Publicado el 17 de abril, 2020

El modus operandi estilo FARC en atentado explosivo en Tirúa

Autor:

Emily Avendaño

Armamentos de grueso calibre, detonación de explosivos dentro de un vehículo, emboscadas y ataques a la policía, fueron parte del atentado que un grupo violentista mapuche se adjudicó en la zona de Arauco. “Si uno ve cada una de las actuaciones y ve cómo se materializan en los actos de violencia, tienen similitud con lo que ocurrió durante muchísimos años en Colombia y particularmente en la selva colombiana”, dice el ex fiscal de La Araucanía Francisco Ljubetic. Esto se suma a los viajes que líderes de la CAM han realizado a Venezuela donde se encuentran dirigentes de las FARC que le dieron la espalda al proceso de paz colombiano.

Autor:

Emily Avendaño

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

La explosión de una camioneta bomba, la interrupción del tránsito y del suministro eléctrico en los alrededores del puente Lleu Lleu, en la provincia de Arauco, Región del Biobío, fue una “demostración de fuerza”.

Dirigentes de la Araucanía y el Biobío cuentan, bajo condición de anonimato, que se trata de no más de 70 personas, algunos de los cuales tendrían vínculos con organizaciones paramilitares e incluso habrían recibido entrenamiento en el exterior, por parte de grupos como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Aseguran que han sido “ideologizados” por organizaciones de la izquierda latinoamericana y lo que les parece más grave no es el ataque a una forestal, sino al propio pueblo mapuche. 

Al mediodía del 13 de abril, de acuerdo con la querella ingresada en el juzgado de Garantía de Cañete, un grupo 30 personas encapuchadas y provistas de armas de fuego de alto calibre dispararon en contra de un vehículo policial que se dirigía a verificar una interrupción de tránsito, a la altura del kilómetro 30 de la ruta P72-S. En paralelo, en el puente Lleu Lleu sujetos desconocidos detonaron un artefacto explosivo dentro de un vehículo, lo que dañó un transformador de la red pública de electricidad, que dejó sin luz a más de 3 mil familias. Por la gravedad de los hechos, el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, viajó hasta la Provincia de Arauco y el Gobierno interpuso esta querella apelando a la Ley Antiterrorista por los delitos de colocación y detonación de artefacto explosivo y homicidio frustrado a carabineros en acto de servicio. 

Doce comunidades del Lago Lleu Lleu, que reúnen a más de 700 familias emitieron un comunicado para repudiar el ataque: “Rechazamos categóricamente los hechos de extrema violencia perpetrados por un pequeño grupo aislado, cuyos líderes no son de nuestro territorio (Héctor Llaitul, Región de Los Lagos) y tampoco pertenecen al pueblo mapuche (Patricia Troncoso “La Chepa”, Emilio Berkhoff y el ex jesuita Luis García-Huidobro). Estos grupos aislados carecen de representatividad, legitimidad territorial y no representan en lo más mínimo la visión de las comunidades del Lago Lleu Lleu. Por el contrario, solo generan inseguridad y rechazo por parte de las comunidades del territorio, además de ser foco de creciente delincuencia y violencia”. Estas comunidades están en proceso de recuperar ese territorio y además llevan a cabo un proyecto de reforestación del bosque nativo en la ribera del lago. 

Desde La Araucanía advierten que aunque estos hechos ocurrieron en Arauco (sur de la VIII Región) también afectan a su región (IX). Lo ejemplifican con un atentado ocurrido el miércoles -dos días después del ataque en Lleu Lleu-, cuando grupos armados expulsaron a trabajadores de una faena forestal en Cautín, en la comuna de Los Sauces, del que se responsabiliza la resistencia mapuche de la comunidad de Llollowenko, en alianza con la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM). “Hay mucha gente de Malleco involucrada. Se sabe de reuniones que han tenido lugar en Lonquimay y Temulemu para organizar estas actividades”, argumentan.

