Desde que asumió en abril de 2014 el embajador Jorge Heine (PPD), 11 funcionarios chinos han pedido la renuncia alegando vejaciones, humillaciones y ofensas. “No quiero ver que este abuso siga ocurriendo por parte del embajador y su esposa, porque va a seguir dañando aún más la imagen de Chile en nuestra comunidad”, denuncia una carta firmada por el chef que trabajó 18 años en la embajada de Beijing.
Publicado el 11.12.2016
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La estratégica embajada de Chile en China, país con el que existe un intercambio comercial por más de US$35 mil millones al año, está en medio de una polémica por la denuncia de reiterados maltratos laborales hacia funcionarios chinos, que gatilló la renuncia de 11 de ellos.

Las quejas apuntan directamente contra el embajador Jorge Heine Lorenzen y su señora Norma Acevedo, oriunda de Puerto Rico, a quienes acusan de tratos humillantes, vejaciones y de descalificaciones verbales, como tratar de “bitch” a la ama de llaves de la sede diplomática.

Heine, militante del PPD, abogado de la Universidad de Chile, doctor en Ciencia Política de la Universidad de Stanford, California, y con estudios en la Universidad de York, Inglaterra,  fue nombrado embajador en abril de 2014 por la Presidenta Michelle Bachelet. Entre otros cargos en los gobiernos de la Concertación, fue ministro de Bienes Nacionales durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, y subsecretario de Aviación en la administración de Patricio Aylwin. Además ha sido embajador de Chile en India y Sudáfrica.

Los detalles de la denuncia

carta-denuncia-de-funcionarios-chinos-en-embajada-chilenaLa denuncia la estampó en una carta -que se reproduce en esta nota- el 18 de noviembre pasado el ex funcionario Li Jun, chef que trabajó durante 18 años en la embajada chilena en Beijing hasta que renunció en febrero de 2015 cansado de los abusos de los diplomáticos chilenos que dijo sufrir.

En el texto de dos páginas, escrito en inglés, Jun relata que se retiró por “el trato humillante de parte del embajador y su señora Norma Acevedo. Esto ocurrió por tantos meses que se hizo insostenible y me enfermé. Necesito contactar a las autoridades en Chile para comunicarles acerca del sostenido maltrato y humillación que los embajadores cometen contra el staff chino en la embajada, y que es especialmente duro con las mujeres funcionarias chinas de la embajada. A tal extremo ha llegado que la embajadora insultó a la ama de llaves, una mujer de 54 años, la llamó “perra”. Los embajadores no se disculparon a pesar de que la embajadora había reconocido el insulto”.

El ex funcionario ofrece pruebas y testigos que “puedan acreditar los maltratos humillantes y déspotas del embajador y su señora”.

En su declaración, Li Jun agrega que “hay muchos otros miembros del staff que también han carta-denuncia-de-funcionarios-chinos-en-embajada-chilena-pag-2abandonado la embajada, tales como la señorita Zhang, que trabajó durante cuatro años como secretaria en la embajada y renunció para irse a la de Argentina, el señor He Jiabei, sólo soportó algunos meses como chofer del embajador. Otros miembros del staff, como las señoras secretarias Sun Mingeheng, Shen Chenpei, Zhen Yi y el funcionario Liu Yan. 11 personas, incluyéndome, han renunciado sin recibir ninguna compensación ni se han investigado los hechos”.

Por último, plantea que la razón de su carta, enviada al ex funcionario de la embajada Gonzalo Matamala, es que “no quiero ver que  este abuso siga ocurriendo por parte del embajador y su esposa, porque va a seguir dañando aún más la imagen de Chile en  nuestra comunidad. Esta situación debe parar y necesito que me ayuden a contactar a las autoridades chilenas para presentarles mis pruebas y testigos”.

Este diario consultó a la Cancillería sobre la denuncia, y la respuesta fue que “hasta el momento, la Cancillería no ha recibido denuncias formales de maltrato laboral en la Embajada de Chile en China. Sin embargo, si se reciben denuncias formales, siguiendo los procedimientos existentes en el Ministerio, serán debidamente investigadas bajo el principio de reserva vigente, al igual que en todos los casos de esta naturaleza”.

Las acusaciones anteriores de malos tratos e irregularidades

Jorge Heine tuvo un breve paso de tres meses y medio como ministro de Bienes Nacionales, ya que fue nombrado en abril de 1999 y en agosto debió renunciar envuelto en escándalos por malos tratos a los funcionarios públicos e irregularidades en el uso de los fondos de la cartera, como usar dineros públicos para comprar en el supermercado y que su cónyuge usara el auto fiscal para fines personales.

En una entrevista a El Mercurio tras su renuncia, explicó que su señora “pidió el automóvil para ir a buscar unos muebles, y el conductor con el jefe administrativo confundieron la calle Andes con la ciudad de Los Andes, V Región. En esas circunstancias, la dejaron esperando tres horas y tuvieron un intercambio verbal ingrato con ella. Eso colmó el vaso”.

Las recepciones sociales que hizo en su casa se financiaron con plata fiscal, situación que también justificó Heine en que uno de los problemas que tenía el Ministerio de Bienes Nacionales “es que mucha gente no sabe que el ministerio existe ni cuáles son sus funciones. De modo que me fijé como propósito levantarle el perfil. Y eso se realiza de varias maneras, pero una de las formas es reuniéndose con personas relevantes para informarles sobre las actividades de la cartera”.

Ex diplomáticos consultados aseguran a este diario que durante la gestión de Heine como embajador en Sudáfrica e India también tuvo problemas con los funcionarios debido a su “cero empatía”, y a que había problemas administrativos.