Publicado el 08 de septiembre, 2019

El lado más negro de la temporada blanca

Autor:

Emily Avendaño

Más de la mitad de los accidentes que registró esta temporada de invierno la Municipalidad de Lo Barnechea en la cordillera ocurrieron por el uso de trineos en lugares no habilitados. A esto se suma la advertencia hecha por el gremio de las empresas de turismo ante el creciente aumento de compañías “piratas” ofreciendo servicios de full day a la montaña. Son entidades que están registradas formalmente, pero cuya prestación de servicio deja mucho que desear: no tienen guías suficientemente capacitados, se paran en lugares no habilitados en la cordillera y promueven el comercio irregular. Todo esto, en medio del déficit de nieve considerado hasta el mes de agosto como «histórico».

Autor:

Emily Avendaño

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Wilmer Valderrama visitó Valle Nevado por primera vez el 11 de agosto. La experiencia fue agridulce, conoció la nieve, pero al mismo tiempo presenció gente estrellándose contra piedras al lanzarse en trineo en lugares no habilitados para eso en la cordillera, personas heridas -con rodillas y brazos ensangrentados- al voltearse en los deslizadores. Vio cómo un trineo atropellaba de golpe a varias personas y a otras cinco arrojarse juntas en el mismo deslizador. 

Ese día fue particular en la montaña. Cinco personas resultaron lesionadas tras lanzarse en trineo por lugares no habilitados en el camino entre Farellones y Valle Nevado, quedando una de ellas con riesgo vital. El accidente ameritó que las víctimas fuesen trasladadas en helicóptero a la Clínica Alemana y Las Condes y fue un llamado de atención con respecto a las condiciones de seguridad que brindan estos servicios. 

En el caso de Valderrama contrató al operador turístico por recomendación de unos amigos, los buscó en Instagram y agendó el paseo. La empresa ese día empleó más de 15 buses para subir a la nieve, de acuerdo con lo que presenció el turista, en el punto donde se tomaba el servicio en la calle París con San Francisco en Santiago Centro.

“Primero nos llevaron al centro de ski, una parada innecesaria porque allí no hicimos nada, solo mirar desde una terraza. Luego fuimos a un sitio inhabilitado, donde no había ningún control de seguridad. Llegan todos los tours a un mismo lugar y prolifera el comercio informal de asados y anticuchos, lo que también causa que quede basura en la montaña. Los deslizadores se arriendan sin ningún tipo de restricción. Los encargados del tour llegan hasta allí y dejan al grupo solo por una hora u hora y media, sin que haya asistencia médica o personal especializado en primeros auxilios”, describe Valderrama. 

La municipalidad de Lo Barnechea constató hasta el 3 de septiembre -durante la temporada de invierno- 17 accidentes, bien sea de tránsito, personas lesionadas, vehículos desbarrancados y volcamientos. Por lo menos nueve de estos procedimientos tienen que ver con caídas en trineos, dejando a las diversas víctimas, entre ellos niños, con fracturas de cadera, mandíbula, de tobillo, hombros o pie. La municipalidad no diferencia en sus estadísticas si los accidentes ocurrieron a personas que acudieron a la montaña de forma particular, o si iban en un full day. Sin embargo, sí precisa que en general este tipo de sucesos ocurre por el uso de trineos en lugares no habilitados. 

La cifra no supera la temporada de invierno de 2018, cuando se registraron 25 eventos, pero está cerca de alcanzarla.

A esto se suma el «histórico déficit de nieve en la cordillera central», reportado en el blog oficial de la Dirección Meteorológica de Chile, que detalla que «la estación meteorológica de Lagunitas (Cajón del Río Blanco, Codelco) ubicada en la cordillera de la Región de Valparaíso y a 2.765 metros sobre el nivel del mar, está registrando el año con menor acumulación de nieve desde que comenzaron los registros en 1958″.

La situación se ha vuelto preocupante para los operadores turísticos que por años han ofrecido paseos a la cordillera y que ahora ven cómo empresas a las que califican de “irregulares” o “piratas” proliferan.

“El Estado no tiene capacidad de fiscalización. Cualquiera que tenga un vehículo puede poner un aviso de internet publicando una salida a Valle Nevado, con un valor de 10.000 o 15.000 pesos por persona, baratísimo porque no tienen ningún gasto en pagar oficina o trabajadores. Normalmente con estas empresas irregulares el conductor es el dueño de la máquina que va arriba y su oferta es bien amateur, por decirlo de alguna manera. Se promocionan en las redes sociales y no les resulta difícil juntar a 10 personas para ir a la nieve”, argumenta Cristobal Barrientos, dueño de Santiago Tours y dirigente de Opertour, una asociación gremial de agencias de viajes en proceso de constitución.

