Ayer la Cámara aprobó el permiso constitucional que solicitó la ex Mandataria para viajar a Brasil, para participar en un foro de salud. Esto se da en medio de la polémica que generó que la ex Presidenta liderara una carta, que firmaron más de 40 dirigentes de oposición, donde piden que el líder del PT pueda inscribir su candidatura, pese a que cumple una condena por corrupción.
Publicado el 11.07.2018
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“No es el espíritu de la autorización”. “Sería un abuso de confianza”. Con estos términos se refieren diputados de Chile Vamos a la posibilidad de que la ex Presidente Michelle Bachelet visite, en la cárcel, al ex Jefe de Estado de Brasil, Lula da Silva.

Esto, porque la Mandataria estará a fines de mes en ese país donde participará en un congreso sobre salud. Y ha surgido la versión que en ese periplo podría realizar una visita al ex gobernante que se encuentra detenido por corrupción y lavado de dinero. Dicha posibilidad ha sido recogida, incluso, por medios de comunicación brasileños.

La posible cita se da en un contexto donde ya se generó una polémica por la carta que la ex gobernante firmó, junto a más de 40 figuras de la oposición, en la que apoyan al ex Mandatario y su posible candidatura presidencial. No solo eso, sino que interpelan a la justicia brasileña. “Apelamos al Poder Judicial del Brasil para que garantice el pleno respeto a la Constitución, permitiendo la inscripción de Lula como candidato presidencial. Lo exige la democracia brasileña. Lo demandamos también los demócratas chilenos”.

Y fue ayer, al día siguiente de que se conoció la carta, que la Cámara de Diputados revisó el permiso constitucional que debe solicitar la ex Presidenta para viajar al extranjero.

En la petición, la ex Jefa de Estado plantea que se ausentará del territorio nacional desde el 14 al 18 de julio y, luego, del 24 al 27 del mismo mes. Y se detalla el itinerario: El primer viaje es a Nueva York, EE.UU. a un foro sobre desarrollo sustentable. En el documento se explicita, también, el motivo de la segunda salida: “Participación como conferencista principal en el XII Congreso Brasileño de Salud Colectiva”, en Río de Janeiro.

Como es tradición, en la Cámara se generó un acuerdo de comité, por lo que no fue necesario realizar una votación al respecto, con lo que dieron el visto bueno a los viajes de la ex Mandataria. 

Sin embargo, legisladores del oficialismo encendieron las alarmas ante la eventual visita de Bachelet a Lula. Asunto que replica  el sitio web del Partido de los Trabajadores

En este sentido, el presidente de RN, diputado Mario Desbordes, plantea: “La Presidenta no debería inmiscuirse en asuntos que están en manos de la justicia brasileña”. Además, agrega que la autorización otorgada por la Cámara es para “asistir a un seminario y debe enmarcarse en eso” y añade que “no es el espíritu de la autorización” una posible visita al ex Presidente, preso en una cárcel de Curitiba.

El diputado Patricio Melero (UDI) también se muestra molesto y señala que un eventual encuentro de Bachelet con su par brasilero “no es ilegal, pero excede la razón por la cual se le autorizó. Es un abuso de confianza que si el parlamento chileno la autorizó para ir un seminario, ella se dedique a apoyar a un Presidente preso que quiere ser candidato”.

El gobierno llama a “la prudencia”

Desde Centroamérica, donde se encuentra de gira junto al Presidente Sebastián Piñera, el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero reaccionó a la carta que firmó Bachelet de apoyo al líder del PT. “Como país, más allá de lo que digan las personas individualmente, debemos cuidar mucho las relaciones con los países con los cuales nos sentimos más identificados y tenemos posiciones más cercanas y trabajamos en conjunto a nivel internacional”. Y agregó que “a nosotros, como gobierno, no nos corresponde emitir opinión sobre esto. Recomendaría prudencia”.

En el mismo tono, la ministra vocera de Gobierno, Cecilia Pérez también pidió “prudencia”. “Creemos que las relaciones con todos los países, hay que cuidarlas. Por lo tanto, siempre es prudente actuar bajo esa premisa, sobre todo cuando se trata de casos que se ventilan en materia judiciales en países con los cuales nuestro país tiene buenas relaciones”, sentenció.

Lo anterior, por el debate que se ha generado sobre cómo el actuar de la ex Presidenta podría ser mirado como una intervención de un país en las decisiones o dictámenes judiciales de otro. De hecho, desde la misma oposición surgieron voces que cuestionaron el actuar de la ex Mandataria.

Críticas desde la oposición: “La lucha contra la corrupción no admite banderas”

“La lucha contra la corrupción no admite banderas ni nada de esa naturaleza”, dijo ayer en radio Cooperativa, el ex diputado socialista Osvaldo Andrade. Además, añadió  que “yo no habría firmado la carta”. De este modo se desmarcó, no solo de Bachelet sino que de otros dirigentes del PS  que sí lo hicieron como Álvaro Elizalde y los presidentes del Senado y de la Cámara, Carlos Montes y Maya Fernández.

En tanto, el diputado Pepe Auth escribió en su cuenta Twitter que “Lula fue muy buen líder y Presidente pero eso no lo pone fuera del alcance de la justicia. Exigimos aquí penas mayores al cohecho e inhabilidades para los que se dejan corromper, no podemos atacar a la justicia brasilera por sus múltiples condenas por corrupción”.

Lazos entre Bachelet y el PT

La cercanía entre Michelle Bachelet y el Partido de los Trabajadores es algo de vieja data. Públicamente ha manifestado su amistad y cercanía con Lula y con Dilma Rousseff, quien fue destituida de su cargo por el Senado brasileño, en 2016.

Esta buena relación se evidenció con la participación de la senadora del PT, Gleisi Lula Hoffmann, en el acto organizado por la Alianza Progresista en mayo pasado, cuando diversos partidos de izquierda homenajearon a Bachelet en la sede del Congreso, en Santiago. En la actividad encabezó la testera la senadora del PT junto a la ex Mandataria.

De tal magnitud han sido los casos de corrupción que se investigan en Brasil que, un día después de esa cita, tal como lo consignó “El Líbero”, la Fiscalía General de la República de Brasil presentó una nueva denuncia por corrupción y lavado de dinero contra de Lula  da Silva que incluyó a la senadora Hoffmann y dos ex ministros.

 

Texto donde la ex Presidenta informa a la Cámara sobre sus viajes a Estados Unidos y Brasil