Publicado el 21 de marzo, 2020

En términos de PIB Chile invierte más que Nueva Zelanda, Australia o Canadá en la lucha contra el coronavirus

Autor:

Emily Avendaño

El programa económico anunciado el jueves implica una inyección de recursos equivalente a 4,7% del PIB;  comparativamente mayor a la que han hecho Nueva Zelanda (US$ 7.300 millones equivalentes al 4% de su PIB), Canadá (US$ 56.500 millones, alrededor de un 3 % del PIB), o Australia (US$ 11.400 millones, alrededor de 1% de su PIB); pero con menos impacto que los paquetes económicos de países europeos como Italia, España o Francia, que cuando hicieron sus anuncios contaban con 27.980; 11.170, y 7.652 casos confirmados, respectivamente. 

Autor:

Emily Avendaño

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

SUSCRÍBETE AHORA
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Las economías mundiales han comenzado a protegerse frente a la vorágine que ha implicado el coronavirus. Distintas naciones han creado una combinación de incentivos fiscales, garantías de préstamos y subsidios salariales para proteger a sus ciudadanos y a sus empresas de los efectos de la pandemia. El 19 de marzo el Presidente Sebastián Piñera anunció el Plan de Emergencia Económica para proteger los ingresos laborales, el empleo y las pymes, una inyección de recursos por US$ 11.750 millones, es decir, recursos fiscales equivalentes al 4,7% del PIB.

El plan prevé la posibilidad de recurrir al instrumento contemplado en la Constitución, que permite al Presidente decretar pagos no autorizados por ley, cuando existan necesidades impostergables, derivadas de calamidades públicas, con un límite máximo del 2% del monto de los gastos que autoriza la Ley de Presupuesto.

En términos del producto interno bruto, el programa económico implica una inyección de recursos mayor a la que ha hecho Nueva Zelanda (US$ 7.300 millones equivalentes al 4% de su PIB), Canadá (US$ 56.500 millones, alrededor de un 3 % del PIB), o Australia (US$ 11.400 millones, alrededor de 1% de su PIB). 

En cambio, en Europa que actualmente se mantiene como el epicentro de la pandemia que comenzó en China, las medidas anunciadas han sido más contundentes. El 17 de marzo el gobierno español aprobó el mayor paquete económico de su historia, que implica movilizar un 20% de su PIB. De los 245.669 casos confirmados hasta ayer por la Organización Mundial de la Salud, 19.980 corresponden a España, con 1.002 defunciones. Ese mismo día, Francia que se declaró en “guerra sanitaria” contra el Covid-19 anunció una ayuda de 45.000 millones euros para empresas y trabajadores, alrededor del 12% de su PIB, a esto se suman 300 mil millones de euros para créditos a las empresas y 1.000 millones de euros en garantías europeas a los préstamos bancarios. Mientras que Italia, que alcanzó un hito sombrío el jueves cuando las muertes se dispararon a 3.405 y superó a las de China, aprobó destinar hasta 25.000 millones de euros para luchar contra el coronavirus el 16 de marzo.

Alemania, por su parte, prepara un fondo de rescate para independientes y pequeños empresarios -con hasta diez empleados- dotado con 40.000 millones de euros para ayudarles con las pérdidas provocadas por el Covid-19, y el 13 de marzo, los ministros de Finanzas, Olaf Scholz, y el de Economía, Peter Altmaier anunciaron un programa de garantías de la banca pública para préstamos ilimitados, lo que implica que un volumen total de 500.000 millones de euros en créditos que podría ponerse a disposición de las necesidades de la economía alemana.

La OMS vaticinó que en caso de que la pandemia logre ser contenida en un período corto y que las actividades económicas en los países puedan reanudarse se perderán 5,3 millones de empleos. En el peor escenario la destrucción del empleo afectará a casi 25 millones de personas.

En detalle, el gobierno de Pedro Sánchez en España se propone movilizar 200.000 millones de euros (213.925 millones de dólares) para sostener la economía durante la pandemia: 117.000 millones de recursos públicos y 83.000 millones privados. La mayor parte será para mantener la liquidez de las empresas, que contarán con avales del Estado de hasta 100.000 millones de euros para poder seguir accediendo al crédito bancario. Los trabajadores que pierdan su empleo podrán cobrar “el paro” por desempleo aunque no hayan cotizado el mínimo necesario. El decreto aprobado incluye una moratoria del pago de hipotecas sobre la vivienda habitual para trabajadores e independientes que se encuentren en situación de vulnerabilidad económica y para los afectados del Covid-19. Estos recursos se suman a un fondo de contingencia y un crédito extraordinario aprobado por el Consejo de Ministros el 12 de marzo por un importe total de 19.284.603,84 euros. En su discurso Sánchez recordó este plan que ya había sido aprobado y enseguida quedó corto. Cuando Sánchez hizo el anuncio los casos de contagio contabilizados eran 11.170, con 491 fallecidos.