Afirman que en la zona se han hecho cortes de ruta alegando que se trata de “cortes sanitarios”, cuando en realidad lo que están haciendo es medir el tiempo de respuesta de Carabineros. Otro punto que subrayan es que los dirigentes de los violentistas organizan reuniones asegurando que van a tratar temas medioambientales o a realizar “escuelas de verano”, y una vez que tienen a un público dispuesto a escucharles comienzan a reclutar a adeptos para su causa. Lo más grave, dicen, es que muchas veces lo hacen buscando financiamiento público presentándolas como actividades sociales. Denuncian también el cobro de “peajes” a las forestales para permitirles operar; y que hay dirigentes en Lonquimay que permiten el uso de sus terrenos para que los grupos violentos puedan esconderse luego de realizar algún atentado.

Los entrevistados mencionan el nombre del Lonko Juan Pichún quien viajó a Venezuela en diciembre de 2018, junto al dirigente de la CAM Héctor Llaitul. Allí fueron recibidos por el canciller Jorge Arreaza. El lonko también acompañó a Llaitul en el lanzamiento del libro “Chem ka Rakiduam. Pensamiento y acción de los ORT de la CAM” hecho en julio de 2019, en donde Llaitul afirmó: “Hay zonas en que el empresariado no puede entrar, zonas controladas por el movimiento mapuche más firme”. El vocero de la Coordinadora Arauco Malleco utilizó como ejemplo el caso de Pichun en Traiguén, “donde la CAM tuvo un papel importante con acción directa y control territorial, donde hay un repliegue de las forestales”.

Fue durante el relanzamiento de este libro, hecho en enero de este año, que aparece Llaitul junto al ex combatiente del MIR Jaime Castillo Petruzzi, quien estuvo preso 23 años en Perú acusado de terrorismo por su participación en el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). “No va a haber una solución posible, si es que no hacemos colapsar la columna vertebral de la defensa del Estado, que son las fuerzas armadas, la policía», subrayó Castillo Petruzzi al referirse a las acciones a tomar tras el estallido social del 18 de octubre.

Además, en conversación con El Líbero en diciembre pasado, Iván Simonovis, encargado de Inteligencia de Juan Guaidó, reveló que Llaitul estuvo en un encuentro secreto ocurrido en noviembre en una instalación militar en Caracas, donde se acordó que dictaría un foro sobre guerra política en el continente y potenciaría un programa que se aplica en comunidades yendo a cada casa con un discurso de adoctrinamiento, conocido como 1 x 100. Ese es el método que emplea la CAM para aleccionar o arengar a sus “células”, que consiste en que un dirigente tiene que visitar y moverse por el territorio para difundir mensajes políticos. “Por muy radicales que sean no los puedes detener por eso”, aclaran desde la región.

“Aunque la gran mayoría no concuerda con ellos, si van 100 personas a estas reuniones, pueden lograr cautivar a un par, que tengan ideas más radicales”, afirman. 

El manual de preparación de las FARC

Desde la macro zona sur no tienen pruebas de quiénes son exactamente los hombres vestidos de negro o con camuflaje militar que se fotografían portando armas de alto calibre y desafían a las autoridades. Una agrupación que firma como Resistencia Mapuche Lavkenche se adjudicó la responsabilidad de lo ocurrido el 13 de abril. Para algunos es posible que se trate de una nueva alianza que igual incorpora a gente que tiene más antigüedad en la lucha armada; por tanto están seguros de que la CAM sigue estando involucrada; otro hecho del que no dudan es de que están “financiados y entrenados”. 

Recuerdan un episodio surgido hace más de una década, cuando el entonces fiscal regional de La Araucanía, Francisco Ljubetic, confirmó que miembros de la CAM recibieron instrucción paramilitar en el extranjero.

