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Publicado el 05 de mayo, 2019

El «relato» de Allamand y Bellolio: foco en la clase media y en la justicia

Autor:

Bastián Garcés

A un año y medio de que Chile Vamos se instalara en La Moneda, el senador RN y el diputado UDI apuntan a que si la coalición quiere proyectar un nuevo mandato, debe tener una narrativa política. Y el eje principal debe ser la clase media que, según explican, tiene valores similares a la centroderecha. Subrayan que ahora tienen la oportunidad de hacerlo «con un mundo progresista silente, sin propuestas, salvo seguir detrás del Frente Amplio o decir que no a todo».

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Bastián Garcés

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Bordeando el año y medio de gobierno, un elemento que empieza a estar en el tapete de la discusión es el relato de Chile Vamos. Un elemento clave para asegurar la continuidad del proyecto político de la coalición. Este fue el punto central del seminario El relato de la centroderecha y su proyección, organizado por el senador Andrés Allamand (RN) y el diputado Jaime Bellolio (UDI).

Ayer, hasta el auditorio de la municipalidad de Vitacura llegaron expositores como Ignacio Briones, Gonzalo Cordero y Bernardo Fontaine, y las diputadas Paulina Núñez (RN) y María José Hoffmann (UDI). Aunque el plato fuerte fue el panel en el que participaron Allamand, Bellolio y el ministro Secretario General de la Presidencia, Gonzalo Blumel.

Hay que entender que el triunfo de Chile Vamos viene de haber interpretado de mejor forma el sentir y los valores de la clase media, que fue justo lo que no hizo la Nueva Mayoría», señala Jaime Bellolio a El Líbero.

Pero, ¿cuál es este relato? Ante esta interrogante, los tres dirigentes concordaron en el que el centro de la narrativa política debe estar puesto en la clase media. Así lo explicó el senador de RN, para quien este período representa una oportunidad para la centroderecha de conectarse con este sector, que a diferencia de las clases populares -que dominaron el escenario político durante la década de los ’60 y ’70-, tiene «valores que están mucho más próximos a los que nosotros pensamos, la clase media tiene una adhesión al mérito, al esfuerzo personal, a la movilidad».

En su ponencia, subrayó: «La clase media tiene una adhesión al mérito, al esfuerzo personal, a la movilidad social». Conceptos que fueron recurrentes en este segundo encuentro organizado por ambos legisladores. El primero fue en 2015 y en él participaron Hugo Herrera y Daniel Mansuy, entre otras personalidades.

Una lectura similar realizó el diputado de la UDI, quien expresó que «el relato de la centro derecha, de Chile Vamos, tiene que ser el que le da espacio a cada persona para que haga su propio modelo, que cada persona haga su relato«, en alusión al libro «El otro modelo», que fue la base del segundo gobierno de Bachelet.

Bellolio enfatizó que este relato debe tener tres ejes centrales: una política coherente con la dignidad humana, en mejorar las respuestas a la incertidumbre del futuro, y la idea de justicia. Sobre este último punto, explicó que «en esa idea de justicia no podemos olvidar nunca a quienes están excluidos y a las clases medias (…). El antídoto al populismo es la justicia», señaló en el seminario. Ejemplificó con la reformas de la Nueva Mayoría en educación: «El discurso que le puede ganar a la gratuidad universitaria es solamente una lógica de justicia. En que es mejor que esos dineros en vez de estar en la educación superior estén en la educación inicial».

Es fundamental una narrativa política para explicarle a la ciudadanía no tan solo las cosas que se están haciendo sino que su justificación y objetivos de las mismas», subraya el senador Andrés Allamand.

Los dirigentes políticos proponen esta narrativa en momentos en que La Moneda ha presentado una serie de reformas, como la previsional y la modernización laboral, que están enfocadas, justamente, en los sectores medios.

Así lo explica Bellolio a El Líbero: «Hay que entender que el triunfo de Chile Vamos viene de haber interpretado de mejor forma el sentir y los valores de la clase media, que fue justo lo que no hizo la Nueva Mayoría», razón por la cual a casi un año y medio de gobierno «estamos en una oportunidad de ofrecer una narrativa cultural que permita interpretar no solo a los sectores tradicionales de la centro derecha, por eso el foco en la clase media está muy bien«.

Y según el diputado, esta oportunidad es más clara debido al estado actual de la oposición: «El mundo progresista, ex Concertación e inclusive socialdemócrata, está completamente silente y no tiene ninguna propuesta que ofrecerle al país, salvo seguir detrás del Frente Amplio o decir que no a todo»

Un punto que destaca el senador Allamand a El Líbero es que «las reformas no tienen que ser vistas aisladamente sino que como parte de un conjunto«. Además, el ex ministro de Defensa comenta que «para asegurar la proyección a un nuevo mandato es fundamental estructurar un relato, una narrativa política para explicarle a la ciudadanía no tan solo las cosas que se están haciendo sino que su justificación y objetivos de las mismas«.

En un proyecto político, sobre todo de centroderecha, el crecimiento y el progreso es una bandera que no podemos olvidar y la tenemos que poner muy al frente», dijo el ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel.

En su presentación en el seminario, el ministro de la Segpres afirmó que el Ejecutivo ha rescatado dos principios durante el los primeros 14 meses de mandato. Uno de ellos es la importancia del progreso. Sobre este punto, Blumel aseguró que el crecimiento económico «no es trivial, los países tienen que progresar, porque cuando no progresan la democracia se transforma en un juego de suma cero, donde lo que unos ganan los otros lo pierden». De hecho, apuntó a que «en un proyecto político, sobre todo de centroderecha, el crecimiento y el progreso es una bandera que no podemos olvidar y la tenemos que poner muy al frente».

El otro principio relevado es el «valor de la amistad cívica», sobre el cual planteó la necesidad de «un sistema político que tenga ciertos niveles mínimos de diálogo, de conversación y de acuerdo». El ministro señaló que «no todo puede ser confrontación, tiene que haberla porque tenemos que marcar con claridad las diferencias que tenemos con nuestros adversarios políticos».

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