El 13 de marzo, Francia ya había afirmado que pondría «decenas de miles de millones de euros» para paliar la crisis, en la voz de su ministro de Finanzas, Bruno Le Maire. Ese día el ministro dijo que “ningún asalariado perdería un céntimo”, reafirmó el aplazamiento de los pagos de cotizaciones sociales y de impuestos para todas las empresas que lo soliciten «mientras dure la crisis», así como la garantía pública de los créditos a las pymes. Fue el mismo Le Maire quien el 17 de marzo entregó el plan de emergencia de ese país e insistió en la “guerra sanitaria” que ya había esbozado el Presidente francés, Emmanuel Macron, al anunciar el confinamiento obligatorio. 

El paquete económico de Francia -que llevará la deuda pública este año por encima del 100% del PIB- incluye 32 mil millones de euros de aplazamientos de impuestos y cargas sociales para las empresas del mes de marzo, un fondo de solidaridad que representará alrededor de 2.000 millones de euros de gasto público en dos meses para pequeñas empresas, con menos de un millón de euros de facturación anual que hayan dejado de tener ingresos o los hayan visto reducidos en al menos un 70 % en marzo; un esquema de desempleo que cubre a todos los empleados, cuyas empresas los hayan puesto en paro, más allá de un salario mínimo, con un costo general estimado en 8.500 millones de euros en dos meses; el aplazamiento para pequeñas empresas del pago de electricidad y gas; además de la protección a las grandes empresas francesas de posibles ataques en la bolsa, a través de la participación pública en sus capitales o incluso la nacionalización de las consideradas estratégicas. Para el momento de este anuncio, el país galo tenía 7.652 y 175 defunciones. 

El Consejo de Ministros italiano aprobó el 16 de marzo el decreto Cura Italia, que contiene medidas para ayudar a las familias, trabajadores y empresas a contrarrestar los efectos de la emergencia del coronavirus en la economía. Para ese momento, ya Italia era el país europeo con más casos confirmados (27.980) y muertes (2.503). Cuatro días después la suma ha aumentado hasta 47.021 contagios y 4.032 decesos. 

El decreto aborda cuatro frentes principales: financiamiento y fortalecimiento del sistema nacional de salud, protección civil y otros organismos públicos involucrados en la emergencia; apoyo al empleo y a los trabajadores para la protección del trabajo y los ingresos; apoyo crediticio para familias y micro, pequeñas y medianas empresas, a través del sistema bancario y el uso del fondo central de garantía; y la suspensión de las obligaciones de pago de impuestos y contribuciones. Esta partida era por 25.000 millones de euros (26.900 millones de dólares), pero la disposición permite movilizar hasta 350.000 millones de euros (376.687 millones de dólares). De la partida ya aprobada, 10.000 millones de euros corresponden a ayudas al mercado laboral, incluyendo subsidios a trabajadores despedidos y a los independientes, y otros 3.500 son para reforzar el sistema sanitario.

Un plan de estímulo fiscal de casi 35.000 millones de dólares lanzó el Reino Unido el 11 de marzo. Downing Street decidió suspender el Impuesto sobre Bienes Inmuebles no Comerciales que pagan negocios como tiendas, cines, restaurantes o bares. Además, el gobierno de Boris Johnson se comprometió a asumir los costes salariales de todos los trabajadores que decidan entrar en aislamiento, aunque finalmente no desarrollen la enfermedad. El 17 de marzo -fecha en que tenían 1.954 casos confirmados y 55 muertes a causa del Covid-19-, el ministro de Economía, Rishi Shukan, garantizó 330.000 millones de libras (397.000 millones de dólares) en préstamos respaldados por el Gobierno a empresas afectadas por la pandemia de coronavirus. Las líneas de crédito y avales previstos representan alrededor del 15% del PIB. «Si la demanda es mayor de los 330.000 millones de libras iniciales que estoy anunciando hoy, iré más allá y ofreceré tanta capacidad como haga falta», subrayó el ministro.

