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Publicado el 08 de marzo, 2019

Cómo ser «mujer alpha» sin perder la femineidad; los desafíos que han superado 12 líderes

Autor:

J. Barrueto, P. Villela y E. Avendaño

Ángela Vivanco, Drina Rendic, Erica Salvaj, Ingrid Bohn, Javiera Rodríguez, Katia Trusich, Liliana Jadue, Luna Ramírez, Marisol Peña, Mónica Rubio, Ruth Hurtado y Varsovia Valenzuela; opinan sobre el rol femenino en el día de la mujer.

Autor:

J. Barrueto, P. Villela y E. Avendaño

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Han sido ministras, magistradas, dirigentes estudiantiles, educadoras, emprendedoras o madres. Cada una, desde su ámbito, ha hecho un aporte o se ha destacado en su área. Se han medido de tú a tú con los estereotipos sociales y los han superado. Muchas prefieren no hablar de feminismo, sino de “lo femenino”. Creen en la igualdad de oportunidades y opinan que entre los retos más grades que han encontrado está superar ciertos esquemas mentales y sesgos.

En el Día Internacional de la Mujer, El Líbero conversó con 12 mujeres y les pidió hacer el ejercicio de responder dos preguntas: ¿Qué significa para usted lo femenino en 2019? y ¿Cuáles son los desafíos que ha encontrado para desarrollarse? A continuación, abordan el tema:

Ángela Vivanco: «Lo femenino es la participación de la mujer en todas las áreas, como sujeto libre y autónomo»

El pasado 8 de agosto, Ángela Vivanco juró como ministra de la Corte Suprema. Y ese día no solo se convirtió en la novena mujer en llegar al máximo tribunal, sino que su llegada permitió que por primera vez las mujeres sumaran seis representantes, de los 21 magistrados. La abogada y docente de la Universidad Católica destaca lo femenino como un «reconocimiento, un respeto y una apertura al aporte de la mujer, a la existencia de su visión y de su importancia en sociedad, en diálogo con el varón».

1. Hoy “lo femenino” no corresponde a un estereotipo social, familiar o estético como antes, en que el papel de la mujer se reducía a espacios privados, al hogar y a la vida doméstica. El tremendo avance de los últimos dos siglos importa que lo femenino es en realidad la constatación de la presencia y participación de la mujer en todas las áreas y actividades, como sujeto libre y autónomo, en un positivo reconocimiento de la diversidad respecto incluso de las demás mujeres que no somos todas iguales pero que sí tenemos los mismos derechos y dignidad, esa es la riqueza del concepto. Lo femenino importa así un reconocimiento, un respeto y una apertura al aporte de la mujer, a la existencia de su visión y de su importancia en sociedad, en diálogo con el varón, pues no hace falta un conflicto cuando cada uno tiene un adecuado espacio y libertad.

2. Para una mujer abogado desarrollarse ha implicado, sobre todo, superar algunos prejuicios y barreras de entrada, ser considerada como una profesional sin que resulte determinante su condición femenina para circunscribirla o catalogarla; ser escuchada y considerada en un mundo que tradicionalmente era bastante paternalista. En la medida que más mujeres estudiamos Derecho y hemos ido ocupando espacios relevantes en el mundo público y privado, en mi caso en el poder judicial, eso brinda también ejemplo y acceso a otras mujeres. También ayuda una concepción más equitativa de la persona y de nuestras capacidades en el medio jurídico. Así, los desafíos se han ido transformando más bien en darnos el tiempo y el espacio para progresar y especializarnos, más que demandar que otros nos den ese espacio, como pudo suceder antes. Estamos en un extraordinario momento de crecimiento en participación y podemos lograr aún mucho más.

Los desafíos se han ido transformando más bien en darnos el tiempo y el espacio para progresar y especializarnos».

Drina Rendic: «Las mujeres deberíamos tener el derecho a llevar la vida que nos interese»

Hace más de diez años Drina Rendic optó por estudiar en la Universidad de Harvard como un reto. La ingeniera comercial terminó siendo la mejor alumna de su clase con más de 60 años. Ha sido miembro de una gran cantidad de organizaciones,: Presidenta del International Women Forum – Chile, Miembro del Directorio de la Orchestra Of The Americas (YOA-Washington) y Vicepresidenta del Centro Cultural Palacio de La Moneda, entre otros.

