El secretario ministerial regional Óscar Pereira había aprobado por escrito el proyecto, al menos en dos ocasiones, pero en la votación clave lo rechazó sin entregar argumentos técnicos.
Publicado el 16.03.2017
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Andrés Gómez-Lobo renunció este martes a su cargo de ministro de Transportes y Telecomunicaciones, que asumió el 11 de marzo de 2014, pero antes de hacerlo dio una polémica instrucción de trascendencia aún incalculable.

Según información que tuvo este medio, el entonces ministro del PPD instruyó al seremi de Transportes de Coquimbo, Oscar Pereira (DC) -de quien era superior jerárquico-, a votar en contra de la aprobación ambiental de la minera Dominga, pese a que pocas semanas antes Pereira se había manifestado a favor. El propio seremi le reconoció a algunos cercanos haber recibido dicha llamada.

Lo inesperado de su votación es que durante los tres años de tramitación del proyecto, la compañía Andes Iron respondió cada una de las exigencias técnicas realizadas por la Secretaría Regional Ministerial de Transportes, que dirige Pereira, sin que quedara ninguna objeción pendiente.

Óscar Pereira y el seremi de Energía, Marcelo Salazar (PS), fueron los únicos dos funcionarios -de las 12 autoridades regionales presentes- que cambiaron su postura previa en la votación definitiva de la iniciativa, que fue rechazada con el voto dirimente del intendente Claudio Ibáñez.

Los seremis del “vuelco”

El seremi Salazar justificó su cambio de postura en que al momento de la votación hizo una “evaluación global” de la iniciativa, y antes sólo la revisó “sectorialmente”. Además, aseguró que votó “en conciencia” y descartó que hubiera “presiones”. Él había sido la primera autoridad en visar conforme el ICE, el 27 de febrero, sin reparo alguno.

oscar pereiraEl seremi Óscar Pereira tuvo una intervención de nueve segundos -la más corta de todas- para definir su postura: “Considerando que el transporte será revisado por el Comité de Ministros, rechazo”.

Tras la votación se retiró raudo y sin aceptar preguntas de la prensa. Hasta ayer seguía sin explicar su intempestivo cambio de opinión. Pereira es hijo del ex alcalde de Coquimbo del mismo nombre, fallecido en 2012, es ingeniero civil industrial y ha sido académico en dicha ciudad. En Santiago laboró como consultor de una empresa multinacional de servicios informáticos.

En el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) se puede ver un oficio firmado por el propio Pereira, del 3 de marzo, en que señala no tener observaciones al proyecto. Antes, el 13 de febrero, en otro oficio con su firma se pronunció conforme con el proyecto.

Sin embargo, tras la llamada del ministro Gómez-Lobo al seremi debió cambiar su parecer sobre la iniciativa minera, que generaría casi 10 mil empleos y una inversión de US$2.500 millones, en una región con un desempleo de 8,1%.

Sobre las razones de por qué el titular de Transportes dio esa instrucción al seremi, hay al menos dos interpretaciones. Una es que pudo recibir una orden directa del subsecretario de Interior, Mahmud Aleuy; y la otra es que el senador y correligionario Guido Girardi, quien tendría parentesco con su ex señora y madre de su hijo, le haya echo la misma petición.

La votación “influenciada” desde La Moneda y la amenaza de Girardi

De hecho, el diario El Día, de La Serena, publicó un editorial el pasado domingo en que denunció que la votación estaba decidida desde el día anterior con el voto dirimente del intendente por instrucción de La Moneda.

“Grande fue nuestra sorpresa y consternación, que luego de una larga sesión de la citada comisión, los resultados fueran exactamente como lo predijo la fuente y como si hubiésemos estado frente a un cuidado guión”, señaló la publicación.

El senador Girardi amenazó 24 horas antes de la votación con querellarse en contra de los seremis que aprobaran el proyecto Dominga en la comuna de La Higuera.

“Mañana a 9 am. veremos cómo votan. Ellos se convertirán en “criminales ambientales” si se aprueba resolución ambiental de #ProyectoDominga”, fue el tuit que escribió.

El parlamentario opinó por primera vez del proyecto el 8 de marzo pasado, luego de que trascendiera de que el family office del ex Presidente Sebastián Piñera había sido accionista del proyecto en una etapa preliminar. En un escrito que subió a su página web  acusó al proyecto de violar tratados internacionales, ser ilegal y amenazó con presentar “todas las iniciativas legales” contra quienes aprobaran el proyecto. En su cuenta de Twitter jamás se había referido a esa iniciativa antes de ese día.

El senador por la zona Jorge Pizarro (DC) calificó las amenazas de Girardi como “inaceptables” y dijo que su opinión “no tiene ninguna importancia. El proyecto se politizó de la peor manera”.

Y el diputado Matías Walker emplazó al ministro de Interior, Mario Fernández, “mirándome a la cara, me diga que efectivamente su ministerio no influyó en la votación de los seremis”.

El Transantiago que deja en herencia Gómez-Lobos

El renunciado ministro de Transportes deja un legado muy complejo para su sucesora, en quizás la más emblemática de sus gestiones, el Transantiago.

Durante sus tres años de ministro, el plan de transportes capitalino aumentó en 40% la evasión, pasando de  21,7% en 2013 a 34,6% el año pasado. En cambio, el número de transacciones  disminuyó en 125 millones menos en el mismo período y el alza del subsidio en 2016 fue de casi $100 mil millones más que en 2014.

rodrigo troncosoPara el investigador de Libertad y Desarrollo, Rodrigo Troncoso, el legado del ex ministro en los indicadores de Transantiago “tanto financieros como operativos han mostrado un deterioro sostenido. No todo este deterioro es atribuible a la actual gestión, una parte importante es herencia de un sistema mal diseñado y las rigideces que imponen los contratos existentes”.

A su juicio, sí es responsabilidad de la actual administración el atraso que ha tenido el diseño de la Línea 7 (paralela a la Línea 1) y del tren a Melipilla, así como los retrasos en la entrada en funcionamiento del Rancagua Express. Los contenidos esenciales de las nuevas bases de licitación, publicados recientemente, tampoco apuntan a controlar los crecientes costos de los buses, o a disminuir la alta evasión.

“Desde hace varios años hemos estado advirtiendo sobre las dificultades de llevar a cabo nuevas licitaciones de la operación de buses de Transantiago con los terminales en manos de los operadores actuales. Sin embargo, no se avanzó en esta materia, más allá de recientes anuncios, que no se han traducido en acciones concretas, a pocos meses de cumplirse el plazo comprometido para publicar las bases de las nuevas licitaciones”, asegura Rodrigo Troncoso.

A diferencia de su antecesor, que tuvo relaciones complejas con el gremio de taxistas, la nueva ministra Paola Tapia debutó en su cargo reuniéndose con los choferes  y anunciando que pondrá suma urgencia al proyecto de ley que regula las nuevas formas de transporte, como Uber y Cabifay. Sólo hace algunas semanas Gómez-Lobo se había trenzado en discusiones con los taxistas, en que les reconoció que la “gente prefiere Uber”.