El ex presidente del PS realiza una crítica a su sector y señala que el Partido Socialista debe "promover el entendimiento". Lamenta la salida "de figuras ancestrales" de la DC y la "tensión que está viviendo el PPD". Sobre la Nueva Mayoría, sentencia: "Concluyó su periplo al ser incapaz de proyectarse como una alternativa".
Publicado el 07.05.2018
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“El resultado fue categórico”. Con esa frase el ex senador socialista Camilo Escalona sentencia su derrota en la pasada elección parlamentaria por la Región de Aysén. Así, en diciembre, inmediatamente después haber conocido el resultado que lo dejó fuera del Congreso, volvió a instalarse en Santiago, tras haber permanecido cerca de un año en la zona.

Tras dejar la Patagonia hace algunos meses, asegura que no ha regresado al lugar. “Hay que tener la distancia del tiempo. Ganas no me han faltado”, confiesa. Por estos días el vicepresidente del PS se encuentra en una “etapa de reflexión, que es propio cuando las fuerzas políticas pasan del gobierno a la oposición”. En conversación con “El Líbero”, quien fuera presidente del Partido Socialista aborda los desafíos que enfrenta la oposición.

-¿Considera que la ex Presidenta Michelle Bachelet liderará a la oposición? Hay quienes vieron eso en el homenaje que se le realizó la semana pasada.

-Eso yo lo miro desde una perspectiva más amplia. Tenemos que darnos un tiempo para valorar todo lo bueno que hicimos desde el año 90 hasta la fecha, lo que no hicimos y lo que hicimos mal. Las ideas son lo que la sociedad chilena nos está pidiendo saber. Hay una etapa de un par de años, por lo menos, en que debemos clarificar el camino a futuro. Una vez que eso se resuelva, será el momento de hablar de los nombres de las personas que pueden tener un liderazgo en este proceso.

-Dice que se necesita un par de años para clarificar el camino, ¿en qué sentido?

-En todos los aspectos. Eso es determinante, no se puede iniciar ningún esfuerzo de liderazgo sin saber cuáles van a ser los contenidos, cuál será el programa, hacia dónde caminaremos, qué pensamos de la derrotaNo nos tenemos que precipitar.

No bastan solo las consignas que hemos repetido hasta la fecha ni el esfuerzo de reafirmación de nuestra identidad doctrinaria tradicional”.

-Pero se vienen nuevos desafíos, ¿qué ocurre, por ejemplo, con las próximas elecciones municipales y de gobernadores regionales?

-Eso está planteado afortunadamente de aquí al año 2020.  Será la primera prueba de fuego que tendrá la oposición actual. Ojalá que tengamos los mayores niveles de unidad. Como tenemos de aquí a fines del 2020, bueno, ocupemos este período para renovar nuestra mirada del país, para tener una propuesta que sea capaz de responder a los desafíos del Chile de hoy. No bastan solo las consignas que hemos repetido hasta la fecha ni solo un esfuerzo de reafirmación de nuestra identidad doctrinaria tradicional.

¿Legado? “Son las ideas las que tenemos que ser capaces de renovar”

-Usted señaló que no era parte de los “exégetas que quieren rendirle culto al legado de Bachelet”. ¿Es un retroceso volver a plantear el tema del legado?

-Son las ideas las que tenemos que ser capaces de renovar, de reafirmar en el contexto de la sociedad chilena. Ganamos el año 89 porque teníamos una propuesta muy firme, muy inequívoca de país. Ahora las circunstancias nos ponen ante la exigencia de renovar nuestro programa político. Ese es el esfuerzo primero. Las ideas primero, los nombres después.

-La ex Presidenta señaló que “cada vez que hemos logrado conquistas ha sido porque lo hemos hecho en unidad”. ¿Considera que ahora hay una división en la oposición?

Después de una derrota como la que tuvimos en diciembre pasado, no hay ninguna fuerza que no atraviese un periodo de tensiones muy intenso. Es cosa de ver lo que está ocurriendo con la Democracia Cristiana. El hecho que figuras ancestrales de la Democracia Cristiana se hayan retirado de sus filas, el hecho que el PPD esté viviendo una tensión que se hace por momentos enormes, los propios debates nuestros como socialistas… creo que vamos a vivir una etapa de estremecimiento muy fuerte, no es un detalle lo que nos ha ocurrido, es un proceso muy profundo. Las direcciones políticas no se dieron el tiempo para poder definir las propuestas y a la Nueva Mayoría la consumió el día a día.

En la Democracia Cristiana se han  generado momentos de ruptura que son dolorosos y que los socialistas lamentamos”.

-¿Qué le parece que un militante emblemático de la DC, como Gutenberg Martínez, haya renunciado a su partido?

-Es parte de este proceso, La recuperación de la democracia tuvo dos actores políticos fundamentales: la Democracia Cristiana y el Partido Socialista. Nosotros hemos puesto el acento en abrir el debate institucional a fondo, cuidando la unidad, situando lo que une por sobre lo que nos separa. En la Democracia Cristiana se han  generado momentos de ruptura que son dolorosos y que los socialistas lamentamos.

-En ese sentido, en la DC han destacado que tras el término del gobierno ejercen oposición de manera independiente…

La Nueva Mayoría se acabó el día que se terminaron de contar los votos. Eso se cayó por su propio peso, no creo que nadie haya firmado el certificado de defunción. Concluyó su periplo al ser incapaz de proyectarse como una alternativa para constituir una mayoría que nos permitiera generar un nuevo periodo presidencial. Con posterioridad, se producen todas estas fracciones.

-¿El PS debería apostar por una alianza con la DC?

– Nosotros abogamos por el entendimiento de todos los que no están con Piñera en el gobierno. No sobra nadie ni se puede excluir a nadie de antemano. Ni creo que haya partido que se puede definir la función de quiénes están y quiénes no están. Esperamos que se pueda confluir con generosidad en una convergencia de fuerzas, pero más adelante. Intentar ahora darle forma orgánica, como nombres o soluciones de tipo burocrático administrativo, no tiene ningún sentido.

Frente Amplio: “Se deben incluir para configurar una mayoría nacional”

-¿Eso incluye al Frente Amplio?

-Lógico, el Frente Amplio es una fuerza que tiene una cantidad de votos superior a la nuestra. ¿Cómo podríamos decir que no los incluimos? Podemos hacer críticas desde otro ángulo, como que tienen la permanente tentación de pensar que la historia comenzó cuando ellos llegaron, lo que es un error que muchas veces se cometen. Pero en el entendimiento futuro, se deben incluir para configurar una mayoría nacional.

El peso específico que hoy tiene nuestro partido no es determinante, solo la fuerza del conjunto es determinante”.

-Se ha dicho que el PS debería ser un articulador de la oposición. A su juicio ¿cuál es el rol del partido?

-Que nosotros mismos nos autodesignemos articuladores puede sonar una arrogancia. Pero sí, el Partido Socialista tiene que estar permanentemente promoviendo el entendimiento. Lo tenemos que hacer con la humildad que se necesita y con el peso específico que hoy tiene nuestro partido, que no es determinante, solo la fuerza del conjunto es determinante.

-¿Y cuál será su papel al interior del PS?

-Tenemos dos eventos importantes que van a marcar las deliberaciones internas. Una Conferencia de Programa que se viene ahora, ya se están realizando los eventos en las comunas y se inició esa etapa de deliberación. Esto continúa con el Congreso General que tendrá que culminar en el mes de enero. En lo personal, espero participar institucionalmente en todo ese debate. De hecho, ya lo estoy haciendo con los artículos y con los aportes que estoy realizando en la discusión.