1. Me divierten e inquietan a la vez los distintos conceptos de lo femenino que tienen las personas. Hace seis meses hubo una confrontación entre pensadores chilenos, hombres, muy connotados ( Montes, Peña y Edwards) que aludían a otros pensadores extranjeros, hombres, sobre la definición del feminismo. Ahora que hay un paro en ciernes en el que se enfrentan políticamente dos narrativas, nos seguimos preguntado de qué estamos hablando. En lo personal, lo femenino para mí se conjuga con la libertad: Las mujeres deberíamos tener el derecho a llevar la vida que nos interese ya sea profesionalmente, maternalmente o ambas a la vez, si así lo queremos, de un modo equitativo, libre de violencia y presiones porque así escogemos vivirla. Si nuestras hijas quieren jugar a la oficina, no las obliguemos a cocinar, ni las vistamos de rosado si les gusta el naranja.

2. La verdad es que, en mi caso, casi ninguno. Estudié Ingeniería Comercial en EE.UU. el año 1961 porque quise.  Nadie me lo prohibió. Era la única mujer extranjera en la Universidad de Portland, Oregon, católica y privada y me sentía orgullosa en lugar de discriminada. Después trabajé en ese país feliz y sin trabas, tal vez porque era muy joven para percibir brechas laborales. Me casé y tuve 2 hijos allá. Volví a Chile a posiciones de liderazgo en ONGs que recién se estaban desarrollando y me sentí acogida. De repente, años más tarde partí a la U. de Harvard a probarme a mí misma por un semestre y triunfé. Me saqué las mejores notas del curso con 8 créditos en Organizaciones Internacionales y Relaciones Interculturales a los 68 años. Discriminación por ser mujer en la vida, diría que no. Por otras razones tal vez sí, pero eso da para otra entrevista.

Hace seis meses hubo una confrontación entre pensadores chilenos, hombres, muy connotados que aludían a otros pensadores extranjeros, hombres, sobre la definición del feminismo. Ahora que hay un paro en ciernes, nos seguimos preguntado de qué estamos hablando».

Erica Salvaj: «Lo femenino y masculino se están redefiniendo»

Erica Salvaj dice no creer en la equidad cuando se busca que hombres y mujeres sean iguales en todo, sino que lo fundamental es la complementariedad. De hecho, en entrevista con El Líbero, en octubre pasado, afirmó: «La idea es mostrar que si trabajamos unidos, va a ser mejor para todos. Te da diversidad y eso siempre mejora la calidad de las decisiones». Salvaj, quien describe la investigación como una «pasión», hasta enero de 2018 participó como research fellow de la Universidad de Harvard.

1. Estamos en un momento de la historia donde lo femenino y masculino se están redefiniendo. Si pienso en lo femenino en la generación de mi madre, aunque también trabajó, pero en general se percibía lo femenino con nutrir a la familia, de estar pendiente de las necesidades de todos los miembros familiares. Hoy, cuando uno piensa en lo femenino me parece que si bien este modelo no está descartado 100%, de la generación anterior, creo que la mujer se percibe como un ser que tiene una vida familiar, pero que tiene una vida profesional, integrada. Esta integración tiene matices porque hay mujeres que igual lo familiar sigue pesando más que lo profesional y otras donde lo profesional pesa más que la vida familiar. Entonces no es blanco o negro.

