En 2005 Rebolledo contrató al hijo de la Mandataria en la Direcon tres meses después de hacer su práctica, y lo incorporó de inmediato en el equipo de negociaciones de tratados de libre comercio con Japón, Malasia y Tailandia porque podía hacerle “un aporte al país”. Carlos Furche, actual ministro de Agricultura, era el director de dicho organismo.
Publicado el 21.10.2016
Comparte:

El lunes 20 de febrero de 2006 a las 22.35 horas, Carlos Furche Guajardo, Andrés Rebolledo Smitmans y Sebastián Dávalos Bachelet tomaron en el aeropuerto de Pudahuel el vuelo LAN 600 con destino a Los Ángeles, donde hicieron escala y abordaron un Boeing 747 400 de Japan Airlines, vuelo JL61, con destino a Tokio.

Los tres viajaron como funcionarios de la Dirección  General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) del Ministerio de Relaciones Exteriores para participar en la ronda de negociaciones de los tratados de libre comercio (TLC) con Japón, Malasia y Tailandia, a nombre del gobierno de Chile.

En ese momento, Michelle Bachelet era la Presidenta electa; Furche era el director general de la Direcon; Rebolledo era uno de los principales directivos y de extensa carrera en dicho organismo, a donde llegó en 1994 y tenía grado tres en la escala funcionaria; y Dávalos había hecho su práctica apenas 10 meses antes y había sido contratado recién.

Pocos meses después, el jueves 6 de julio, los tres volvieron a abordar un avión con destino a Tokio para continuar las negociaciones del TLC, ciudad en la que permanecieron hasta el 16 de ese mes, pero Dávalos tomó otro avión para viajar a Tailandia y continuar como parte del equipo negociador chileno.

Así comenzó el estrecho vínculo laboral y de amistad del hijo de la Presidenta con Furche y Rebolledo, actuales ministros de Estado de Bachelet. Carlos Furche, socialista, es ministro de Agricultura desde marzo de 2014 y Andrés Rebolledo, cercano al PPD, asumió la cartera de Energía el pasado miércoles en reemplazo de Máximo Pacheco, quien asumió como generalísimo en la precampaña de Ricardo Lagos Escobar.

De hecho, Dávalos fue el único de los 16 negociadores chilenos del TLC con Japón, Malasia y Tailandia que no tenía experiencia diplomática ni cargo directivo en la Direcon. Varios de los funcionarios públicos tenían hasta dos décadas de antigüedad y jefaturas relevantes en la Cancillería con grados que oscilaban entre 2 y 5, pero el cientista político estaba a honorarios y cuando viajaba se le asimilaba el grado 7, ya que de otro modo no habría podido ser enviado en comisión de servicio al extranjero ni recibir viático.

Los estrechos vínculos de Dávalos con el ministro Rebolledo

carlos-furche-ministro-de-agriculturaCarlos Furche se mantuvo como director general de la Direcon durante todo el primer gobierno de Bachelet, pero Andrés Rebolledo estuvo hasta 2009, cuando la Mandataria lo envió de embajador de Chile en Uruguay. Con el retorno de Bachelet ambos volvieron a trabajar en su gobierno, uno como ministro y el otro como director general de la Direcon.

En un perfil que hizo en 2014 la revista Capital de Sebastián Dávalos, Andrés Rebolledo lo describió como una “persona muy comprometida con su trabajo, muy profesional y de pocas palabras”.

El entonces jefe de la Direcon dijo que lo contrataron tras hacer su práctica profesional “por los estudios académicos que había desarrollado en ciencias políticas, relaciones internacionales. Trabajar acá significaba la posibilidad de llevar a la práctica sus conocimientos y hacer un aporte al país en ese sentido”.

sebastian-davalos-con-andres-rebolledoLas buenas relaciones quedaron de manifiesto cuando apenas una semana antes de que estallara el caso Caval, el 28 de enero de 2015, Dávalos y Rebolledo hicieron una actividad conjunta (en la foto) como autoridades al recibir a artesanos que expondrían en el pabellón chileno de la Expo Milán 2015.

Dávalos, quien era director sociocultural de La Moneda, destacó la creación del programa de su madre “Chile país de artistas”, y dijo que en Milán se quería representar un “Chile más humano, de las obras de nuestros maestros artesanos, que sabemos, sorprenderán gratamente en un evento de relevancia mundial”.

Por su parte, Rebolledo afirmó que con las medidas impulsadas por Bachelet “esperamos apuntalar las exportaciones de las pymes”, y recordó que durante 2014 dichos envíos crecieron en 26%.

En entrevista en abril de 2015 con La Tercera, a Rebolledo le preguntaron si era común que funcionarios de la Direcon  hicieran asesorías paralelas a empresas, tal como hizo Dávalos con Caval en 2012 mientras era funcionario de dicho organismo, a lo que respondió que no estaba en ese año en la Direcon ni en el país y que no tenía información al respecto.

Fuentes diplomáticas aseguran a este medio que Rebolledo y Dávalos tenían muy estrechos vínculos mientras estuvieron en la Cancillería, los que se mantuvieron después en sus respectivos cargos en este gobierno.

“Andrés Rebolledo estuvo en Direcon desde inicios de los 90’. Fue un estrecho colaborador de Carlos Furche, pero más que todo era muy, muy cercano a Dávalos, con quien tenía contacto muy frecuente cuando éste último estaba en La Moneda como director sociocultural”, afirma a “El Líbero” un ex embajador.

La contratación de Dávalos como experto

Dávalos estudió ciencias políticas en la Universidad Central, donde se tituló con nota 5,4, y tras realizar su práctica profesional en la Direcon lo contrataron en la Unidad Asia bajo la modalidad de honorarios para realizar “determinadas labores específicas, de carácter especializado”.

La resolución 621 justificaba la contratación de Dávalos en que la Direcon “se encontraba imposibilitada de realizar directamente” su labor, y en que el primogénito de Bachelet había “acreditado poseer las condiciones de idoneidad y competencia requeridas para ejecutar dicho servicio”.

El 1 de septiembre de 2006, Dávalos pasó de funcionario a honorarios a la modalidad de “contrata” con  grado 7, y un sueldo de alrededor de 2 millones de pesos.

En sus primeros dos años como funcionario público, el hijo de la Presidenta pasó casi seis meses en comisiones de servicio en el extranjero, realizó 11 viajes a seis países, Japón y Suiza (4 veces), Tailandia (3), Argentina (2) y una vez a Malasia y Vietnam, por los que recibió 17 mil 868 dólares en viáticos (casi 10 millones de pesos).