La senadora Jacqueline van Rysselberghe cuestiona el rol de la Nueva Mayoría en estos dos meses de gobierno. "Se ha avanzado en cada uno de los temas y eso los tiene nerviosos", señala. Sobre Chile Vamos cree que si quieren proyectarse más allá de cuatro años, "no es conveniente generar una competencia entre el poder de los partidos".
Publicado el 22.05.2018
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A días de la primera cuenta pública de la segunda administración del Presidente Sebastián Piñera, los partidos de Chile Vamos empiezan a plantear sus deseos para el discurso. En entrevista con “El Líbero”, la líder de la UDI, la senadora Jacqueline van Rysselberghe, señala que esperan que el eje de la alocución sea “la agenda social y la defensa de la clase media”.

Tras dos meses de la instalación del gobierno,  la “Coca” -como la llaman sus cercanos- se ve reconciliada con La Moneda. Y sus dardos hoy apuntan a la oposición. “Se ha ido avanzando y eso es lo que tiene nerviosa a la Nueva Mayoría”.

-A pocos días de iniciar el gobierno, usted señaló que esperaba que la Segpres supiera priorizar “los temas que hicieron ganar a Piñera”. ¿Eso se ha cumplido?

-Sí. Más allá del empeño que ha tenido la Nueva Mayoría por crispar el ambiente, este gobierno ha tenido grandes logros en estos dos meses. Fue capaz de tomar el control de Carabineros, que era una situación que venía dilatándose más allá de la razonable y generar las bases para la modernización de la institución. Abordó la migración y ha generado mesas transversales en temas como la infancia, la violencia en La Araucanía, la salud. Además, ha sido capaz de empujar una agenda social con el proyecto de medicamentos para poder lograr que sus precios bajen, que es algo que siempre se habla y que nunca se aborda. Ha ido avanzando en cada uno de los temas y eso es lo que tiene nerviosa a la Nueva Mayoría.

-Pero usted misma criticó que el Gobierno había abordado temas que no eran propios del sector como la identidad de género.

-Más que una crítica al Gobierno era una opinión puntual. La UDI, tanto la directiva como los senadores y diputados, le hemos hecho una solicitud al Ejecutivo: que ojalá el eje del discurso del 1 de junio sea la agenda social y la defensa de la clase media. Más allá de que hay temas que tienen que seguir la vía parlamentaria, porque son producto de iniciativas parlamentarias, la energía del Gobierno tiene que estar abocada en los temas que los hicieron ganar.

-La UDI dijo que no serían parte del proyecto de ley sobre nepotismo que presentó Evópoli, pero luego se sumó RN. ¿Restarse de la discusión daña la imagen de unidad al interior de Chile Vamos?

-No. Lo que sucede es que son carriles distintos, todos los parlamentarios pueden presentar iniciativas de la naturaleza que estimen convenientes. Una cosa distinta es que nos dediquemos preferentemente a esos temas, que es lo que creo que es el error. En la UDI mayoritariamente creemos que la energía tiene que estar puesta en los temas sociales.

-¿Cuáles son los anuncios concretos que esperan para la primera cuenta pública?

-Esperamos que esté orientado a la clase media. Nos encantaría avances concretos en el tema de la ley de fármacos, poder implementar una modificación en las Isapres. Proyectos concretos que apunten a mejorar la calidad de la educación, que se implemente la sala cuna universal, para poder darle igualdad de oportunidades laborales reales a las mujeres. Que se genere la defensoría de la víctima.

En una coalición de Gobierno, que pretende ser exitosa y proyectarse por más de 4 años, no es conveniente generar una competencia entre el poder de los partidos”.

-¿Considera que se ha limitado la capacidad de acción de la UDI al interior del Ejecutivo?

-En una coalición de Gobierno, que pretende ser exitosa y proyectarse por más de 4 años, no es conveniente generar una competencia entre el poder de los partidos. Tiene que haber una colaboración. El Gobierno nos necesita a todos los partidos trabajando mancomunadamente y administrando las diferencias que legítimamente tenemos de buena manera, para que no se generen conflictos.