2. El desafío más grande es quitarnos ciertos esquemas mentales que tenemos en la cabeza y ciertos sesgos que nos limitan en nuestra creatividad para resolver los desafíos. Por ejemplo, cuando tenía 25 estaba en el trabajo que yo quería estar porque tenía claro que estando ahí iba a cumplir mi proyecto profesional. En ese momento yo vivía en Buenos Aires, trabajaba en la mejor escuela de negocios que había en Argentina, quedé embarazada de mi primer hijo y yo vivía en Belgrano. Entonces fui donde mi jefe y renuncié, porque no iba a dejar a mi hijo en Belgrano y venirme a Pilar todos los días. Entonces, fíjate como este esquema mental de alguna manera me limitó pero mi jefe me dice, ¿por qué no hablas con las otras mujeres que están embarazas? Entonces hablando con este grupo decidimos armar un proyecto de guardería dentro de la misma escuela de negocios. Si yo hubiera renunciado no estaría profesionalmente donde estoy. Hay esquemas que tenemos en la cabeza o sesgos que a veces nos están bloqueando la visión y no nos permiten ver o construir alternativas distintas, crear soluciones. A veces son nuestros propios sesgos, limitaciones o barreras, estructuras mentales, tenemos que ser capaces de cuestionarnos a nosotras mismas y crear una alternativa que nos acomode.

Esta integración tiene matices porque hay mujeres que igual lo familiar sigue pesando más que lo profesional y otras donde lo profesional pesa más que la vida familiar».

Ingrid Bohn: Si tuviésemos calidad en la educación no habría diferencias entre hombres y mujeres en las pruebas estandarizadas

Ha participado activamente en temas educacionales desde 2011, al ver en las noticias los avances de la ley que ponía fin al lucro de los colegios particulares subvencionados. Fue así como comenzó a tomar vida la Confederación de Padres y Apoderados de Colegios Particulares Subvencionados (Confepa), de la que ahora es vocera, y entre 2012 y 2014 recorrió el país para reunir a los apoderados que estaban en contra del proyecto de ley. Fue tal su gestión, que en 2016 optó por un cargo a concejala en Temuco, donde reside. Tuvo una nueva cruzada el año pasado, cuando colaboró en la organización de los padres de los colegios emblemáticos que estaban en contra de la ocupación de los recintos y crearon el movimiento “No más tomas”.

1.Ser femenina es un don de Dios. Es ser madre. Es un don único. Es darnos valor, ser guerreras, tener la capacidad de luchar por lo que realmente es necesario hoy en día en la sociedad. Mantener y luchar por la igualdad de género, eso no quiere decir que esté de acuerdo con algunas cosas de ideología de género, sino porque nosotros seamos iguales ante la ley, por ejemplo, en sueldos, en trato de nuestro jefe; porque tenemos las mismas o, quizás, mejores capacidades que los hombres. Eso es fundamental.

2.Yo doy una lucha en educación, como madre y como apoderada. Ese va a ser mi desafío siempre: luchar porque en Chile exista una educación de calidad para todos y todas las niñas y niños y adolescentes. Que no existan diferencias sociales. El Estado de Chile, independientemente del gobierno de turno, está al debe con la calidad de la educación. Si nosotros tuviésemos eso no habría las diferencias que existen hoy en día en las pruebas estandarizadas. Ese es un desafío pendiente y que vamos a seguir teniendo en cuenta como mujer y como mamá.

El Estado de Chile, independientemente del gobierno de turno, está al debe con la calidad de la educación. Si nosotros tuviésemos eso no habría las diferencias que existen hoy en día en las pruebas estandarizadas. Ese es un desafío pendiente”

Javiera Rodríguez: “Lo femenino no implica negar esa esencia, las características que nos hacen diferentes son un valor» 

El año pasado fue noticia por oponerse a la toma feminista de la Casa Central de la Universidad Católica; ahora ya es egresada de Periodismo y ex Consejera Superior de la UC. “Ninguno está en contra del movimiento feminista, pero nadie decidió la toma”, dijo en aquel entonces. Como dirigente estudiantil destacó por haber recuperado la Consejería Superior para el gremialismo luego de casi 10 años, y sostuvo reuniones con la ministra de la Mujer, Isabel Plá.

