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Publicado el 20 de noviembre, 2018

2007, el violento año en La Araucanía en que Carabineros comenzó a entrenar policías en el “comando jungla”

Autor:

Bastián Garcés

La contraofensiva de la CAM, tomas de carreteras por grupos armados y agresiones graves al fiscal de la zona. Esto fue parte del panorama en el sur del país cuando los uniformados iniciaron diversas capacitaciones en Colombia, según lo reveló el actual general director de la institución, Hermes Soto. El proceso se llevó a cabo durante la primera administración de Michelle Bachelet, en la que Javiera Blanco ejercía como subsecretaria de Carabineros.
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Bastián Garcés

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“Este curso se hace desde el 2007”, señaló el general director de Carabineros Hermes Soto al ser consultado cuándo fue la capacitación del llamado Comando Jungla, que el gobierno destinó a la zona sur del país. “Es un curso que ellos dictan allá y en los cuales Carabineros desde 2007 ha enviado uno o dos al año, y este año se enviaron 15“, aclaró la autoridad en entrevista con La Tercera sobre la iniciativa del gobierno que ha sido cuestionada tras la muerte del comunero mapuche Camilo Catrillanca.

Capacitaciones que comenzaron durante la primera gestión de Michelle Bachelet, en momentos en que aún existía la subsecretaría de Carabineros, organismo que estaba a cargo de Javiera Blanco, quien durante la segunda administración sería nombrada como ministra de Justicia por la ex Mandataria.

De hecho, en 2017, el último año del gobierno anterior, se graduaron uniformados chilenos del curso Operaciones Especiales de Interdicción contra el Narcotráfico “Jungla”, que dictó en Colombia, la Dirección de Antinarcóticos.

Quienes conocen la dinámica la interior de Carabineros relatan que estos cursos, muchos de intercambio, forman parte de la colaboración que existe en esta materia entre Chile y Colombia, la que se selló a fines de los 90, durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y su homólogo colombiano, Andrés Pastrana. Este, en 2000, ya con Ricardo Lagos en La Moneda, destacó este trabajo conjunto. “Parte de esa cooperación está dando ya buenos resultados en el éxito de la aplicación del convenio entre la Policía de Colombia y los Carabineros de Chile, que firmamos el año pasado, y de otros mecanismos de cooperación en la lucha contra las drogas”.

Además del narcotráfico, durante años han viajado oficiales y suboficiales a capacitarse en violencia rural y crimen organizado. Y mientras más se agudizaba el conflicto mapuche, más se veía la necesidad de realizar los cursos “jungla”. Algo que ocurrió en 2007, debido a la situación que se vivía en la IX Región.

Fue ese año en el que La Araucanía vivió una escalada de violencia, marcado por tomas de carreteras por parte de grupos armados y agresiones graves al fiscal de la zona. Situaciones que fueron el preludio de la muerte de Matías Catrileo luego de recibir un disparo realizado por el entonces cabo segundo Walter Ramírez, durante una toma al fundo Santa Margarita.

Un año antes, el 8 de enero de 2007, la zona ya estaba bajo los focos debido a que el juicio contra José Llanquilleo -uno de los máximos líderes de la Cordinadora Arauco Malleco (CAM)-, se suspendió debido a la falta de jueces, quienes se habían declarado incompetentes. Llanquilleo había sido acusado de quemar un fundo y arriesgaba 10 años de prisión, y la ausencia de magistrados ponía en riesgo el proceso porque a fines de ese mes la causa podía prescribir en caso de concretarse el juicio. En medio de esta situación el dirigente de la CAM aseguró que la organización seguía activa y que habían surgido nuevos liderazgos. Un mes después, el juicio pudo concretarse y el ex vocero de la CAM fue hallado culpable y condenado a 5 años de cárcel por haber coordinado, planificado y ejecutado el siniestro que quemó 108 hectáreas del fundo Poluco Pilenco, en Ercilla.

