Publicado el 21 de noviembre, 2019

Casi la mitad de los 73 militantes que renunciaron a Convergencia Social fueron contratados en Valparaíso por Jorge Sharp

Autor:

Bastián Garcés

Al menos 34 de los 73 militantes de Convergencia Social que abandonaron el partido del Frente Amplio están o estuvieron contratados por el Municipio o la Corporación Municipal de Valparaíso. Entre los cargos más importantes destacan las directoras de Desarrollo Comunitario, Carla Meyer, y de la Secretaría Comunal de Planificación, Tania Madriaga, y los directores de Comunicaciones, Rodrigo Ruiz, y de Salud, Alejandro Escobar. Mes a mes el Municipio destina $75.173.455 para pagar los sueldos de los ahora ex militantes de CS. A raíz de este hecho un grupo de concejales evalúa acudir a la Contraloría regional para que pronuncie sobre estas situaciones.

Autor:

Bastián Garcés

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«Los últimos acontecimientos y las decisiones tomadas por las instancias superiores del partido, nos indican que este no constituye el espacio que permite impulsar de forma la política de transformaciones democráticas que requiere el momento actual», señala la carta con la que el alcalde de Valparaíso Jorge Sharp, junto a otras 72 personas, hicieron pública su renuncia a Convergencia Social el viernes pasado.

La misiva desató una crisis al interior de la tienda frenteamplista que se encuentra en proceso de legalización. El impacto en la colectividad liderada por la diputada Gael Yeomans fue hondo, el partido perdía a una de sus dos máximas figuras. De hecho, Sharp decidió dar un paso al costado luego de que el otro referente de CS, Gabriel Boric, decidiera firmar -a título personal- el Acuerdo por la Paz y una Nueva Constitución que el oficialismo y la oposición alcanzaron durante la madrugada de ese mismo día.

Este hecho marcó un fuerte intercambio de opinión entre ambos dirigentes y que desencadenó en la fuga de militantes, encabezada por el alcalde de Valparaíso, durante la noche del viernes. Esto fue comentado ampliamente por diferentes sectores del FA, quienes no solamente analizaban el impacto que podría tener la renuncia del grupo de los 73 a Convergencia Social en la tienda y el conglomerado, sino porque además esta situación dejaba al descubierto lo que ya era un secreto a voces al interior del bloque: La mayoría de los militantes que abandonaron la tienda junto a Sharp son o fueron funcionarios de la alcaldía o la Corporación Municipal de Valparaíso (Cormuval).

Según constan los registros de transparencia activa de la Municipalidad y Cormuval, revisados por El Líbero, 34 de las 72 personas han sido funcionarios municipales o en otras palabras casi la mitad de los ex militantes de CS que abandonaron la tienda frenteamplista tuvieron como jefe directo al alcalde de Valparaíso.

Los sueldos bruto, considerando el del propio jefe comunal, promedian los $2.209.850, los que van desde los $530.437 hasta los $8.686.839 que cobra Sharp mensualmente como alcalde de la ciudad puerto. Actualmente 33 personas continúan como funcionarios municipales, lo que significa que mes a mes el Municipio destina $75.173.455 para pagar los sueldos de los ex militantes de Convergencia Social.

Entre los funcionarios que renunciaron junto al jefe comunal a la tienda frenteamplista, se encuentra el llamado «círculo de hierro» del alcalde es que es compuesto por Rodrigo Ruiz, hermano del fundador de Izquierda Autónoma Carlos Ruiz, quien se desempeña como director de Comunicaciones de la Cormuval y que según el portal de transparencia de la institución gana mensualmente $1.574.484.

En este grupo también se encuentra la directora de Secretaría Comunal de Planificación, Tania Madriaga, quien tiene un sueldo bruto de $5.970.354; otra funcionaria de confianza que abandonó el partido junto a Sharp es Carla Meyer, directora de Desarrollo Comunitario, quien gana $5.667.185 mensuales.

Su equipo de confianza es completado por el administrador municipal, Claudio Opazo ($5.970.354); jefe de prensa de la comuna, Paulo Gómez ($4.516.047); el periodista del municipio, Nicolás Véliz ($2.151.248); el asesor del gabinete del alcalde y hasta el viernes pasado integrante de la dirección regional de Convergencia Social, Javier Valenzuela ($2.405.771); y el miembro del departamento de Desarrollo Comunal, Liber Muñoz ($2.405.771).