Explica que las vans o micros las llenan de pasajeros en el centro, luego de captar clientes a través de la entrega de volantes, normalmente en la calle Agustinas, en Plaza de Armas o Bellavista, cerca de la entrada al cerro San Cristóbal. A esto, se suma el aumento de turistas brasileños, colombianos y venezolanos que recurren a estos servicios. De hecho, muchos de los accidentados son de esas nacionalidades.

“Hay tres tipos de empresas: las regulares, las irregulares y hay regulares que actúan como irregulares. En Chile es muy fácil inscribirse. Se puede inscribir una agencia en un día, a través de Internet. El hecho de estar inscrito o no en Sernatur tampoco te hace ser una agencia irregular, uno tiene que estar inscrito solamente en el Servicio de Impuestos Internos y en el Conservador de Bienes Raíces y eso demora un día a través de la página Tu empresa en un día y al otro día uno puede estar imprimiendo los folletos, las boletas y salir a la calle a vender este turismo poco regular”, señala Barrientos.

“Ante el Estado están regularizadas, pero su procedimiento como agencia deja mucho que desear porque no preparan a los guías, no tienen una formación profesional, no manejan los atractivos turísticos, no saben de fechas, historias, ni datos. Tampoco tienen un conocimiento técnico de las máquinas y hasta qué punto pueden llegar los motores porque no todos son apropiados para andar en la cordillera, por eso uno sube y se encuentra 50 autos en las orillas que no pudieron seguir andando y tuvieron que dejar el tour a la mitad”, agrega. Para el empresario, pueden estar inscritas formalmente, “pero su preparación, formación y hasta la contabilidad operan como una empresa irregular. En eso ayuda que seamos una actividad exenta de IVA”. 

Ricardo Margulis, presidente de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), afirma que han identificado operadores informales en el camino entre Farellones y Valle Nevado, en Portillo y en el Cajón del Maipo. “La industria formal está porque todos compitamos en igualdad de condiciones, pero los que cumplimos las normas nos sometemos a fiscalizaciones, al escrutinio del público, al Sernac. En cambio, estos operadores informales no responden ante nadie. A mi me tocó ver a mediados de julio que nevó y estos señores que estaban a mitad de camino no tenían ni cadenas. La gente estaba caminando por la nieve, de milagro no murió nadie congelado”, opina. Asegura que en la montaña hay transporte, tour operadores y alojamientos informales.

Coincide en que se trata de empresas, que probablemente tienen el DS 80 de transporte (Decreto Supremo para transporte privado remunerado de pasajeros), “porque a lo mejor hacen transporte escolar o de pasajeros al aeropuerto, pero de ahí a ser tour operador y llevar gente a una condición de riesgo, como es cualquier paseo a la cordillera sea en verano o en invierno, es distinto”.

¿Sernatur o las municipalidades deben fiscalizar?

Desde el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur) señalan que para que una empresa de este tipo pueda operar debe tener una patente asociada a la comuna donde tiene su oficina comercial, además contar con un permiso de la Seremi de Transporte. No obstante, la instancia especifica que el Registro Nacional de Prestadores de Servicios Turísticos de Sernatur como operador y transporte turístico en el caso del ‘full day’ a montaña es voluntario. La única forma de que no lo sea es que el deslizamiento en trineo califique como una actividad de turismo de aventura, para lo cual no basta con que el operador le facilite el trineo a los turistas, sino que debe ser una actividad guiada. 

“El Registro de Sernatur es la última etapa en la formalización del servicio y no constituye un requisito para poder operar. En este sentido, un servicio podría operar sin estar registrado en Sernatur”, aclaran. En el registro aparecen casi 22.000 servicios turísticos de todo Chile.

El gremio de operadores turísticos indica que existe en vacío en cuanto a la fiscalización. Ni Sernatur, ni la municipalidad de Lo Barnechea se atribuyen la responsabilidad de inspeccionar a estas empresas. 

Felipe Guevara, alcalde de Lo Barnechea, dice: “Los operadores turísticos son fiscalizados por Sernatur y Carabineros. Nosotros tenemos un calendario, que obviamente es confidencial en el sector de la curva 32, lo que se llama la Loma del Viento, donde hay un espacio de Carabineros y en días aleatorios se controlan a todos los transportistas de turistas que deben llevar una nómina con la identificación de RUT y dirección de todos los pasajeros que trasladan”.

El alcalde señala que en el espacio público existe vigilancia permanente del camino a Farellones, con seis vehículos que ayudan a personas que quedan en panne o que necesitan instalar cadenas o tienen mareos; además de los paramédicos. Mientras en el espacio privado aplica una ordenanza municipal que debe ser cumplida por los centros de ski que obliga al uso de cascos, a tener señalizados los lugares de mucha pendiente, al uso de un cable de color fosforescente en lugares peligrosos, a la certificación de los andariveles y sus manutenciones.