La situación que se vivía en la zona era tan compleja que Carabineros debió reforzar el contingente policial de las comunas de Tirúa y Cañeta, en la VIII Región, debido al incremento de acciones realizadas por grupos radicales lo que incluso obligó a otorgar protección policial a a seis testigos y a siete predios. Ese mismo mes el entonces general director de Carabineros, José Bernales, señaló que los 87 efectivos adicionales destinados para estos municipios debían mantenerse por el tiempo que fuera necesario.

El primer mes del año también fue significativo para Magdalena Silva. “Salí de mi fundo arrancando como si fuera una delincuente. Saqué los animales y las maquinarias con protección policial, porque estábamos amenazados de muerte. Nunca pude volver. El campo sigue ocupado y nadie hace nada para desalojar a los mapuches”, señaló la mujer de 74 años el 17 de enero, día en el que su terreno cumplió seis años desde que fue ocupado ilegalmente por mapuches, quienes al momento de desalojarla quemaron sus siembras, casas y galpones. Si bien Silva denunció el hecho y la justicia condenó al dirigente de la CAM Ciriaco Millacheo por incendio hasta ese momento el dirigente se encontraba prófugo, mientras que la causa por usurpación fue sobreseída sin encontrar culpables.

Durante las primeras semanas de febrero Tirúa volvió a verse afectada por la violencia. Dos camionetas de personal forestal fueron atacadas por grupos de 20 y 40 encapuchados, siendo sus tripulantes golpeados y abandonados en el sector. Pese a la situación, el fiscal de Arauco, Mario Elgueta, aseguró que se trataban de hechos “aislados”. En febrero, la CAM sufrió otro golpe: Héctor Llaitul, quien se encontraba prófugo desde 2004 por ataques a diversos fundos de la región, fue detenido por Carabineros en Concepción. El personal policial al registrar su ropa encontró una pistola Taurus, con un cargador y cincuenta balas, siendo formalizado por porte ilegal de armas e incendios comunes.

A mediados de marzo se produjo otra detención a un líder de la Coordinadora Arauco Malleco: José Huenchunao, ideólogo del grupo, fue capturado en un camino rural de Tirúa. El máximo dirigente de la organización mapuche había vivido tres años en la clandestinidad luego de haber sido sentenciado a 10 años por incendio terrorista. Las represalias tras el arresto de Huenchunao no se hicieron esperar, un par de días después, el 21 de ese mes, desconocidos quemaron la cabaña de un suboficial de la Armada. Al día siguiente, el líder de la CAM hizo un llamado, desde la cárcel, a la resistencia. “Más tarde que temprano, veremos cómo nuestro pueblo se despegará de esta opresión y transitará digno por el camino de la libertad con autonomía y territorio“, afirmó.

Los que dispararon tenían un objetivo homicida. Lo hicieron hacía la cabina y directamente hacia los pilotos“, expresó Homero Mercado, el 9 de abril. Mercado era uno de los pilotos de los dos helicópteros de la Forestal Mininco que fueron atacados -con 38 perdigones de escopeta-, mientras intentaban apagar un incendio forestal en las inmediaciones del lago Lleu Lleu, en la VIII Región. Ese mismo mes el fiscal Elgueta, junto a su familia, fue puesto bajo medidas de protección. La medida que se tomó en el marco de la investigación que el persecutor realizaba por los hechos de violencia a raíz del conflicto mapuche ocurridos durante el conflicto mapuche, se debió a que la inteligencia policial detectó planificación de atentados contra la vida de Elgueta.

Ercilla, en la IX Región, fue la protagonista en mayo. El lunes 7, un grupo de encapuchados emboscó, baleó y quemó un minibus de una empresa contratista de la Forestal Mininco. El hecho sucedió horas antes de que la entonces Presidenta Bachelet iniciara una gira por las ciudades de Puerto Saavedra, Temuco y Lautaro.

El año siguió convulsionado. A fines de octubre la justicia condenó a tres años de prisión al lonco Juana Calfunao, quien el 15 de noviembre de 2006 agredió a los fiscales Mauricio Torres Contreras y Luis Torres Gutiérrez, durante la formalización de cargos en su contra por desórdenes públicos.