1. Significa revalorizar el aporte de la mujer en cualquier ámbito. Nuestra manera de plantearnos en el mundo nace de la experiencia, desde nuestro centro más humano. Lo femenino no implica negar esa esencia, sino darse cuenta de que las características que nos hacen diferentes son un valor. Crecimos viendo cómo el hombre siempre ocupaba un primer plano, cómo su presencia era más apreciada que la nuestra en el trabajo, en la academia y hasta en la casa. Hemos demostrado que hoy el panorama es distinto, que no hay espacio para desconfiar del talento, inteligencia o entereza de una mujer. No hay lugar en el que seamos menos que nuestros pares y el darse cuenta es una tarea que le compete a ellos del mismo modo. Estamos dando un giro y pienso que parte por sabernos iguales en dignidad y derechos, pero entender que aquellas diferencias que también nos caracterizan no son una desventaja, sino puntos que nos potencian y nos hacen integrales.

2. Si bien creo que hay áreas en que es más difícil ser mujer, pienso que al final del día va más allá del ámbito en el cual una se desarrolle. Es una pelea constante y de la que cualquiera de nosotras podría dar testimonio. Es lidiar con estereotipos y con muchos frenos arbitrarios. Obstáculos que a veces nacen de un hombre, pero que en otras ocasiones provienen de una congénere. Hasta nosotras mismas nos limitamos cuando creemos que no contamos con las capacidades o que somos menos por el solo hecho de ser mujeres. Aunque soy joven y me queda mucho por aprender, he visto que en las áreas que he explorado, el Periodismo y la política, la piedra de tope es la misma: la confianza. Si como hombres y mujeres nos desafiamos a superar esa barrera, entonces el sueño de lograr una sociedad mucho más equitativa estará cada vez más cerca.

Aunque soy joven y me queda mucho por aprender, he visto que en las áreas que he explorado, el Periodismo y la política, la piedra de tope es la misma: la confianza”.

Katia Trusich: «Me ha tocado ser la única mujer en la mesa de decisiones, ser mujer alpha sin perder la femineidad»

Se ha convertido en uno de los pocos nombres femeninos que suele repetirse en las mesas de trabajo. De hecho, el año pasado Katia Trusich, presidenta del directorio de la Cámara Chilena de Centros Comerciales, fue una de las cinco mujeres convocadas a la comisión de Desarrollo Integral impulsada por el gobierno del Presidente Sebastián Piñera. Gestiones que ya conocía, puesto que durante la segunda administración de Michelle Bachelet se desempeñó como subsecretaria de Economía.

1. Más que hablar de lo femenino, hoy estamos en plena discusión sobre lo que implica la igualdad de género. Hay talento por igual en hombres y mujeres. Sin embargo, por motivos culturales y valóricos las mujeres han estado más dedicadas a las labores domésticas y familiares. Hoy, en el 2019, hay un avance al menos en términos de visualización de la necesidad de respetar los derechos de las mujeres, pero hay que enfatizar que aún falta para emparejar la cancha en el ámbito social, económico y político. En Chile persisten brechas profesionales, salariales, sin mencionar las penosas cifras de femicidios y violencia contra las mujeres. En áreas empresariales y gremiales, también la participación femenina es baja. Solo un 17% de los cargos de toma de decisión en el mundo empresarial son ocupados por mujeres (IMAD, 2018) y en los directorios de empresas IPSA, apenas un 6,3% corresponde a mujeres cuando diversos estudios internacionales aseguran que el aporte femenino en puestos de toma de decisión aporta valor económico y social.

2. Desafíos he tenido muchos, porque mi trayectoria la he armado en el ámbito público y en el privado, dónde me ha tocado la mayor parte de las veces ser la única mujer en la mesa de decisiones y esto requiere tener carácter, ser mujer alpha sin perder la femineidad es un ejercicio constante. Actualmente, como Presidenta de la Cámara de Centros Comerciales, se valora la mirada diversa, especialmente en un sector en que las decisiones de consumo son mayoritariamente tomadas por las mujeres (65%). En términos gremiales, creo que hay espacio para que más mujeres se incorporen, faltan liderazgos y participación femenina en muchas asociaciones. Lo anterior plantea otro desafío: motivar y abrir espacios a más mujeres, el “efecto llamada”, porque las mujeres somos clave en dar el ejemplo de que se pueden compatibilizar distintas responsabilidades, así como en dar oportunidades para apoyar y a abrir redes a nuevas entrantes.