Aunque estos no son los únicos miembros que renunciaron a CS que llaman la atención. En la municipalidad también se encuentran trabajando dos ex candidatos del Movimiento Autonomista, colectividad fundada por Sharp y que precedió a Convergencia Social. Uno de ellos es Camilo Riffo, quien en 2017 buscó un cupo en la Cámara Baja por el distrito 20 (Talcahuano) y que actualmente se desempeña realizando estudios territoriales en el marco del «programa comunitario de fortalecimiento de espacios públicos públicos y patrimoniales de la comuna». El hijo de la ex ministra de Mideplan Paula Quintana, quien también abandonó la tienda el viernes pasado, tiene un sueldo bruto mensual de $933.570. Además Riffo firmó la carta de renuncia como integrante del comunal Concepción del partido frenteamplista.

El otro ex candidato a diputado es Felipe Valdebenito, quien en 2017 quiso representar al distrito 23 (Temuco). Valdebenito que hasta el viernes pasado formaba del comité central de la colectividad se desempeñó desde mediados de 2018 como miembro del equipo de comunicaciones de la Cormuval, bajo órdenes directas de Rodrigo Ruiz, hasta agosto de este año. De hecho varias noticias de la página web del organismo llevan su firma. Sin embargo su nombre sigue apareciendo en la página del equipo de comunicaciones de la Cormuval. «Periodista. Licenciado en Comunicación Social y egresado de Magister en Ciencias Sociales Aplicadas por la Universidad de La Frontera», se lee en la descripción de la ex carta al Congreso que hasta agosto de este año mantenía un contrato a honorarios por un sueldo mensual de $897.619.

Otros funcionarios importantes que acompañaron a Sharp en su renuncia a CS son el director del área de Salud de la Corporación Municipal de Valparaíso, Alejandro Escobar. El antropólogo mensualmente cobra $3.732.007. Además del ex asesor del edil, Luciano Favreu, quien se desempeñó en ese cargo durante enero de 2017 y noviembre de 2018, ganando un sueldo de $1.264.227.

No obstante, fuentes cercanas a la alcaldía explican que no todos los militantes de Convergencia Social que trabajan en el municipio renunciaron. Según explican habría al menos una decena de miembros del partido frenteamplista que se encontrarían trabajando en el área de educación de la Corporación Municipal de Educación y en la Dirección de Operaciones de la Municipalidad de Valparaíso.

Las otras polémicas de Sharp en el municipio

En el puerto es un tema común la mala relación que tiene Sharp con el concejo comunal. Durante el año pasado se registraron al menos 3 votaciones en las que el dirigente frenteamplista vio cómo su propuesta era rechazada por el organismo. En esa línea, el concejal Marcelo Barraza (DC) sostuvo a El Líbero en septiembre de 2018 que el «estilo hegemónico y sectario le ha permitido instalar solo una alcaldía autonomista, lejos del slogan de alcaldía ciudadana».

En esa misma línea, el concejal UDI Luis Soto también sostuvo en la ocasión que Sharp «generó demasiadas expectativas respecto a lo que comprometió en su campaña y al cumplir dos años de sus gestión, está muy complicado tanto en la gestión interna del municipio como las expectativas que generó en la ciudadanía». Las críticas incluso han sido de sectores cercanos al alcalde, como fue el caso del concejal comunista Iván Vuskovic quien señaló que «el gobierno del alcalde Sharp está en deuda».

La situación ha llegado a tal punto que el Pacto La Matriz, que logró instalar a la figura del FA en el sillón municipal, cortó relaciones con el alcalde a mediados del año pasado. Un tema que los propios concejales de La Matriz comentaron a El Líbero. «No existe comunicación entre la alcaldía y el concejo», aseguró Daniel Morales en septiembre del año pasado mientras que Claudio Reyes afirmó que «no ha existido un trabajo que pudiéramos llamar de equipo sino más bien han primado las posturas individuales por sobre un trabajo colectivo».

Las críticas no solo han apuntado al alcalde sino que también a sus más cercanos colaboradores. A fines del año pasado el «alcalde nocturno» de Valparaíso, Juan Carlos González, la directora de Desarrollo Comunal, Romina Maragaño, y el encargado de Deportes, Cristián Álvarez, dejaron sus cargos en menos de dos semanas en medio de fuertes críticas a su probidad.

En la lista de renuncias también figura Valeska Madriaga, hermana de la actual directora de Secretaría Comunal de Planificación de Valparaíso, a quien a fines de septiembre del año pasado el medio digital Interferencia denunció por haber adjudicado de forma irregular $95 millones a una ONG y Corporación dirigidas por su madre. Una hecho que se habría producido durante 2016 y cuando Valeska Madriaga ejercía como funcionaria del ministerio de Educación.

