Publicado el 16 de junio, 2020

Directora de Súmate y mesa sobre abandono escolar: «Puede sentar las bases de una política pública que atienda el problema»

Autor:

Bastián Garcés

Liliana Cortés dirige la fundación que pertenece al Hogar de Cristo y que se enfoca en reingresar jóvenes al sistema educativo. Hoy integra la mesa de trabajo creada por el Mineduc para abordar el aumento de la deserción escolar durante la pandemia. Sobre la iniciativa, sostiene que la instancia permitirá «visibilizar la temática e implementar estrategias a tiempo».

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Bastián Garcés

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Casi 90 días han pasado desde que el gobierno decretó el cierre de todos los establecimientos educacionales, una medida para prevenir la propagación del Covid-19. Una decisión que, sin embargo, podría tener un efecto adverso: aumentar los niveles de abandono escolar. Según cifras del ministerio de Educación, actualmente hay 186.723 niños y jóvenes entre 5 y 21 años que no han completado su educación, un número que podría aumentar a raíz de la crisis sanitaria que se vive en el país.

Hace unos días, el Mineduc conformó una mesa de trabajo con expertos para abordar la problemática. Una de ellas es Liliana Cortés, directora de Fundación Súmate, organización que pertenece al Hogar de Cristo y trabaja en el reingreso de jóvenes al sistema educativo, quien en conversación con El Líbero explica que a raíz del Covid-19 se verán «familias que pierden empleo, niños que están perdiendo a sus familiares directos o cuidadores, eso efectivamente significa nuevos eventos o shock familiares que van a hacer que los jóvenes no vuelvan fácilmente al sistema, porque tienen que trabajar, cuidar a otros o que su escenario o entorno ha cambiado tanto que la educación ya no es una prioridad dentro de su vida en el corto plazo».

-¿Cómo ve la situación de la deserción escolar en medio de esta pandemia?

Es muy importante hablar de abandono escolar y no de deserción, porque cuando uno habla de desertores escolares habla de niños que se van, pero nosotros tenemos la convicción de que es fundamental de que los adultos, las comunidades educativas nos hagamos cargo de retener, de que no se vayan, de mantenerlos motivados. Cuando uno dice abandono, efectivamente sacas la responsabilidad del niño y la llevas a la comunidad y a los adultos. En este tiempo, hay varias evidencias y estudios, hemos estado analizando las cifras con las que contamos, el ministerio de Educación hizo una proyección de que va a aumentar el abandono escolar por el efecto prolongado de la suspensión de clases y toda la situación familiar, económica y social que implica este tiempo de confinamiento. La Unesco ya lo había advertido hace un mes, la OCDE también. Viendo esos antecedentes y evidencia nos alertamos también de que esto es un efecto muy esperado en Chile y también miramos cifras propias. También pasó en los años 2010 y 2011, luego del terremoto del 2010, que fue un año muy inestable, más el 2011 con las movilizaciones estudiantiles, creció en un número importante la cantidad de jóvenes que abandonaron el sistema posteriormente, con esos antecedentes estamos bastante alertas de que se viene un problema mayor y que es importante atenderlo de forma preventiva, tener una oferta disponible y una batería de instrumentos a disposición para que se pueda frenar, retener y que no perdamos más niños del sistema.

-¿Qué condiciones facilitan el abandono escolar en esta situación?

