU. había 49 decesos, en España 136, y en Francia 264.

Italia y España son los países europeos más afectados por la pandemia. Italia es el segundo país con más casos, después de China, y ayer se convirtió en el primero del mundo en número de víctimas mortales. Los fallecimientos ascendieron a 3.405 (427 más que el miércoles), por delante del país asiático que cuenta 3.245. España, por su parte, registra 17.325 contagiados, 939 ingresados en cuidados intensivos y 803 muertos. En una conferencia de prensa realizada ayer el ministro de Sanidad, Salvador Illa, aseguró: «Llegan los momentos más duros», para luego agregar: «Seguiremos viendo un aumento de casos mientras en estos próximos días nos vamos acercando al pico».

Militares movilizados en España, Italia y Francia

En España las Fuerzas Armadas han desplegado a 2.600 militares en casi 60 ciudades. El Ministerio de Defensa ha multiplicado casi por ocho a los militares que luchan contra el Covid-19, desde la noche del sábado 14 de marzo, cuando el gobierno liderado por Pedro Sánchez decretó el estado de alarma: el domingo había 350 efectivos solo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el martes sumaron 1.820, no solo de la UME (1.350), sino también del Ejército de Tierra (350) y la Infantería de Marina (120).

La misión de las Fuerzas Armadas que está a cargo de las acciones para hacer frente al Covid-19 se le conoce como Operación Balmis en honor a una expedición médico militar que llevó la vacuna de la viruela a los territorios del imperio español en América y Filipinas en 1803. 

Explica el diario español El País, que “el decreto de declaración del estado de alarma otorga a los militares que participan en la Operación Balmis la condición de agentes de la autoridad, lo que les faculta para dar órdenes a los civiles que desatiendan las restricciones a la libertad de circulación impuestas por el estado de alarma”. Quienes incumplan sus órdenes podrán incurrir en el delito de desobediencia o resistencia a la autoridad. Antes del decreto, esa atribución la tenían solo los policías militares y los miembros de la UME. 

Agregan que antes los militares se habían dedicado a misiones de reconocimiento y desinfección de zonas que se sospecha pueden estar contaminadas, y de advertir a los ciudadanos de la prohibición de circular. 

Las tareas de las FF.AA. aún incluyen actividades de vigilancia y de desinfección en hospitales, puertos y aeropuertos, estaciones de trenes. Mientras, los diversos cuerpos policiales despliegan diariamente 10.000 patrullas en las calles.

La primera decisión adoptada fue que la UME actuara en las zonas con mayor riesgo de propagación del virus. El Ministerio de Defensa decretó también la activación de médicos militares que se encontraban en reserva: unos 150 médicos y 70 enfermeros. La cartera entregó instrucciones a la farmacia militar para que incrementara la elaboración de solución desinfectante hidroalcohólica y, de ser necesario, otros medicamentos genéricos. En este período, al igual que en Chile, las Fuerzas Armadas tienen un mando único a cargo del Jefe de Estado Mayor de la Defensa. 

Además, los militares suspendieron todos sus ejercicios y maniobras para evitar la propagación del virus y tener todas sus capacidades enfocadas en el combate de la pandemia. 

Ante los centenares de víctimas que hay en Italia, los camiones del ejército son utilizados para transportar los ataúdes desde el cementerio de Bérgamo hasta los crematorios de otras regiones. Esta es la ciudad más afectada por el brote. Una vez que se lleve a cabo la cremación, las cenizas serán devueltas a Bérgamo y destinadas a los lugares de origen de los fallecidos.

El Ministerio de Defensa de ese país emitió un comunicado en febrero en el que manifiesta “el compromiso de las Fuerzas Armadas en la emergencia del Coronavirus” y puso a disposición aproximadamente 2.200 habitaciones y 6.600 camas para el tratamiento de pacientes, así como personal médico. 

Para ese momento, había 500 efectivos militares involucrados en las medidas para combatir la emergencia de salud y ya habían estado a cargo del regreso de sus compatriotas de Wuhan -donde comenzó el virus-, con vuelos de la Fuerza Aérea. El Jefe de Estado Mayor de Defensa, el general Enzo Vecciarelli, nombró al comando operativo di Vertice Interforze (COI) como el contacto para el manejo de la crisis en sinergia con todas las Fuerzas Armadas y en coordinación con el Departamento de Protección Civil, y los ministerio de Relaciones Exteriores y Salud.

Con los primeros casos de contagio ocurridos en el norte de Italia, las Fuerzas Armadas pusieron a disposición, para una posible vigilancia de la salud, infraestructuras militares distribuidas a lo largo de toda la península con más de 5.000 camas.

Además, con el decreto “Cura Italia”, con el que el gobierno tomó medidas extraordinarias para la salud, las familias y el trabajo; también queda explícita la posibilidad de aumentar el personal militar médico y de enfermería para reforzar el sistema sanitario. 

Para el 18 de marzo, más de 4.800 hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas habían participado en actividades para contrarrestar la emergencia sanitaria causada por el Covid-19. Actualmente hay alrededor de 400 soldados desplegados en todo el país. Está previsto que se establezcan dos hospitales de campaña en los próximas días en las ciudades de Piacenza y Crema. “Desde el comienzo de la emergencia, la Defensa ha puesto a disposición 321 vehículos, 5 ambulancias, 5 helicópteros adecuados para mover pacientes con biocontención, 3 aviones de transporte. Hay más de 6.800 camas que pueden estar disponibles para la observación de pacientes que no requieren cuidados intensivos, que pueden activarse a petición de las autoridades competentes”, resume otra comunicación del Ministerio de Defensa.