En dicha publicación además se daba cuenta que Tania Madriaga es pareja de Rodrigo Ruiz, ambos funcionarios de Valparaíso durante la alcaldía de Jorge Sharp. Incluso, se señalaba que otro familiar de Valeska Madriaga es Luciano Favreau, quien durante esa época se desempeñaba como asesor del municipio.

Otro ex miembro de CS que renunció junto al alcalde y ha estado en medio de la polémica es Paulo Gómez, el jefe de prensa de Sharp, quien según Interferencia antes de trabajar en el municipio fue lobista de SQM, Puerto Ventanas y el Mall Barón mientras formaba parte de la agencia de comunicaciones Extend. Sobre este tema, Gómez señaló a dicho sitio web que Jorge Sharp estaba al tanto de su pasado profesional y no se arrepentía de haber trabajado ahí. «Debe ser de las mejores empresas de comunicaciones que existe», aseguró el jefe de prensa quien además sostuvo que pese a eso no volvería al sector porque estar en el sector público lo inhabilita éticamente.

El futuro del alcalde

La renuncia de Jorge Sharp a Convergencia Social podría rebarajar el naipe del Frente Amplio en las próximas elecciones municipales, especialmente el que debe armar su propio partido. Un elemento importante en ese sentido es que si bien el alcalde decidió abandonar la tienda política que se encuentra en proceso de legalización, en términos concretos para el Servicio Electoral el dirigente nunca formó parte de la colectividad.

Desde el partido se ha comentado que esta fue una decisión que la propia colectividad tomó con todas las posibles cartas a alcaldes, concejales, Cores y gobernadores para que en caso de que el proceso para inscribir el partido se complete después de las elecciones del próximo año los candidatos puedan llegar a la papeleta con el apoyo de otros partidos o listas. Es por eso que al interior del FA ya han comenzado a surgir diferentes hipótesis sobre el futuro electoral de Sharp.

Es por este motivo que hay voces dentro del Frente Amplio que postulan que el alcalde de Valparaíso no vería con malos ojos buscar la reelección como la carta del Partido Socialista para las próximas municipales. Esta no es una acercamiento nuevo, en junio del año pasado y durante el marco del seminario «Ciudades puerto y equidad territorial: Integración de la actividad portuaria en el desarrollo de la ciudad», el jefe comunal y el diputado socialista Marcelo Díaz reconocieron que había un acercamiento político entre el PS y el FA, el que podría tener un impacto local. En tanto Sharp aseguró durante esos días que «para seguir construyendo el camino de la alcaldía ciudadana es necesario ampliar el proyecto político».

La otra tesis que se baraja es que el alcalde estaría buscando un acercamiento con el Partido Humanista, para lograr el respaldo para competir en las municipales de 2020. Según explican cercanos al entorno del municipio, esto se podría dar debido a que tanto Sharp como los humanistas han optado por una vía más dura respecto a la forma de abordar el estallido social que comenzó en octubre pasado. Una crítica en la que coinciden es que ven insuficiente el acuerdo constitucional y que este fue realizado de «espaldas a la ciudadanía». De hecho, la estrategia que ha levantado el alcalde ha sido presionar a través de la calle para lograr una Asamblea Constituyente.

En esa línea, hace un par de semanas el dirigente frenteamplista impulsó la idea de instalar una Escuela Popular Constituyente, un espacio que el mismo jefe comunal definió como un lugar de «reflexión y formación» para los ciudadanos que se interesen en participar en el proceso constituyente. El proyecto ha sido encabezado por el director de Comunicaciones de la Corporación Municipal de Valparaíso, Rodrigo Ruiz. «El proceso constituyente ya partió. Una amplia mayoría de nuestra sociedad así lo pide. Necesitamos que sea un momento democrático y participativo, necesitamos que sea la gente común, nuestro pueblo, el que asuma el protagonismo», explicó Ruiz sobre la iniciativa.

Mientras Sharp define su futuro, al interior del concejo municipal diferentes representantes han evaluado qué acciones tomar a raíz de los ex militantes de CS que el alcalde contrató en la Municipalidad y la Corporación. Según explican fuentes al interior de la alcaldía, los concejales se reunirían durante la semana para definir una postura sobre esta situación y adoptar medidas más concretas como, por ejemplo, pedir un pronunciamiento de la Contraloría regional sobre este tema. «Las contrataciones están dentro de lo legal, sin embargo hay que ver cómo esto afecta el presupuesto y la equidad para los demás funcionarios», explican desde el municipio.

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