-Hay una clave que tiene que ver con el ausentismo crónico. En Chile tenemos tasas importantes de ausentismo crónico y que son jóvenes que hoy día están muy desenganchados. Su nivel de compromiso escolar ya era muy bajo antes, entonces cuando tienes un niño que ya venía con problemas de ausentismo crónico, que tiene antecedentes de que es un niño que tiene dificultades para mantenerse en el sistema en este tiempo de suspensión de clases esto se acrecienta porque si, por ejemplo, hay un nivel de conexión de clase virtual, es el niño que no se conecta. Si hay grupos de WhatsApp para mantener a los chicos conectados con sus profesores jefes, es el que no sabes dónde está. Hay una serie de condiciones que ya venían dadas desde antes y que se acrecientan con la suspensión de clases. Por otro lado, tienes una serie de efectos que están asociados a la condición de pobreza y vulneración de derechos que tienen las familias que hoy día viven con mayores dificultades. Vas a tener familias que pierden empleo, niños que están perdiendo a sus familiares directos o cuidadores, eso efectivamente significan nuevos eventos o shock familiares que van a hacer que los jóvenes no vuelvan fácilmente al sistema, porque tienen que trabajar, cuidar a otros o que su escenario o entorno ha cambiado tanto que la educación ya no es una prioridad dentro de su vida en el corto plazo. Entonces es alguien que va a desestimar seguir estudiando para hacer otras cosas que considera que son vitales para su sobrevivencia. Tienes por un lado un niño que ya venía desenganchado, que venía con poco compromiso y que hoy día lo tienes perdido, y por otro lado tienes otro grupo de niños que está pensando en no volver porque tienen que atender otras necesidades.

Estamos bastante alertas de que se viene un problema mayor y que es importante atenderlo de forma preventiva, tener una oferta disponible y una batería de instrumentos a disposición para que se pueda frenar, retener y que no perdamos más niños del sistema».

-¿Cómo afectan las clases on line al abandono escolar?

-Las clases on line es una forma de mantener a los jóvenes, niños y niñas conectados con sus procesos de aprendizaje, como lo ha planteado el ministerio de Educación, posiblemente después tengamos que hacer diagnósticos, tenemos que nivelar brechas que se hayan ido generando, pero creo que lo más importante de la clase on line es que permite sostener un proceso de aprendizaje activo respecto a la relación de los niños con la escuela, eso siempre es positivo. La implementación tiene diversas formas, en la medida que sea sistemático, que los chicos se sientan conectados con los docentes y con su grupo de pares, que eso puede ser tan o más importante para el tema de la retención escolar, como el espacio de clases on line. Es importante entender que los jóvenes aprenden de muchas otras vías, su nivel de conexión digital, las páginas que visitan, las aplicaciones que utilizan, yo creo que ellos aprenden del entorno y están conectados mucho más que lo de la sala de clases. Es importante entender que clase on line no solamente es cuando un profesor está en una pantalla frente a un grupo de niños.

-¿Qué medidas se pueden tomar para evitar este abandono?

-Las medidas van de la misma mano de las causas. Hoy día nuestro sistema educativo ya está bastante tensionado, pero hay acciones que uno podría implementar, en junio del año pasado se lanzó una alerta temprana, que levanta efectivamente información y datos, y que le puede decir al colegio quiénes son esos niños que están más desenganchados o tienen más dificultades para poder sostenerse en el sistema. Ahí ya tienes una serie de medidas porque los Programas de Integración Escolar (PIE), las duplas psico-sociales que tienen los colegios, todas las áreas de convivencia podrían generar acciones junto con los profesores jefes y los que tienen contacto directo con los niños, un contacto más intensivo y focalizado en estos niños. Por ejemplo, tienes treinta estudiantes en tu aula, veinte de ellos están muy conectados y diez de ellos no sabes dónde estás, ¿de quién nos preocupamos? ¿De los veinte o de los diez? Nosotros decimos que si queremos prevenir el abandono escolar hay que preocuparse de esos diez. Además, hay que ir generando acciones de contacto, colaboración y focalización de ayuda a esos niños. Otro grupo de medidas tiene que ver con tener una oferta disponible desde nuestro punto de vista para los que ya se fueron, por ejemplo, cómo un niño que tiene dos o tres años de rezago, que ya le estaba siendo difícil entrar al sistema escolar, hoy día tiene una oferta disponible para poder volver, que es a lo que nosotros llamamos escuelas de reingreso, como una oferta atractiva para que este joven vuelva a conectarse con la educación y continúe su trayectoria educativa.

