El economista dice que la permanencia del administrador de la Presidencia era “insostenible y hasta vergonzosa”. Asimismo, cuestiona a la Mandataria por dilatar la decisión. Los analistas Patricio Navia y Gonzalo Müller coinciden en ese punto.
Publicado el 18.02.2016
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“Esta crisis fue completamente gratis”. Ese es el duro juicio de Sergio Melnick tras la salida del gobierno de Cristián Riquelme.

En entrevista con “El Líbero”, el economista, ex ministro y analista político cuestiona a la Presidenta Michelle Bachelet por dilatar por tanto tiempo la desvinculación del administrador de La Moneda, quien llevaba meses caminando en la cuerda floja tras figurar en distintos casos complejos para el gobierno, como Caval y SQM. “Bachelet vive en una realidad paralela. Está totalmente aislada con su segundo piso, que es muy deficiente técnicamente”, señala Melnick.

El ministro Jorge Burgos anunció que Cristián Riquelme presentó su renuncia al cargo de Director Administrativo de la Presidencia. ¿Cree que la decisión se debió haber tomado antes, de acuerdo a la serie de antecedentes que se manejaban?

– Como siempre, Bachelet es indecisa. Pasan los problemas hasta que le explotan en la cara, porque dice que no le gusta que la pauteen, pero no toma decisiones. Esta crisis fue completamente gratis.

– ¿Era sostenible que una persona con tantos cuestionamientos por los casos Caval, SQM, contrataciones “a dedo” y por las dos empresas que creó que actualmente reciben millonarios recursos del Estado, siguiera en su cargo?

– Era insostenible y hasta vergonzoso. Ya pasó con Rodrigo Peñailillo, Michel Jorrat, Álvaro Elizalde, Helia Molina, Sebastián Dávalos, Nicolás Eyzaguirre y otros; en que nadie sabe cómo es siquiera posible que los nombraran en cargos tan importantes. Bachelet ha mostrado muy mal criterio para elegir a sus colaboradores. La nota la dio al inicio, con los gobernadores que ni siquiera pudieron asumir.

– ¿Cree que Bachelet, a su regreso de vacaciones, debe dar explicaciones públicas sobre el caso?

– Bachelet le debe aún muchas explicaciones al país, partiendo por el increíble financiamiento de su millonaria campaña. Esta será una más. Aunque finalmente, de una manera u otra, creo que simplemente pasará de largo.

– ¿Cómo cree que repercutirá este tema en la popularidad de la Presidenta Bachelet, que había experimentado una leve alza en las últimas encuestas?

– Técnicamente aún no muestra ninguna mejoría en las encuestas que estadísticamente varían semana a semana un par de puntos para un lado u otro entre 25% y 27%. Creo que este nuevo escándalo debe reflejarse en esas fluctuaciones

– ¿Por qué al gobierno de la Presidenta le explotan estas crisis justo cuando ella se encuentra de vacaciones? El año pasado pasó con Caval, y Sebastián Dávalos demoró una semana en renunciar. Ahora se estiró el elástico por varios meses y la renuncia de Riquelme se concreta cuando ella no está.

– Bachelet vive en una realidad paralela. Está totalmente aislada con su segundo piso, que es muy deficiente técnicamente. Los errores políticos son demasiados. Es cosa de recordar el viaje a escondidas a La Araucanía, o el reglamento para elegir a los periodistas que podían subir al avión presidencial, etc. La ex ministra Patricia Poblete, que era lo mejor que había en el segundo piso, no soportó más tanta improvisación y se fue. También lo hizo María de los Ángeles Fernández de la Segpres. Bachelet no confía en su ministro del Interior, el vocero trata de defender lo indefendible, Eyzaguirre la critica por los diarios y las pugnas de la Nueva Mayoría frente a esta total ausencia de mando son increíbles.

Navia y Müller coinciden en la tardanza para desvincular a Riquelme

Consultados por “El Líbero”, los analistas políticos Patricio Navia y Gonzalo Müller también abordaron la situación y los efectos que tendrá esta decisión sobre la Presidenta Michelle Bachelet.

Al igual que algunos políticos, ambos coinciden en que la determinación de La Moneda fue tardía.

“El affaire Riquelme volvió a desnudar los problemas de comunicación y coordinación que existen en La Moneda. Más allá de los conflictos de interés que pudiera tener Riquelme y de lo inconveniente que resultaba que se mantuviera en su cargo, lo verdaderamente preocupante aquí fue la demora del gobierno en tomar una decisión”, comenta Navia, y agrega que “por varios días se extendió la polémica sin que nadie asumiera el liderazgo para tomar decisiones.  Al final, la presión de los medios produjo su salida.  Pero queda la sospecha de que no hay nadie controlando el timón del gobierno y, por lo tanto, cualquier llovizna se convierte en tempestad“.

En la misma línea, Müller señala que “fue una renuncia tardía que le hizo mucho daño y que no pone fin a los cuestionamientos. La Presidenta va a tener que explicar por qué protegió tanto a un funcionario de su confianza que enfrenta demasiados cuestionamientos y que, al igual que en Caval, no se sabe si condena o no las irregularidades en que estaba comprometido”.

 

FOTO: EL LÍBERO