Hay espacio para que más mujeres se incorporen, faltan liderazgos y participación femenina en muchas asociaciones».

Liliana Jadue: «Estamos demostrando que nos la podemos y dejar las culpas»

Liliana Jadue se ha desempeñado en el área pública y privada. En 2010 fue subsecretaria de Salud Pública del gobierno de Sebastián Piñera. Y hoy, se desempeña como vicedecana de las carreras de salud de la Universidad del Desarrollo, además fue convocada por el Mandatario para ser parte de los cinco Acuerdos Nacionales en la comisión de Salud. Confiesa que durante sus primeros años estudiando medicina sintió las discriminaciones por ser mujer, pero destaca que cuando se realiza un «trabajo de buena calidad» se terminan las brechas.

1. Poder plantear las cosas claras, poder pedir que seamos tratadas de la misma manera que cualquier persona, no hago diferencia entre hombre y mujer. Dejar de usar la palabra que los hombres ayudan a las mujeres porque los hombres no ayudan a las mujeres, las labores de la casa no es un milagro que el papá colabore en la crianza de los hijos, no debería ser un milagro en que el papá colabore en lavar platos o en hacer una cama, es lo que le toca al que le toca. En el tema laboral, las cosas todavía no son tan fáciles pero nos estamos abriendo camino, estamos demostrando cada vez más que nos la podemos y dejar las culpas. Yo crecí sintiéndome culpable con que si trabajaba debería estar en la casa y si estaba en mi casa quería trabajar. Estamos tratando de convivir para no sentirnos culpables.

2. Los desafíos han cambiado con el tiempo, cuando estudié en la Universidad había que pedir permiso por ser mujer. Yo soy médico, no teníamos espacio en la residencias, no habían camarines para las estudiantes de Medicina, entonces todo era por favor. Y había mucho profesor que nos miraban mal, te decían para qué están acá si vienen a buscar marido, cosa que te las decían en la cara. Fueron épocas distintas. En mi caso en particular he podido trabajar en lo que me gusta, hacer lo que quiero y no sé si mi sueldo es el mismo que reciben los hombres en cargos similares, pero hoy día las mujeres tenemos más oportunidades, no sé si más fácil, pero tenemos más oportunidades que antes. No debería ser así, no deberíamos tener que hablar de oportunidades, deberíamos hablar de oportunidades de personas ni siquiera de hombres o mujeres. Pero barreras no he tenido tantas, porque cuando uno hace un trabajo de buena calidad se es reconocido universalmente entonces no me he sentido complicada por ser mujer, en el rol docente, en el rol de investigación. No siento que he tenido que saltar barreras especiales para ganarle a un otro más allá de mis competencias y con mis capacidades.

Luna Ramírez: “Lo femenino es algo sagrado y puro que emerge en cada mujer a su tiempo»

Llegó a Chile hace 2 años y casi de inmediato esta educadora decidió ayudar: a sus compatriotas migrantes, a quienes dejó en Venezuela y a los migrantes de otros países. En 2017, mismo año en que aterrizó aquí, creo un voluntariado que se transformó en ONG: la Red de Apoyo Solidario. Su primera actividad fue un “ropero solidario”, también ha organizado entregas de juguetes en Navidad, paseos al Zoológico Nacional para niños, charlas y talleres de apoyo emocional para superar el duelo migratorio. Ahora, participa junto a la Cruz Roja, en la recolección de medicamentos para el envío de ayuda humanitaria a su país.

1. 2019 representa un gran desafío en la lucha por la igualdad de género. El tema del Día de la Mujer de este año: «Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio» busca visibilizar el trabajo de niñas y mujeres en el área de innovación social donde el mayor reto es integrar, unir y no excluir a nadie. Para mí, personalmente, lo femenino más allá de fechas, años y etiquetas, es algo sagrado y puro que emerge en cada mujer a su tiempo,a su ritmo, en su momento, para sanarla, para llenarla, para enseñarle que ella en sí misma es fuente de creatividad, armonía, belleza y, sobre todo, amor.