Sernatur, por su parte, responde que no cuenta con facultades para fiscalizar, por lo tanto, no puede clausurar o impedir su operación. “Es el municipio el que tiene la facultad de fiscalizar quien opera (o no) en su comuna, pudiendo clausurar o cerrar establecimientos en caso de que estos no cuenten con el permiso municipal para operar (patente). Y es el Ministerio de Transporte la entidad que fiscaliza el transporte público y de pasajeros”. 

Esta temporada de invierno el servicio no ha recibido denuncias o reclamos con respecto a accidentes, que de acuerdo con su conducto regular, deben hacerse en las Oficinas de Información Turística.

“Este año notamos que hubo pocas revisiones. Yo subo la Cordillera todos los días, y me fiscalizaron una sola vez al inicio de la temporada. Es por eso que vemos que ahora se sube hasta en Uber”, advierte Barrientos.

Margulis subraya que se está conversando el tema con las autoridades “porque hay que generar reglamentos, normativas. Es muy complicado fiscalizar, pero hay que hacerlo. En el camino a Farellenos hay un puesto de Carabineros. A los buses le piden la lista de pasajeros, pero nadie le pregunta si es tour operador o si está registrado. Yo creo que en esas cosas se podría ir avanzando”.

El reclamo de los guías

Para Barrientos, el problema de este tipo de operadores turísticos trasciende a Lo Barnechea y debe ser revisado también en Santiago Centro y Providencia, en donde, dice, se encuentran los centros de operaciones. “Al turismo no lo controla nadie porque si un carabinero aborda a estas personas repartiendo un folleto en la calle no están cometiendo ninguna falta”. Es por eso que considera que este turismo informal es ahora mayoritario. 

Afirma que antes del inicio de la temporada de invierno su empresa se coordina con otras 50 para organizar los servicios que incluirán, el tipo de máquina a usar para subir a la cordillera y el valor del tour. “Yo creo que existen alrededor de 300 empresas dedicadas a realizar paseos a la montaña, en Sernatur habrá registradas unas 180. Y también estoy seguro de que irregulares operan más de estas 300”. 

El dirigente opina que esta proliferación tiene que ver con los turistas que no exigen ningún respaldo ni garantía, y contratan los tours solo a través de un mensaje de Instagram y por lo barato del servicio. 

“Lo que más falta es fiscalización y capacitación, porque lo que queremos las agencias establecidas no es que saquen a las piratas, porque sabemos que es casi imposible. Aparte que hay gente que vive de eso y no está haciendo nada que no sea honrado. Lo que exigimos es que haya capacitaciones, que los obliguen a tomar la misma estructura de las agencias serias, que estudien, tengan guías preparados, hablen idiomas, tengan cursos de montaña, de no dejar rastro. Ese es otro problema grande: estas agencias llegan con un bus de 30 pasajeros y dejan basura en la cordillera. Nosotros, las agencias regulares, muchas veces tenemos que llegar a limpiar para que la gente que nosotros llevamos vea bonito nuestro atractivo”, afirma Barrientos. 

También opina que es un problema que las municipalidades no se querellen en los casos de fallecimientos de turistas en estos full days. “No existe ninguna sanción, ni siquiera monetaria”. 

Recuerda el caso de las niñas de tres y siete años de edad, de nacionalidad brasileña, que fallecieron a principios de junio en el embalse El Yeso, en San José de Maipo, tras un rodado de piedras. La familia contrató uno de estos tours y las autoridades indicaron al momento del accidente que los turistas se encontraban en un área restringida precisamente por su peligrosidad. Según el medio local Nuestro Cajón del Maipo la guía que acompañaba a estos turistas era venezolana, lo que en su momento motivó “una protesta de los guías nacionales, que han detectado mucha improvisación en los viajes que arman empresas de turismo”.

Este mismo medio difundió una comunicación del 5 de junio de 2019 firmada por la Asociación Gremial Guías de Turismo Profesionales del Valle Central en la que solidarizan con la familia de las niñas fallecidas y con la guía a cargo del grupo, al mismo tiempo que reclaman “las malas prácticas laborales en la que incurren los tour operadores quienes pueden contar con todos sus documentos al día y figurar en los registros de Sernatur, pero a la hora de contratar los servicios de guías y conductores no invierten en capacitarlos, se niegan a pagar tarifas decentes a personas calificadas… y prefieren recurrir a guías informales o personas que hablan idiomas para que se hagan cargo de los pasajeros, desconociendo la historia, medidas de seguridad, especificaciones de visitas a la montaña, manejo de grupo, etc”. 

 

Señaló Sernatur: “Como sector, hemos definido la formalización en la prestación de servicios turísticos como prioritario en nuestro quehacer, por lo mismo, no solo estamos abordando este tema en mesas de trabajo a nivel nacional con gremios y otros organismos, sino también estamos, ya sea a través de campañas digitales como en actividades en terreno, reforzando el llamado a utilizar servicios turísticos formales y registrados en Sernatur”. Agregan que es importante que los propios turistas adopten una conducta preventiva y de autocuidado para evitar exponerse a riesgos innecesarios.

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