Francia, por su parte, comenzó el miércoles una operación de evacuación de enfermos del Covid-19 que se encuentran al este del país, donde está el foco más avanzado del virus, en un avión militar hacia hospitales del Ejército en el sur, aseveró el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. Esto tras los anuncios del lunes del Presidente Emmanuel Macron. El Jefe de Estado informó del despliegue de un hospital de campaña del ejército en Alsacia que es uno de los focos de la enfermedad en ese país. Desde los anuncios de Macron, los ejércitos han comprometido recursos para apoyar a la nación en la lucha contra el coronavirus. Una nota del Ministerio de Defensa de ese país, sostienen que la aeronave “permanece en alerta y puede continuar participando en la transferencia de personas gravemente afectadas desde los hospitales metropolitanos más saturados para facilitar su atención en estructuras más libres, en coordinación con la Dirección General de Salud”.

El Gobierno de Francia aprobó un proyecto de ley que instaura un Estado de Emergencia Sanitaria el 18 de marzo, a 54 días desde que se conociera el primer caso afectado. 

En Chile el cierre de fronteras se concretó el 18 de marzo, tras 15 días de haberse identificado el primer caso, y los colegios fueron aislados luego de 12 días. Chile suspendió sus clases más de 30 días antes que países como China, Francia, Alemania y Japón. Y más de 20 días antes que Italia y Corea del Sur. 

El primer caso de Covid-19 en Italia se registró el 31 de enero, y el cierre de fronteras no fue decretado hasta el 9 de marzo, es decir 38 días después; y si se mira a España el primer caso ocurrió el 1 de febrero y los colegios permanecieron abiertos hasta el 12 marzo: 40 días después. 

Los opuestos: China y Estados Unidos

En China, donde comenzó el brote, los militares tuvieron una activa participación. El presidente chino, Xi Jinping, entregó a los equipos médicos del Ejército Popular de Liberación las principales responsabilidades para atender la enfermedad, al punto de que tenían más control sobre los suministros médicos, que los propios gobiernos locales. 

Xi aseguró que el virus está “básicamente controlado” gracias a sus esfuerzos. El primer lote de 1.400 militares fue enviado a Huoshenshan el 4 de febrero, dos días después de que se completara el hospital. Un complejo de 25.000 metros cuadrados que China construyó en 10 días y con  1.000 camas para los pacientes más críticos.

A mediados de febrero, cuando el número de casos confirmados aumentó a más de 60.000, Xi envió a 2.600 soldados adicionales a Wuhan para ayudar a tratar a 1.600 pacientes. En total, el gobierno chino ha movilizado a más de 60.000 médicos civiles y militares para luchar contra el Covid-19, según un reportaje de la periodista Minnie Chan, especializada en defensa y diplomacia china.

El país asiático -donde hay un gobierno totalitario- anunció que comenzó los ensayos clínicos en humanos de una vacuna contra el Covid-19 que produjo «con éxito» la Academia Militar de Ciencias Médicas, afiliada al Ejército Popular de Liberación. La vacuna fue concebida por un equipo encabezado por la epidemióloga y general de división del Ejército Popular, Chen Wei. «La epidemia es como una situación militar. El epicentro equivale al campo de batalla», dijo Chen en declaraciones que recogen los medios locales. Estos explican que “los militares tienen ventajas frente a los laboratorios o compañías privadas en el desarrollo de vacunas ya que afrontan menos restricciones a la hora de trabajar en lugares con condiciones experimentales óptimas, como en este caso el epicentro del coronavirus en Wuhan”, reseñó la agencia de noticias EFE.

Chen desarrolló en 2014 la primera vacuna en Asia y la tercera en el mundo para combatir el virus del Ébola y la Academia Militar de Ciencias Médicas tiene décadas de experiencia, en las que también ha trabajado contra el Sars, el Ébola y el terremoto de Sichuan en 2008, que tuvo magnitud 8. 

En Estados Unidos, en cambio, la Presidencia no ha sido tan activa en permitir la participación de las Fuerzas Armadas en el control de la pandemia. «Estamos comenzando el proceso», dijo el Presidente Donald Trump durante una conferencia de prensa el 17 de marzo, refiriéndose a la solicitud de Nueva York de alistar al Cuerpo de Ingenieros del Ejército, pero sugirió que no se había tomado una decisión final. «Nos han pedido que… Sí, estamos comenzando. Estamos comenzando el proceso, esperamos que no sea necesario, pero podría ser necesario, el Estado está trabajando muy duro en ello», reseñó CNN.

«El Cuerpo de Ingenieros del Ejército está listo, dispuesto y capaz, tenemos que darles el visto bueno si consideramos que será necesario, creemos que podemos tener bastantes unidades rápidamente», agregó Trump.

A medida que se extiende el brote, los políticos estadounidenses, incluido el candidato presidencial demócrata Joe Biden, se han preguntado por qué los militares no han tenido un rol más activo. El Pentágono está tomando medidas, incluida la preparación de los barcos del hospital de la Marina de los EE.UU. para un posible despliegue. No obstante, un reportaje de The New York Times advierte que pese a las promesas de un esfuerzo de «todo el gobierno», a las agencias clave, como el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, el Departamento de Defensa, la Agencia Federal de Manejo de Emergencias y el Departamento de Asuntos de Veteranos -designado legalmente como el sistema de asistencia médica de respaldo en emergencias nacionales-, no se les había pedido aún asumir un papel más activo.

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