2. Los desafíos han sido más inherentes a poder integrar ser mamá, profesional y dirigir una organización sin fines de lucro y lograr ser eficiente en cada aspecto. Creo que la vida de cada mujer está llena de desafíos y elegimos luchar o fluir con ellos.

Lo femenino más allá de fechas, años y etiquetas, es algo sagrado y puro que emerge en cada mujer a su tiempo, a su ritmo, en su momento, para sanarla, para llenarla, para enseñarle que ella en sí misma es fuente de creatividad, armonía, belleza y, sobre todo, amor”.

Marisol Peña: «Frente a los hijos, no es tan fácil argumentar calidad sobre tiempo de dedicación”

Hasta junio del año pasado Marisol Peña fue ministra del Tribunal Constitucional, labor que desarrolló durante 12 años. Incluso, se convirtió en la primera mujer en presidir esa instancia en agosto de 2013. Y en cincos años después cambió los pasillos del TC por los de la Universidad Católica para dedicarse a la vida académica y como Secretaria General de esa casa de estudios.

1. Lo femenino es hoy percibir la importancia de cobijar la vida sin ser un mero recipiente o envase de un ser en gestación. Además supone aceptar que nuestra sensibilidad va unida a la inteligencia, a la perspicacia y a la intuición, cualidades todas que siguen afirmando el rol insustituible de la mujer en el hogar pero también en el resto de la sociedad.

2.Yo he sido una persona con mucha suerte en la vida. He ido ganando espacios y posiciones sobre la base de la preparación previa, la constancia y el amor por el estudio. Con todo, los obstáculos que he debido sortear tienen que ver con el mayor grado de exigencia que he sentido respecto de los varones al momento de emprender nuevos desafíos laborales. Como si debiera probar dos veces porqué estaba en esa posición. Además la dificultad de conciliar la vida familiar con el trabajo ha sido un tema siempre complejo para mí, porque frente a los hijos, no es tan fácil argumentar “calidad sobre tiempo de dedicación”.

Los obstáculos que he debido sortear tienen que ver con el mayor grado de exigencia que he sentido respecto de los varones al momento de emprender nuevos desafíos laborales»

Mónica Rubio: “Hay que estar demostrando que las mujeres tenemos las mismas capacidades que los hombres»

Mónica Rubio es una destacada astrónoma chilena que ha logrado reconocimientos en varios países y premios como “Women who make a diference prize” en el foro internacional de la mujer en Estados Unidos (2004). Con un Magíster en Astronomía de la Universidad de Chile, además de un doctorado de Astrofísica en el Universidad de París, Rubio ha logrado distinguirse en una carrera que era potencialmente para hombres. En la actualidad es profesora titular de la Universidad de Chile y presidenta de la Sociedad Chilena de Astronomía y fue directora del Programa de Astronomía de Corporación Nacional de Ciencias y Tecnología (Conicyt) hasta 2014.

1. Yo entiendo por femenino todos los atributos, características, talentos que están asociados al hecho de ser mujer. Las mujeres y los hombres somos distintos, sin embargo, somos iguales en el derecho a tener las mismas oportunidades para desarrollarnos y en el derecho a ser respetadas como todo ser humano merece.

2. Los desafíos que yo he encontrado en mi ámbito, uno tradicionalmente masculino como lo es la investigación científica en astrofísica, han sido fundamentalmente al hecho de ser “invisible”. Soy una convencida de que las mujeres tenemos las mismas habilidades, talentos y capacidades que los hombres, pero que hay que estar permanentemente demostrando que eso es así. Que eres capaz, que tus opiniones e ideas tienen valor, que aportan, que puedes tomar responsabilidades, que la forma de ejercer el liderazgo es diferente y no por ello menos eficaz. Los estereotipos asociados a la forma de trabajar y funcionar que se han definido en un mundo masculino están ahí y existen sesgos inconscientes que hace que estos no estén visibles y por lo tanto no se reconozcan. Incorporando más mujeres en las instancias de decisión ayudará a enfrentarlos y eventualmente superarlos.

Entiendo por femenino todos los atributos, características, talentos que están asociados al hecho de ser mujer.

