Este año el país crecería en torno a 1,5% por segundo año consecutivo, en circunstancias que los socios comerciales de Chile y la economía mundial lo harán sobre 3%. Otro indicador clave de la recuperación externa es que los términos de intercambio (precio promedio ponderado de exportaciones versus importaciones chilenas) subirán 4,6%.
Publicado el 13.04.2017
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La Encuesta de Expectativas Económicas (EEE), publicada este martes por el Banco Central, reveló un nuevo ajuste del crecimiento económico para este año 2017, ya que recortó la proyección del PIB en comparación con la encuesta de marzo pasado.

Si hace apenas un mes los expertos estimaban el crecimiento en 1,8%, en abril y luego de conocerse el impacto de la huelga de Escondida en el Imacec  y el ajuste al crecimiento del BC en el IPoM, los consultados bajaron la cifra un 1,6%, la misma que hubo el año pasado.

Con ello se completarían los cuatro años de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet con crecimiento en torno o bajo el 2%, situación que no se había producido en el país en décadas.

Las razones del Gobierno sobre la desaceleración

En un seminario de la Sofofa en marzo pasado, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, argumentó que la principal razón del bajo crecimiento es que Chile está “pasando por un período largo donde nuestra capacidad exportadora ha sufrido enormemente”, y recomendó que “quizás debiéramos volver a la idea del desarrollo basado en exportaciones”.

Una hipótesis que respaldó el ministro de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre, quien afirmó que el problema estructural del bajo crecimiento “no tiene que ver con las reformas laborales ni con la tributaria: tiene que ver con que necesitamos pasar a una nueva fase exportadora, en preocuparse de los problemas de competitividad”.

Dichas posturas, sin embargo, fueron cuestionadas por el ex presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, quien las calificó de “muy poco afortunadas”, ya que no reconocen el rol de las políticas públicas impulsadas por el gobierno.

“Hablar como que a los empresarios, a los inversionistas, se les acabaron las ideas y que estamos estancados por una serie de factores estructurales que tienen poco que ver con la economía global, es un error y una falta de autocrítica preocupante”, aseveró Vergara.

En la misma línea, el ex ministro de Hacienda, Andrés Velasco, acusó a Valdés y a Eyzaguirre de “hacer política barata y no economía seria”.

Desaceleración “made in Chile”

Precisamente el rol de las reformas es a lo que apunta el ex ministro de Hacienda, Felipe Larraín, para asegurar que el crecimiento estancado es “made in Chile”, una frase que ha repetido en forma insistente.

Así lo dijo en el seminario organizado por ESE Business School de la Universidad de Los Andes el pasado miércoles: “¿Puede crecer más la economía? Chile crecerá lo que determinen sus políticas internas. El frenazo económico tiene que ver con problemas ‘made in Chile’. Chile podría crecer el doble de lo que crece con las condiciones externas actuales”.

Y es que hay, al menos, tres cifras que muestran que la desaceleración es “hecha en casa”, ya que las condiciones externas son positivas, según explica la investigadora Cecilia Cifuentes.

1- Los términos de intercambio crecerán tres veces más que la economía chilena

Término de intercambio (TI) es un índice que mide la relación de los precios de las exportaciones versus el precio de las importaciones. Cuando suben aumentan los ingresos del país, y en Chile está referido principalmente al precio del cobre que exporta, y al del petróleo que importa. Cifuentes explica que el ciclo económico nacional ha estado muy ligado históricamente al comportamiento de los términos de intercambio.

Dicho TI crecerá este año 4,6%, es decir, tres veces más que el PIB proyectado. Es interesante mencionar que los términos de intercambio cayeron en forma mucho más pronunciada entre 2012 y 2013,  que entre 2014 y 2015.

No existe un período anterior en que con una recuperación de términos de intercambio, el crecimiento en vez de aumentar tiende a caer, por lo que parece evidente que las condiciones internas son claves para explicar el pobre desempeño de nuestra economía”, dice la investigadora de ESE Business School.

Cecilia Cifuentes recuerda que en marzo de 2016 se estimaba una caída de términos de intercambio de 4,2% para 2016 y un aumento de sólo 0,7% para el año en curso, y a pesar de ese escenario externo deprimido, se proyectaba para 2017 un crecimiento entre 2% y 3%. “Si mejoran las proyecciones externas y empeoran las internas, es evidente que el daño es autoinfligido”, concluye.

2- Socios comerciales de Chile crecerán dos veces más

Según el último IPOM, los socios comerciales de nuestro país también mostrarán un repunte en su crecimiento, de 2,8% en 2016 a 3,3% en 2017, cifra que duplica el crecimiento económico que tendrá Chile.

“El panorama externo se ha tornado más favorable, con mejores perspectivas de crecimiento para los socios comerciales, condiciones financieras que persisten holgadas y términos de intercambio por encima de lo anticipado”, concluyó el informe del Banco Central del mes pasado.

3- Crecimiento del mundo duplicará al chileno

La desaceleración económica chilena tampoco se podría entender como parte de una crisis mundial, como ocurrió en 2009 con la crisis subprime, ya que el PIB del mundo crecerá 3,4%, también más del doble chileno.

El propio BC concluye que “no es descartable que se acentúen las tendencias recientes del escenario global y el impulso externo resulte mayor al esperado, ya sea por una recuperación más acentuada de la actividad mundial y/o mejores precios de las materias primas”.

“Tras años de niveles desalentadores de crecimiento mundial, observamos esperanzados mejores perspectivas económicas para el futuro”, manifestó Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial, en un informe reciente del Banco Mundial.

Este año, el crecimiento en el conjunto de los mercados emergentes y las economías en desarrollo debería recuperarse hasta un 4,2 % —respecto del 3,4 % del año que acaba de finalizar—, con un aumento moderado de los precios de los productos básicos, plantea el mismo documento.