El bajo crecimiento económico (en torno al 2%) y el abultado gasto fiscal más la caída del precio del cobre explican el millonario forado en la billetera del Estado.
Publicado el 25.01.2016
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El desplome del precio del cobre por debajo de US$2 y la incertidumbre que afecta a la economía de China, más la recesión de Brasil y buena parte de América Latina, hacen avizorar para nuestro país un complejo escenario económico durante este 2016, por tercer año consecutivo.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, reconoció que ajustarán a la baja el crecimiento contemplado para este año (2,75%) porque “es demasiado alto para cumplirla”. El supuesto contemplado en el presupuesto de la nación fue con un cobre a US$2,5 la libra, lo que está fuera de la realidad económica.

El secretario de Estado calificó de “shock real” la caída en el precio de los commodities “que parece que va a ser persistente. Muchos países de Latinoamérica ya no tienen los ingresos de hace dos o tres años, lo que obliga a ajustar el gasto -o al menos el financiamiento del gasto- a esta nueva realidad. Lo peor que podemos hacer es pensar que no está pasando y actuar como si no estuviera pasando”.

En noviembre pasado, Valdés ya advertía que este (2015) no es el único año en que vamos a tener que hacer ajustes. El 2017 y 2018 son años aún más complejos desde el punto de vista fiscal que este. La posición estructural de Chile hoy es peor de lo que esperábamos

Pero el peor escenario para nuestro país ya fue señalado por el Fondo Monetario Internacional, que rebajó el crecimiento para este año a 2,1%, cifra que en octubre era 2,5%.

El millonario déficit fiscal que dejará el Gobierno de Bachelet

En este nuevo contexto, la investigadora del Instituto de Libertad y Desarrollo (LyD), Cecilia Cifuentes, estima un crecimiento aún más bajo para este año, 1,5%, lo que unido a la caída del cobre gatillaría un déficit fiscal de 3,8% del PIB, lo que equivale a US$8 mil 270 millones.

Lo preocupante de la cifra es que durante los tres primeros años del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet el déficit fiscal acumulado superará los US$18 mil millones ($11,9 billones), generando un fuerte deterioro en la posición fiscal de Chile, que ha sido uno de sus principales pilares en los últimos 30 años.

Las cifras muestran que el déficit fiscal efectivo de 2013 –el último de Sebastián Piñera- fue de US$1.664 millones, pero en 2014 se disparó dos veces y medio hasta US$4.414 millones, en 2015 superará los US$5.350 millones y este año subirá a US$8 mil 272 millones.

De hecho, desde 1990 y hasta 2013 (24 años), nuestro país sólo había tenido ocho años con déficit fiscal, pero entre 2013 y 2018 acumulará seis años seguidos con cifras rojas, sumando en dicho período más de US$40 mil millones, de los cuales el 72% se generará durante esta segunda administración de Bachelet.

Esos dineros de déficit se suplen ya sea solicitando deudas en el mercado nacional o internacional, o retirando ahorro de los fondos soberanos que tiene el país en el extranjero, lo que significa un evidente deterioro de la salud fiscal chilena.

Economista advierteCecilia Cifuentes, LyD que déficit de este año será similar al de la crisis de 2009

Cecilia Cifuentes señala que las cifras fiscales actuales y proyectadas “justifican plenamente la preocupación del Ministro de Hacienda, ya que el deterioro durante este año será significativo. El año 2015 será probablemente mejor que lo estimado, principalmente producto del impuesto a la repatriación de capitales, y también a una probable menor sobreejecución presupuestaria. El déficit de 2015 entonces sería cercano a 2%, en vez del 3,3% estimado”.

La economista de LyD estima que este año, si se mantiene un precio del cobre en torno a US$ 2/libra, y tenemos un crecimiento algo por debajo de 2%, el déficit podría acercarse a un 4%, cifra sólo superada por el 4,4% de 2009.

“La tendencia sería muy compleja, y exigiría un gran esfuerzo de ajuste en los años siguientes. En ese contexto, son bienvenidos los intentos de ajuste de gasto que pudieran hacerse este año, a través de una ejecución en extremo prudente. Sería lo que haría cualquier familia frente a una caída de sus ingresos que no se percibe como transitoria”, afirma Cifuentes.

Deficit fiscal 1990-2018