Ruth Hurtado: «Los límites están en no faltar el respeto al otro con lo que yo creo que es femenino»

Su descripción en su cuenta de Twitter dice “solo quiero vivir en paz”. Ruth Hurtado es vicepresidenta y vocera de Mujeres por La Araucanía, una agrupación del sur de Chile, que difunde información para concienciar sobre la violencia rural en la región. Su objetivo es brindar apoyo a  quienes han sufrido ataques y llevar un catastro de las víctimas.

1. Las mujeres en sí encerramos el concepto de lo femenino; más que ser feministas o machistas, las mujeres somos femeninas. Yo creo que la esencia de lo femenino la damos cada una de nosotras, lo que para ti puede ser femenino puede ser distinto para mí. Los límites están en no faltar el respeto al otro con lo que yo creo que es femenino. Por ejemplo, yo no estoy de acuerdo con estas reivindicaciones feministas donde vemos mujeres con los traseros descubiertos o los senos al aire. Creo que esa no es la esencia de nosotras, las mujeres. De hecho, yo me declaro no una mujer feminista, sino que femenina. Ninguna corriente o ideología es buena, porque son extremos. Hoy vemos mujeres que trabajan en rubros que a lo largo de la historia eran muy masculinos, pero ellas le han puesto su sello femenino. No se han masculinizado por cumplir un rol que la sociedad tenía solamente para los hombres.

2. Los desafíos son transversales. Donde uno se desempeñe hay desafíos. Sobre todo, en este mundo dirigencial, gremial o de liderazgo; siempre vemos a hombres liderando los grupos, los equipos; pero la verdad es que uno también se va ganando espacios con el trabajo. Yo creo que, si bien es cierto que nosotras las mujeres tenemos que demostrar mucho más que los hombres, con el trabajo se va ganando espacio, opinión, respeto, en medio de este mundo que de repente es un poco más machista. Los desafíos son que las mujeres sigan liderando grupos. Nosotras no queremos ser iguales a los hombres. Yo no considero que deba ser igual a un hombre, no me imagino a un hombre pariendo, amamantando, con la menstruación. Yo no quiero traspasarle mis virtudes biológicas o genéticas a un hombre, pero sí creo en la igualdad de oportunidades. Respecto a la igualdad de oportunidades sí deberían existir, en todo ámbito.

Nosotras no queremos ser iguales a los hombres. Yo no considero que deba ser igual a un hombre. Pero sí creo en la igualdad de oportunidades».

Varsovia Valenzuela: “Las mujeres no pueden seguir esperando”

Ingeniera Comercial de la Universidad Católica de Chile y una de las mujeres más destacadas en el sistema financiero chileno. Varsovia Valenzuela ha ejercido más de 25 años en el área. Ha trabajo en los Bancos: The Royal Bank of Scotland Chile y ABN AMRO Bank Chile, además de la AFP Habitat donde compartió directorio con María Teresa Infante, siendo las únicas dos mujeres que formaban parte de este. En la actualidad Valenzuela es consultora independiente e integra los directorios del Banco Fallabella y promotora de CMR.

 

1. Lo femenino hoy es una profunda toma de conciencia de las mujeres de que para lograr los siguientes niveles de bienestar y felicidad se necesita que ambos géneros se reconozcan como iguales. Las mujeres no pueden seguir esperando por el debido respeto, consideración y oportunidades. Reconociendo que cada género tiene características propias, pero colaborando y en armonía es como se logrará avanzar hacia un país más justo y desarrollado.

2. Los principales desafíos han sido demostrar que como profesional podía cumplir con lo esperado al margen de si era hombre o mujer, reconciliando y compatibilizando vida personal y familiar con la profesional que normalmente es el principal escollo que encuentran las mujeres en la etapa en que tienen hijos pequeños. Pero el desafío más grande es siempre tener la oportunidad de desarrollo, de ser considerada para mayores responsabilidades, de ser escuchada.

Reconociendo que cada genero tiene características propias, pero colaborando y en armonía es como se logrará avanzar hacia un país más justo y desarrollado”

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