Ljubetic es ahora vicedecano de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Temuco. Explica a El Líbero que gracias a un informe de la Policía de Investigaciones, que a su vez obtuvo la información de las autoridades de cada país, se logró establecer que había personas de la etnia mapuche que viajaron a Colombia y habían permanecido allá algunos de 2 a 3 meses, y en un caso hasta por un año. Normalmente, señala, esos viajes eran en pareja, conformada por una persona de la Región de La Araucanía y por otra del Biobío, específicamente de Cañete y Tirúa. Los viajes se realizaban por tierra, por lo que se obtuvo registros oficiales de Bolivia, Perú, Ecuador y también Venezuela. Los registros indican que los traslados ocurrieron entre el año 2004 y 2006.

“Fue en un período interno en estas dos regiones en que los ataques y la violencia se redujeron significativamente para después, coincidentemente, comenzar a aumentar no solamente en número, sino que también en el tipo de actividad violentista, es decir, se salió de los atentados en predios de carácter forestal y comenzó a ampliarse a atentados contra personas, contra viviendas, agricultores conocidos”, recuerda Ljubetic.

Al preguntarle sobre si el accionar del grupo armado el lunes podría tener alguna relación con entrenamiento paramilitar, el ex fiscal de la Araucanía responde: “No podría afirmarlo, pero sí hay una coincidencia muy real porque es cosa de ver las situaciones que ocurrían en Colombia con las Farc y sus métodos de actuación. En una de las investigaciones con motivo de esta materia, se logró incautar un  manual acerca de cómo se preparaba a las personas para la realización de los diferentes actos violentistas, y ahí estaban las emboscadas, que carabineros las sufre permanentemente. El ataque a ciertas localidades o poblados o personas, la quema y la destrucción a través de artefactos explosivos en un vehículo. Si uno ve cada una de las actuaciones y ve cómo se materializan o concretan en los actos de violencia, tiene similitud con lo que ocurrió durante muchísimos años en Colombia y particularmente en la selva colombiana”. 

El propio Presidente de Colombia, Iván Duque, ha denunciado que los disidentes de las FARC se encuentran en territorio venezolano, incluso Luciano Marín (conocido con el alias “Iván Márquez”). Para Duque, “no es un secreto” que en Venezuela estarían jefes de las FARC que dieron la espalda al proceso de paz.

Desde la Araucanía lo resumen en que es la primera vez que utilizan un coche-bomba, en el uso de Lonquimay para reclutar gente y hacerse una base de apoyos y en que además, ese es un punto estratégico por ser fronterizo; en el que es posible pasar a pie o a caballo sin mayor tipo de control; lo que además permitiría la entrada de armas al territorio chileno.

Un ejemplo de esto es que en el comunicado en el que la organización Individualistas Tendiendo a lo Salvaje se atribuyen el artefacto explosivo enviado al presidente del Metro de Santiago, Louis de Grange, dicen que contaron con ayuda Argentina para elaborar el explosivo. “Cruzamos la cordillera como nuestros ancestros que se movían de un lugar a otro por las sierras nevadas para hacer trueques, solo que esta vez no fue un intercambio de alimentos, pieles o ganado, en esta ocasión transamos un artefacto explosivo, así es, una bomba tipo paquete”, dice el texto.

Para Ljubetic, “la presencia de mucho armamento y de grueso calibre, que obviamente no está permitido en manos de particulares nos da cuenta de su capacidad. ¿Con qué recursos se adquieren esos medios? La cantidad de munición. Eso significa un costo, la logística, los traslados, los vehículos, en una zona que está muy depreciada desde el punto de vista económico y social. Es muy probable que lleguen ayudas, del extranjero y nacionales a lo mejor. Eso tampoco se ha podido investigar a fondo, pero el sentido común indica que debiera ser así. Yo no puedo aseverarlo, pero es una conclusión evidente que necesitan ayuda y la tienen”. 

Ataques contra el propio pueblo: “Cualquier opción que lleve al pueblo mapuche a recuperar poder económico le quita gente a los radicales”

El comunicado de la Resistencia Mapuche Lavkenche cuestiona a algunos dirigentes de la zona a los que califican de “yanaconas” o traidores. Esto por trabajar “mancomunadamente” con la empresa forestal Mininco. Mencionan a Santos Reinao, Jorge Lincopan y Arturo Millahual. 

