Alicia Bárcena, la bióloga directora de la Cepal, ha respaldado las reformas del gobierno, asegurando que aumentarán la inversión, el crecimiento y el ahorro, lo que, hasta ahora, no se ha reflejado en la economía del país.
Publicado el 31.07.2015
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El 11 de mayo pasado Alberto Arenas se convirtió en el primer ministro de Hacienda despedido desde el retorno de la democracia en 1990, en medio de una dura polémica por los efectos de la reforma tributaria y una persistente desaceleración económica, que ha desplomado la inversión, el consumo y el crecimiento durante el último año.

Para algunos, como Klaus Schmidt-Hebbel, ex economista jefe de  la OCDE, Arenas fue el “peor ministro de Hacienda al menos desde los años 80’. Le faltó estatura (…). Puso en peligro la institucionalidad fiscal de Chile”.

Crítica similar a la de Sebastián Edwards, titular de la cátedra Henry Ford II de Economía Internacional en la Universidad de California (UCLA), quien afirmó que “cualquier estudiante primerizo de economía sabía que el resultado iba a ser un estancamiento económico. El problema de fondo es que el programa es malo, las reformas son malas”. Sobre Arenas dijo que “fue bastante deficiente. ¿El más malo? No lo sé, posiblemente ese sea el caso”.

La complejidad de la reforma tributaria está siendo sometida a un intenso análisis por un comité de expertos que creó el reemplazante de Arenas, Rodrigo Valdés, para hacerle los ajustes necesarios, ya que las 40 circulares emitidas por el Servicio de Impuestos Internos (SII) no han sido suficientes. Es muy probable, por tanto, que dicha reforma ingrese nuevamente al Congreso para hacerle importantes cambios.

La directora de la CEPAL ha sido férrea defensora de las reformas económicas del Gobierno

Pocos días después de la salida del militante socialista de Hacienda, recibió una oferta laboral como asesor en políticas fiscales de la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena,  una antigua conocida funcionaria mexicana de las Naciones Unidas desde hace casi tres décadas, con quien colaboró en 1999.

Bárcena, bióloga de profesión y la primera directora de la Cepal que no es economista, generó polémica este jueves cuando en una conferencia de prensa defendió la reforma tributaria al asegurar que no debe ser cambiada, porque tiene “dos componentes muy importantes que son la progresividad en los ingresos tributarios y el factor redistributivo. No creo que el hecho de que haya dos sistemas genere ninguna incertidumbre”. A renglón seguido afirmó que su nuevo empleado Arenas es un “excelente economista” y está en la lista de los “chilenos muy distinguidos” que han colaborado con la Cepal, ya que antes participó en la redacción de 10 artículos y libros sobre temas fiscales y de protección social.

Las declaraciones de la diplomática mexicana, que dirige la Cepal desde 2008, no son una sorpresa, ya que ha sido una férrea defensora de las reformas del gobierno, incluso cuando Michelle Bachelet era candidata presidencial en 2013.

Una reforma fiscal es una buena noticia, porque puede dar mayor estabilidad al país, que no sea tan dependiente del cobre y que realmente tenga recursos fiscales para poder invertir en temas estratégicos”, dijo Bárcena el 11 de diciembre de 2013, cuatro días antes de la elección presidencial, quien aseguró que la incipiente desaceleración que se observaba no tenía relación con dichas reformas.

Instalado ya el gobierno, la jefa de la CEPAL mantuvo sus elogios al manejo económico del Gobierno, al afirmar tajantemente en mayo de 2014, en medio de la discusión parlamentaria del proyecto de ley de la reforma tributaria, que no afectaría la inversión.

No es correcto decir que va a modificar el comportamiento (de los inversores extranjeros). No va a haber un cambio de decisión en el corto plazo. Son inversiones muy costosas que requieren un proceso muy largo (…). Lo que está haciendo Chile es tratar de apropiarse un poquito mejor de estas rentas extraordinarias, y eso no me parece mal”, dijo Bárcena.

Bárcena: “En los próximos años la reforma tributaria tendrá efectos importantes en el ahorro, inversión y crecimiento”

Al mes siguiente pidió una redistribución “más equitativa” de las ganancias de las empresas extranjeras que invierten en América Latina. “Tiene que haber una forma de repensar la prosperidad compartida de manera que las empresas ganen, pero las comunidades y los países también”.

El mismo discurso lo repitió en junio de 2014 al afirmar que la eliminación del FUT que incluía el entonces proyecto de ley “no va a tener un efecto en la inversión per se (…). Vemos muy positivamente lograr reformas tributarias que sean más progresivas, es decir, que haya impuestos a la renta y que pague más quien gana más, que el que tiene más oportunidades de apropiarse de las ganancias de productividad en un país debe ser el que más debe pagar”.

En agosto de 2014, la bióloga pronosticó que la implementación de la reforma tributaria generará “en los próximos años efectos importantes en el ahorro, inversión y crecimiento”.

Sin embargo, la realidad ha mostrado que el año pasado el crecimiento fue de apenas 1,9% y este año sería en torno al 2%, las peores cifras para dos años seguidos desde la crisis financiera de 1982-1983 de nuestro país. En tanto, la inversión lleva ocho trimestres seguidos de fuerte caída, lo que no se observó, incluso, durante las crisis financieras asiáticas de 1999 y subprime de 2009.

En marzo pasado, Arenas y Bárcena inauguraron el XXVIII seminario regional de política fiscal de la Cepal, en que plantearon que las reformas tributarias deben perseguir la igualdad de derechos y la equidad tributaria.

La bióloga experta en interpretar códices maya

La diplomática mexicana es bióloga de la Universidad Autónoma de México (UNAM), experta en ecología, taxonomía (ciencia que ordena, describe y clasifica los seres vivos), botánica y dedicó varios años a la interpretación de códices mayas en Yucatán.

Su carrera de científica la interrumpió cuando asumió en 1982 como subsecretaria de Ecología del Gobierno de Miguel de la Madrid del PRI, partido que estuvo en el poder en forma ininterrumpida en México durante 71 años.

También  fue directora del Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos de la UNAM, directora del Instituto Nacional de Pesca, también en un gobierno del PRI, y renunció a una candidatura a parlamentaria que le ofreció el partido.

En 1989, Bárcena, quien hizo un magister en Administración Pública de la Universidad de Harvard, comenzó su carrera en las Naciones Unidas cuando el secretario general de entonces, Boutros Boutros-Ghali, la invitó a incorporarse a los trabajos de la Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo realizada en Brasil en 1992.

Su primer aterrizaje en Santiago se produjo en 1999 a cargo de la División de Medio Ambiente y Asentamientos Humanos, y cuatro años después fue nombrada secretaria ejecutiva adjunta de la CEPAL, cargo que mantuvo hasta 2006 cuando se fue a Nueva York como subsecretaria general de administración de la ONU durante la presidencia de Kofi Annan. En 2008 retornó a nuestro país para hacerse cargo de la CEPAL, cargo que  mantiene desde entonces.

 

FOTO: CEPAL