El sábado 10 de noviembre, un centenar de mapuches que protestaban a favor unos comuneros en huelga de hambre bloquearon durante 12 horas la ruta Cañeta-Tirúa y quemaron el automóvil de un corresponsal de Radio Bío Bío. Durante la manifestación, se produjeron enfrentamientos entre carabineros y los mapuches.

La caída de los dirigentes de la CAM y su posterior huelga de hambre, sirvieron de telón de fondo para la llegada del último mes del año. Si bien terminaba 2007, la violencia en La Araucanía no estaba cerca de llegar a su final. El martes 4 un grupo de encapuchados, armados con escopetas y vestidos con ropa de camuflaje, atacaron un predio de la Forestal Miminco y quemaron dos contenedores, un camión, un bus y una motocicleta, además de prender fuego a bosques aledaños. Para poder realizar el acto, los atacantes intimidaron con armas largas a un vigilante de la forestal. Atentado que fue adjudicado por la entonces nueva cúpula de la CAM, compuesta por seis miembros y que se rearticuló tras la captura de sus líderes históricos. “Asumimos en plenitud la reciente acción desarrollada por nuestros ‘weichafe’ (persona que llama a la guerra, en lengua mapuche), en contra de inversiones forestales en la zona de Malleco“, afirmó la organización en un correo electrónico que envió a Radio Bío Bío.

El 26 de diciembre, la zona sufrió otro ataque. A la altura de la Victoria, en la Ruta 5 Sur, encapuchados dispararon y quemaron un camión y una camioneta. El hecho fue calificado como “detestable” por el gobierno, quien además se mostró “muy preocupado” por la situación. Ese día, fue detenido el lonco Avelino Meñaco por el ataque incendiario contra varias cabañas y un galón en el sector del lago Lleu Lleu.

Estos hechos motivaron a que el entonces general director de Carabineros, José Bernales, anunciara la creación de un equipo especial de policías para la zona, con el objetivo hacer frente a los hechos de violencia. “He dispuesto ya un equipo de inteligencia que trabaje directamente con el jefe de zona“, afirmó la máxima autoridad de la institución.

No obstante, lo peor vendría 3 días después. “No podía creerlo. Aquí, en el siglo XXI, estamos en plena guerrilla mapuche con el Estado chileno. Por un momento pensé que podíamos ser usados como escudos humanos. Como en la guerrilla colombiana. Pensábamos que si llegaban los carabineros podría producirse un enfrentamiento. No podíamos arrancar, porque la carretera estaba bloqueada con los troncos y frente a nuestros ojos los encapuchados quemaban el camión“. De esta forma, narró la jueza Karen Atala, una de sus experiencias más traumáticas. En la noche del 29 de diciembre presenció cómo encapuchados quemaban un camión y disparaban contra una camioneta ocupada por turistas. La magistrada intentó conversar con el grupo pero uno de ellos le apuntó una pistola en la cabeza y le amenazó con quemar el automóvil en el que viajaba junto a su pareja y su hijo sino se retiraba de lugar. “No dejó de apuntarme en la cabeza una vez que subí al auto“, contó Atala luego del hecho.

De esta forma, 2007 terminó como empezó: con la autoridad reforzando la seguridad en la zona. “Ya está trabajando un equipo multidisciplinario, formado con personal de Santiago y de la región. Obviamente, más detalles no puedo proporcionar, pero puedo decir que estábamos trabajando con las autorizaciones pertinentes del fiscal”, señaló el 30 de diciembre el recién asumido Jefe de la IX Zona de Carabineros, general Mario Bocchi, quien además señaló que había vuelto a aumentar la vigilancia de la Ruta 5 Sur. “Carabineros está empleando todos los medios necesarios para dar seguridad. Ahora, seguridad ciento por ciento no existe en ninguna parte, eso es imposible, pero adoptaremos todos los medios para lograrlo”, afirmó entonces el uniformado.

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