Para los dirigentes del pueblo indígena, amenazan a cualquier mapuche al que le vaya bien porque “cualquier opción que los lleve a recuperar poder económico le quita gente a los radicales”. Recuerdan el caso del lonko José Cariqueo Saravia, quien estuvo vinculado a hechos violentos durante la década pasada, pero que durante el último tiempo optó por el diálogo con el gobierno, con empresas de la zona, y el emprendimiento. El 5 de febrero de 2019 sus hijos Jorge Marimán Loncomilla y Matías Cariqueo Loncomilla fueron asesinados. «Mis hijos murieron acribillados porque yo acepté el desarrollo», declaró el lonko a El Líbero. 

“Los mismos que mataron a los hijos del lonko Cariqueo son los responsables de este atentado. Tienen las mismas motivaciones”, señalan. “Están yendo contra los mapuche. No quieren que el pueblo surja, los quieren tener subyugados”, asegura otra fuente. 

Otro dirigente de la zona sostiene que es “absolutamente repudiable que un grupo que dice reivindicar nuestros derechos, violente a nuestra propia gente”, solo por pensar distinto. Por tanto subrayan la importancia de la aprobación de políticas públicas especiales para la población que está en mayor vulnerabilidad económica, pues temen que la desesperación, en particular por el efecto económico que vaya a tener el coronavirus, haga que aumenten los seguidores de estos grupos radicales. Se lamentan y dicen que el Gobierno ha descuidado la acción política en esas áreas. Este líder además rechaza “a quienes se autodeclaran mapuche cuando en realidad son sirvientes ‘domesticados’ de la izquierda internacional”. 

Reclaman mayor acción del Estado

Tras el atentado, la Asociación de Contratistas Forestales se pronunció: “Llama la atención que ante estos hechos que son de público conocimiento y que hace muchos años se vienen desarrollando, la autoridad local y central se muestre impávida, sin una reacción estratégica ni proactiva y sin capacidad para prevenir y detener a estos violentistas organizados y fuertemente armados, que están destruyendo la convivencia de la provincia de Arauco y solo se limitan a presentar querellas contra quienes resulten responsables sin ningún resultado real, sin detenidos ni procesados”. Dicen que en los últimos 7 años, de 70 casos que han llegado a la justicia solo hay 5 detenidos y procesados y es por la misma causa. 

En el Biobío rechazan que pese a la declaración de Estado de Catástrofe no haya presencia de militares en Los Álamos, Cañete y Lleu Lleu. Sostienen que allí se mantienen la vigilancia de Carabineros que no está preparado para enfrentar esta “guerra de guerrillas”; en la que además los policías no tienen respaldo cuando se adentran en estas comunidades. Allí también temen la llegada del “septiembre negro”, cuando se presume ya debe haberse retomado un poco la normalidad del país y creen que se puedan reactivar las protestas, más en un escenario de desempleo y recesión económica. 

Ljubetic advierte que esta es la “crónica de una violencia anunciada” debido a que hay “una suerte de entrega del territorio de la zona a estos grupos violentistas, porque no ha sido posible su control o no se han arbitrado todas las medidas necesarias para ese control público, y las múltiples querellas tampoco han entregado más y mejores antecedentes acerca de los autores de estos hechos. Creo que también una cuestión muy grave es que los adversarios que enfrentan a Carabineros son todas personas armadas, y con armamento de grueso calibre, que ha significado que haya múltiples funcionarios de la policía heridos, y heridos graves. Estas circunstancias, con la contingencia que vive nuestro país desde hace ya algunos meses, ha sido el mejor escenario para que estos grupos violentistas hagan de las suyas, y va a continuar si es que no existen medidas de búsqueda efectiva e intensa. No solamente de custodia de determinados sectores o de protección de determinados lugares o territorios, porque eso resulta insuficiente”. 

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

Suscríbete

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

Suscríbete