El Reino Unido anunció también un paquete de ayudas directas a las empresas valorado en 20.000 millones de libras (24.000 millones de dólares), y subvenciones de hasta 25.000 libras (30.300 dólares) a pequeñas empresas en los sectores del comercio, la hotelería y el ocio, que no deberán hacer frente a cargas impositivas durante los próximos doce meses.

Portugal, por su parte, anunció el 18 de marzo medidas que suponen el 17 % de su PIB trimestral, por un valor que ronda los 9.200 millones de euros (9.900 millones de dólares), al momento tenía 642 casos confirmados y 2 fallecidos. 

Los paquetes de los países que comprometieron menos del 4,7% de su PIB

En Chile, el programa aprobado se propone reforzar el presupuesto del sistema de salud, proteger el ingreso familiar, y los puestos de trabajo y a las empresas que los generan; con disposiciones como garantizar el pago de ingresos de quienes por motivos de la emergencia deban permanecer en su hogar sin posibilidad de realizar las labores a distancia, la creación de un Fondo Solidario de US$ 100 millones destinado a atender emergencias sociales derivadas de las caídas de ventas; suspensión de los pagos provisionales mensuales (PPM) del impuesto a la renta de empresas por los próximos 3 meses, así como la postergación del pago del IVA de los próximos 3 meses para todas las empresas con ventas menores a UF 350.000, entre otras acciones. El paquete representa 4,7% del PIB.

Hay países que han destinado un monto similar o inferior a la atención de la emergencia. El 18 de marzo el gobierno griego develó un paquete de medidas extraordinarias económicas por valor de unos 2.000 millones de euros (2.152 millones de dólares), que prevé un pago de 800 euros en el mes de abril a alrededor de medio millón de empleados cuyas empresas están cerradas por disposición estatal y prohibió a los comercios y establecimientos que han tenido que cerrar a despedir a sus empleados. Para ese momento allí había 418 contagios y 5 fallecidos. En su alocución las autoridades no indicaron cuánto representa esto de su PIB, pero si se calcula tomando en cuenta la información disponible en el Banco Mundial es alrededor del 1% de su PIB. 

Ese mismo día, el gobierno de Canadá anunció que destinará 82.000 millones de dólares canadienses (56.500 millones de dólares estadounidenses), a la lucha contra el Covid-19. El monto representa alrededor del 3% de su PIB. El plan prevé otorgar hasta 900 dólares canadienses (620 dólares estadounidenses) cada dos semanas y hasta un máximo de 15 semanas a quienes tengan que quedarse en sus hogares y no tengan acceso a seguro de desempleo; para las pequeñas empresas un subsidio salarial del 10% hasta un máximo de 1.375 dólares canadienses (948 dólares estadounidenses) por empleado y 25.000 dólares canadienses (17.241 dólares estadounidenses) por compañía, para que no haya despidos. Para ese momento Canadá tenía 569 contagios y 8 fallecidos. Además, el Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, se encuentra aislado desde que la semana pasada su esposa diera positivo en las pruebas por el coronavirus. 

Por su parte, Australia anunció el 12 de marzo un paquete de estímulo económico de 17.600 millones AUD (11.403 millones de dólares), que representan el 1% de su PIB si se considera el monto disponible en el Banco Mundial. El paquete se centra en asegurar la actividad de las empresas australianas. «Este plan busca mantener a los australianos en sus empleos, a los negocios en sus negocios, especialmente los pequeños y medianos, y este plan espera que la economía repunte y con ello, que el presupuesto se recupere», dijo el Primer Ministro, Scott Morrison, al anunciar la medida desde Camberra. Pocos días después trascendió en las agencias de noticias internacionales que la nación estaba considerando aplicar una segunda ronda de estímulo económico. Para ese momento, Australia tenía 140 casos confirmados y 3 fallecidos.

Nueva Zelanda anunció el 17 de marzo un paquete de estímulo de 12.100 millones de dólares neozelandeses (7.300 millones de dólares estadounidenses) para mitigar el impacto de la pandemia. El fondo representa 4% de su PIB. Entonces, solo tenían 11 contagios y ninguna defunción. Hasta ayer tenían 39 casos y se mantenían sin decesos a causa del virus.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

SUSCRÍBETE AHORA

También te puede interesar: