La Mandataria ingresó al Congreso un proyecto de ley que aumenta en 3,9% el gasto fiscal para 2018. En ese contexto aseguró que "hemos hecho bien la pega" en materia económica y destacó la creación de empleos y un endeudamiento "razonable". Las cifras, en cambio, muestran una realidad diferente de su legado económico.
Publicado el 03.10.2017
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En cadena nacional, la Presidenta Michelle Bachelet presentó el domingo en la noche su último presupuesto público para 2018, que ingresó ayer en el Congreso y generó de inmediato amplia polémica.

Lo más llamativo fue el incremento del 3,9% de los recursos fiscales, lo que está muy por encima de la proyección del Banco Central (3%) y de diversos actores económicos y políticos, dada la estrecha situación fiscal que atraviesa el país por una alta deuda y persistente desaceleración económica.

Con un “hemos hecho bien la pega” resumió la Mandataria su mensaje, pero el ex Presidente Sebastián Piñera calificó el alza de “poco prudente” y “muy irresponsable”, ya que el gasto público crecerás más del doble que la economía. “Cualquier persona comprende que si usted aumenta sus gastos dos veces más que sus ingresos, tarde o temprano, va a enfrentar una crisis”, sentenció.

En la misma línea, el ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo, admitió que le “cuesta pensar que el alza de 3,9% sea compatible con lo que se había comprometido”, ya que para cumplir con la regla fiscal el presupuesto tenía que crecer entre 2,5% y 3%.

El candidato presidencial Alejandro Guillier, admitió su sorpresa por el incremento presupuestario, y señaló que “es una generosa tarea la que nos deja, porque hay que recaudar los fondos para tapar ese 3,9%, manteniendo el compromiso de superávit estructural de ir acortando a lo menos 0,25 puntos”.

Las siete afirmaciones de Bachelet que no se condicen con la realidad económica

En su alocución, Bachelet hizo siete afirmaciones sobre su gestión económica que no se condicen con la realidad o que son, al menos, discutibles.

  1. Las señales son claras: lo vemos en el repunte del empleo asalariado”. Dicho repunte, sin embargo, se debe exclusivamente a la contratación de funcionarios públicos, que superó los 90 mil en el último año. Los trabajos asalariados en el sector privado, en cambio, cayeron en 8.200 en el mismo período.
  2. Hemos hecho bien la pega”. Esa afirmación es debatible, ya que durante su mandato el país tuvo, por primera vez en 25 años, dos rebajas en la clasificación de riesgo y un deterioro de perspectivas. Además, Chile registró una caída muy significativa en la evaluación del manejo macro en el índice Doing Business, pasando del puesto 17 al 36, explica Cecilia Cifuentes, investigadora del ESE Business School.
  3. “Hemos tenido un comportamiento similar al de otros países exportadores de materias primas”. Sin embargo, la evidencia dice otra cosa. Mientras entre 2010 y 2013 Chile creció 5,8%, en promedio, y  Australia, Nueva Zelanda, Colombia y Perú lo hicieron en 3,8%; durante el gobierno de Bachelet el crecimiento económico de Chile será 1,8% y el de los otros países exportadores un 2,6%. En resumen, en nuestro país el crecimiento cayó 4 puntos porcentuales, y sólo 1,2 puntos en los otros países.
  4. Hemos aumentado, responsablemente, el nivel de endeudamiento”. Las cifras muestran que cuando Bachelet llegó al gobierno, la deuda pública de Chile era 12,7%, pero en apenas cuatro años más que la duplicó, ya que la dejará en 27%. “Este es el aumento más significativo de endeudamiento desde el gobierno de la Unidad Popular”, afirma Cifuentes. Ello se explica porque durante sus casi cuatro años de gestión (2014-2017), el PIB ha crecido 7,3% real, mientras el gasto del Estado ha más que triplicado esa cifra, alcanzando el 24% real.
  5. Hemos resguardado, ante todo, el empleo de los trabajadores y trabajadoras”. Pero ello omite que el 90% de la escasa creación de empleo durante los últimos cuatro años se explica por trabajos por cuenta propia y empleos públicos.
  6. Disminuir el nivel del endeudamiento de Chile. Por eso, seguiremos cumpliendo la regla de reducir en un 0,25 por ciento el déficit estructural”. Esa afirmación la desmintió su ex ministro de Hacienda, Andrés Velasco, quien dijo que “eso no es efectivo. Seguirá creciendo, aunque a menor tasa”.
  7. El presupuesto del próximo año mantendrá una importante inversión pública”. Pero las cifras muestran que en 2016 la inversión pública cayó 4,8% real, y entre enero y agosto de este año acumula una caída de 4% real, afirma Cecilia Cifuentes. “El aumento del gasto en estos años se explica por gasto corriente, la inversión no ha sido prioridad”, concluye la economista UC.