«Es importante destinar recursos, una oferta a nivel del país y tener la institucionalidad»

-¿Cómo ve la mesa de trabajo en esta materia que impulsó el gobierno?

Hay varias cosas que son distintas a tiempos anteriores, lo primero es que contamos con una cifra y con una proyección, por lo tanto, tenemos una magnitud del problema, lo que hace que efectivamente uno pueda imaginarse soluciones y propuestas con un mayor nivel de efectividad. Lo segundo es que el panel de expertos es bien diverso, eso es bien relevante porque hay académicos, sostenedores, fundaciones de la sociedad civil que está de forma permanente trabajando con el mundo docente, desde ahí podemos levantar propuestas de distintos niveles que vayan atendiendo a intentar frenar el abandono que podría aumentar. Es una mesa acotada, en un primer trabajo de cuatro semanas y nosotros trabajamos en este tema desde hace tiempo, sabemos las causas que hay que atender de los niños que están en riesgo, sabemos cuáles son los posibles mecanismos pilotos que se pueden impulsar y estamos disponibles para poder probar y ponerlos al servicio de todo el sistema, cosa que no sean experiencias aisladas, sino que estén desplegadas por todo el territorio nacional.

-¿Qué expectativas tiene de la mesa de trabajo?

-Hay tres temas. El primero es la posibilidad de visibilizar la temática y de poder implementar estrategias a tiempo. Lo segundo es que en la primera reunión de la mesa uno puede observar que existen varias iniciativas, que hay académicos y personas que han ido investigando, que tienen evidencia acerca de cómo trabajar el tema del abandono escolar, eso me parece que es muy importante ponerlo al servicio del país y así avanzar hacia una política pública. Como tercer tema es que tenemos la expectativa que esto puedan ser las bases de una política pública que trabaje y atienda el abandono escolar de forma más sistémica, como en un sistema más de protección de trayectorias educativas y no solamente como una problemática aislada, eso es lo que debería estar en esta mesa de corto aliento, en donde puedan estar sentadas las bases de esa política que es más de largo aliento.

Aspiramos que el abono escolar sea una política pública y sea parte de nuestro sistema educativo, para eso es importante destinar recursos, una oferta a nivel del país y tener la institucionalidad».

-¿Qué mecanismos pilotos podría impulsar esta instancia?

-Está la posibilidad de extender la alerta temprana, que ya se impulsó el año pasado, y que la idea es que hoy día se extienda hacia todas las escuelas de nuestro país. La Fundación Educacional Arauco, está piloteando hoy día un programa de acompañamiento a comunidades educativas de trayectorias educativas positivas y eso también apunta al tema de la prevención, también existen pilotos de aulas de reingreso o espacios de reencuentro educativo que son salas en escuelas regulares, que lo impulsamos nosotros, existen las encuestas de compromiso escolar. Hay una serie de iniciativas que uno podría evaluar y pensar escalar y ponerlas al servicio de todo el sistema educativo.

-Ahora se están tomando medidas para enfrentar el abandono escolar durante la pandemia, pero ¿cómo se debe enfrentar esta problemática cuando los confinamientos terminen?

-Aspiramos que el abono escolar sea una política pública y sea parte de nuestro sistema educativo, para eso es importante destinar recursos, una oferta a nivel del país y tener la institucionalidad, que nosotros lo entendemos como la modalidad de reingreso que debería ser parte de nuestro sistema y estar al servicio de los niños, niñas y jóvenes que están fuera del sistema escolar y los que lo vayan a abandonar. Nosotros no pensamos solo en medidas preventivas, sino que, a dos niveles, preventivas para evitar que más niños salgan del sistema, pero también reparatorias para que todos los niños que ya se hayan ido y quieran y puedan volver tengan una oferta pertinente para ello.

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