Interpelaciones: “Lo que uno sospecha es que la intención que hay detrás de esto no es generar una instancia de diálogo”

-Las polémicas por el protocolo de la ley de aborto, el viaje del ministro Larraín o la fallida nominación de Pablo Piñera como embajador, ¿han empañado los primeros meses del Gobierno?

-No diría que los han empañado, pero sí distraen la atención. Para nosotros sería mucho más importante que en lugar de estar hablando del viaje de tal o cual ministro estuviésemos hablando de cómo se van a bajar el valor de los remedios en las farmacias. Como hemos avanzado, y las cosas han sido bien evaluada por la gente, la izquierda ha hecho un esfuerzo consistente por tensionar el ambiente y mantener la discusión en temas absolutamente políticos que no afectan la calidad de vida de las personas.

-Se aprobó hace hace unos días la interpelación al ministro de Justicia, Hernán Larraín. Será la segunda en dos meses de gestión. ¿Cuál es su mirada al respecto?

-Acá hay una voluntad por parte de la oposición, y particularmente por la izquierda, de generar un ambiente odioso y crispado para entrampar la gestión del Gobierno.

-Para la interpelación del ministro de Salud, Emilio Santelices, el diputado Javier Macaya (UDI) dijo que era una oportunidad y no había que dramatizar tanto. ¿Comparte esa postura?

-No se toma con dramatismo, en general las interpelaciones son una oportunidad para poder mostrar lo que está haciendo la cartera. Tanto el ministro Santelices como el ministro Larraín la van a saber aprovechar adecuadamente. Lo que uno sospecha es que la intención que hay detrás de esto no es generar una instancia de diálogo.

“No hay un centro político, hay un centro social, de necesidades, donde está el sentido común”

-El vicepresidente de la UDI, Guillermo Ramírez, propuso a nombres como Javier Macaya y María José Pepa Hoffmann, como candidatos para presidir el partido, ¿cómo ve esta competencia ante su posible reelección?

-No es el tiempo de campaña porque estamos recién terminando la instalación del Gobierno. En la UDI hay estupendos nombres para presidir la directiva, sin duda que estas dos personas son grandes nombres.

-¿Fue un anuncio apresurado?

-No, y son grandes personas, como también el mismo Jaime Bellolio.

-Es un sector más liberal al interior de la UDI…

-En general, en la UDI, hay bastante homogeneidad en los pensamientos. Hay matices, pero en los temas importantes como el respeto a la vida, la defensa de la familia, hay unidad de pensamiento.

Si queremos crecer debemos sintonizar con las nuevas demandas de la sociedad y para eso debemos ser capaces de mirar adecuadamente nuestro entorno, pero también mirarnos a nosotros mismos”.

-¿Por qué decidieron crear una comisión para actualizar los principios del partido?

-La declaración de principios data de hace 30 años y se condice con una realidad diferente a la actual. Si queremos crecer debemos sintonizar con las nuevas demandas de la sociedad y para eso debemos ser capaces de mirar adecuadamente nuestro entorno, pero también mirarnos a nosotros mismos

-¿Cuál va a ser el rol del ex senador Jovino Novoa en esta instancia?

-Es el presidente de la Fundación Jaime Guzmán y fundador de la UDI, y por eso es miembro de la comisión que tiene como objetivo actualizar la declaración de principios. Son 10 miembros en total.

José Antonio Kast, durante la campaña, representó una votación de nicho más que de extrema derecha”.

-José Antonio Kast dijo en “El Líbero” que él no era de extrema derecha. ¿Cómo ve el debate de sobre cómo definirse de  ?

-No hay que caricaturizar. La UDI es un partido que cree fuertemente en la libertad individual y económica, esos son pensamientos de derecha. Creemos también en un Estado que tiene que tenderle la mano y ayudar a la gente que está en condición de vulnerabilidad. José Antonio, durante la campaña, representó una votación de nicho más que de extrema derecha.

-¿Usted se considera de derecha a secas, centro derecha o derecha social?

-Hoy día nuestras ideas son de derecha, lo que sucede es que la sociedad no se ubica ideológica y políticamente en un sector, la gente está de acuerdo con sus necesidades. No hay un centro político hay un centro social, de necesidades, donde está el sentido común.