El Ministerio de Salud compró hace dos años las dosis, por trato directo sin licitación, pero recién en febrero comenzó la vacunación, por lo que se perderían alrededor de 100 mil vacunas, según denuncian en la industria farmacéutica.
Publicado el 28.07.2016
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El 31 de diciembre de 2014 el Ministerio de Salud compró en forma urgente y sin licitación 250 mil dosis de la vacuna Prevenar 13 contra el neumococo para aplicar en niños menores de dos años de la Región Metropolitana, pero a un mes de que se venzan, decenas de miles no se utilizarán y serán desperdiciadas, según denuncian en la industria farmacéutica.

La bacteria del neumoco produce neumonía y muerte en niños y es la principal causante de la meningitis. En general se cura con los antibióticos pero puede producir la muerte en las personas de avanzada edad.

La compra de las dosis de Prevenar 13, del laboratorio Pfizer, le costó al Estado $2 mil 689 millones y se realizó mediante la modalidad de trato directo, ya que dicha multinacional es la única que las produce.

La justificación técnica del Minsal para comprarlas fue la necesidad de realizar un estudio comparativo, ya que la nueva vacuna protegería mejor contra la enfermedad –según la cartera- que la 10-valente, ya que cubre 13 cepas o serotipos en vez de 10. La vacuna  10-valente contra el neumococo es la que se aplica desde 2011 en el país, ha ganado las licitaciones públicas, es competidora directa de Prevenar 13 y la produce el laboratorio internacional GlaxoSmithKline.

“Dada la relativa incertidumbre existente acerca de las ventajas de la vacuna 10-valente en la prevención de las infecciones causadas por el serotipo 3, y considerando que para el caso de los serotipos  19ª y 6ª esta vacuna (Prevenar 13) resulta superior, el Ministerio ha decidido iniciar una estrategia de aplicación comparativa de ambas vacunas, lo que requerirá por algún tiempo de la adquisición de ambas”, establece la resolución número 1432 del 11 de diciembre de 2014, firmada por el subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows.

Por ello, dicho documento establece que “a la luz de la evidencia y la información técnica referida a esta vacuna, el Departamento de Vacunas e inmunizaciones considera necesaria la compra urgente, bajo causal de monoproveedor”.

La decisión es relevante también en temas presupuestarios, ya que la vacuna de Pfizer costó alrededor de US$1 millón más que la de GlaxoSmithKline.

100 mil vacunas se vencerían el próximo mes

Sin embargo, pese a que el ministerio esgrimió la urgencia para comprarlas, durante 2015 no se aplicaron dichas vacunas, según admitió el jefe del Programa de Vacunas del Minsal, Fernando Muñoz, a El Mercurio el mes pasado.

“El año pasado fue muy intenso. Tuvimos vacunación contra sarampión, aluviones, VPH en cuatro cursos. Sabíamos que podíamos esperar hasta inicios de este año y en eso estamos”, señaló la autoridad, quien aseguró que “siempre se pierden vacunas porque se compran más de las que se necesitan”.

Según el diario, el laboratorio Pfizer ha contactado en varias oportunidades a distintas autoridades de Salud para advertir que a las 250 mil dosis se les terminará la vida útil y se acercaba la fecha de vencimiento, que se cumple en agosto.

Las vacunas se comenzaron a colocar recién en febrero pasado (más de un año después de la compra), y no se alcanzarían a poner todas. De hecho, según los cálculos de fuentes ligadas a la industria farmacéutica, alrededor de 100 mil dosis se vencerían el próximo mes sin uso.

“El Líbero” consultó al Ministerio de Salud por las vacunas que se han puesto y cuántas se vencerán, pero hasta el momento de la redacción de este artículo no había entregado la información.

La OPS y comisión asesora del Minsal estableció que no hay diferencias relevantes entre ambas vacunas

Jaime Mañalich visita transplantada Paulina PachecoEl ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, explica a este diario que durante 2010 el gobierno introdujo en el programa de vacunación contra el neumococo a niños menores de dos años, lo que hizo desaparecer la meningitis por esa causa, y disminuyó en forma relevante la mortalidad infantil.

El doctor agrega que cuando asumió la cartera había un conflicto entre ambas vacunas, y decidió someter el debate científico al Comité Asesor en Vacunas y Estrategias de Inmunización (CAVEI), que concluyó que no había mayores diferencias en la eficacia, dado que la vacuna Prevenar 13 cubre una cepa que no está presente en Chile, y que la  vacuna 10-valente era suficiente para las necesidades epidemiológicas.

“Decidimos que no tenía sentido el gasto adicional para proteger a los niños de algo que no necesitamos. El programa de vacunas siempre tiene que velar por la mejor relación costo/beneficio; porque son decisiones de largo plazo y si no se evalúan bien, se limitan posibilidades para incorporar otras vacunas, como de hecho se hizo con la inmunización contra el virus de Papiloma Humano (VPH) y contra la Meniningitis W135”, señala el académico de la Universidad de Los Andes.

De hecho, la Organización Panamericana de la Salud evalúo ambos medicamentos y concluyó que “no encontramos evidencia de superioridad de una vacuna sobre otra, en relación al impacto y efectividad en hospitalización y reducción de mortalidad en niños menores de 5 años, considerando los resultados estudiados”.

Polémica llega a la Contraloría

Esta pugna ha generado al menos tres recursos impugnatorios ante la Contraloría. En uno de ellos, la  diputada Karla Rubilar  pidió investigar la situación porque es “muy extraño que el Minsal defina realizar un estudio comparativo sobre vacunas. No es su rol y ante el riesgo de que venzan cambian el objetivo de las dosis administrándolas a niños de la Región Metropolitana y a adultos mayores en otras regiones”.

Además, Juan Carlos Larreboure, en representación de GlaxoSmithKline, presentó un recurso de reconsideración alegando que es una “discriminación arbitraria” del Minsal  realizar un trato directo sin licitación.

“El ministerio debe acreditar y no sólo alegar la existencia de un único proveedor, procurando distinguir claramente las diferencias entre productos y servicios que permitirían estimar como monoproveedor a su oferente. En otras palabras, el Minsal no es libre para apreciar qué circunstancias determinan la existencia de un solo proveedor, sino que debe fundamentarla razonadamente sobre la base de antecedentes objetivos y contundentes. La PCV-13 no es un producto de distinta clase a la PCV-10, y por tanto, no otorga a su proveedor la calidad de monoproveedor”, señala el recurso del 20 de agosto de 2015.

El texto le pide a la Contraloría declarar ilegal la adjudicación y “ordenar a la Subsecretaría y al Minsal retrotraer sus actos a objeto de asegurar el buen uso de los fondos públicos”.

Sin embargo, el subsecretario Burrows replicó en noviembre pasado que la adquisición de las 250 mil dosis “se ajustó estrictamente a la normativa vigente” ya que la vacuna fue necesaria para la evaluación comparativa que se implementará, y “cuyo resultado permitirá una mejor toma de decisión”.

Pero la farmacéutica le respondió en febrero de este año que el Minsal no ha elaborado la estrategia de aplicación comparativa para aplicar dichas vacunas, y que existe la “más absoluta indeterminación acerca de cómo las utilizarán”.