El miércoles, el precio del mineral acumuló su octava baja consecutiva. Y en este contexto se llevarán a cabo las conversaciones entre las grandes empresas del sector y sus trabajadores. Una de las más importante es la que se dará en la subdivisión El Teniente de Codelco, con sindicatos que agrupan a más de 3.800 socios. El año pasado, la huelga en Escondida produjo, incluso, que la economía se contrajera.
Publicado el 05.07.2018
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Cuarenta y cuatro días duró la huelga legal que los trabajadores del Sindicato N°1 de Minera Escondida mantuvieron el año pasado luego de que la negociación colectiva con la empresa BHP Billiton fracasara al no generar un nuevo contrato. La paralización, que comenzó el 9 de febrero de 2017, afectó la producción del sector y del país: la actividad económica se contrajo 1,3% en febrero de 2017, la peor caída desde 2009, según datos del Banco Central. Mientras que en abril de este año, BHP explicó que su producción anual disminuyó un 8% en comparación a 2016, efecto que se debió “principalmente a los 44 días de huelga”.

Sobre este impacto, la economista de Libertad y Desarrollo (LyD), Cecilia Cifuentes, señala que  “cuando uno habla que la productividad en Chile está estancada, el problema se explica principalmente por la minería”.

El rol clave de sector, lo expone también Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero. “La minería es uno de los motores de desarrollo del país.  En los últimos 20 años ha representado, en promedio, casi un 11% del PIB y en períodos de muy buenos precios, como el año 2006, llegó a representar prácticamente el 20%”, comenta. Y añade que “el buen o mal resultado de los procesos de negociación colectiva, evidentemente, pueden tener un impacto en el crecimiento económico del país”.

Estos no fueron los únicos resultados de la fallida negociación. A raíz de la huelga, y el fracaso de un acuerdo, los más de 2.400 asociados al sindicato se acogieron al artículo 369 del Código del Trabajo para forzar un nuevo proceso en 18 meses y, en el entretanto, mantener un contrato con las mismas condiciones que el anterior. Dicho documento se extendía hasta julio de este año.

Hace cuatro días el Sindicato N° 1 de Trabajadores de Minera Escondida dio a conocer el petitorio para “retomar” el proceso que no prosperó en 2017. De esta forma, la agrupación sindical se transformó en una de las primeras en iniciar el período de más de una decena de negociaciones que el sector minero deberá afrontar durante este segundo semestre.

De estas, dos ya llegaron a un consenso para generar un nuevo contrato colectivo: el Sindicato Unificado de Trabajadores de la división Andina de Codelco (en enero de 2017, a través de una negociación anticipada) y el Sindicato N° 1 de Trabajadores de Mina Caserones, división de la empresa Lumina Copper Chile (en abril de este año).

El factor del precio del cobre en las negociaciones

Estos procesos se desarrollarán en un escenario económico en que el precio del cobre ha ido a la baja. De hecho, este miércoles registró su peor precio de lo que va de 2018 alcanzado los US$2,929 la libra. La caída causó preocupación  en el Gobierno. “Sin duda nos preocupa y esperamos que sea un efecto transitorio”, señaló, el miércoles, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

El actual valor del mineral, para la investigadora de LyD, podría incidir en las negociaciones. “Con un precio más bajo del cobre, el potencial conflicto de las negociaciones disminuye y también lo hace la capacidad de los sindicatos de hacer pedidos muy abultados”.

Sin embargo, la economista indica que “cuesta mucho que las negociaciones vayan en la línea de lo que deberían ir, en términos de expectativas del precio del cobre a largo plazo y de productividad, porque tienden a centrarse en temas como el bono que, desde el punto del desarrollo a largo plazo, no es relevante”.

Sobre ese punto, Villarino señala: “A menos que recuperemos productividad y volvamos a ser competitivos, la minería en Chile será cada vez menos atractiva y, por lo tanto, dejará de ser, más antes que después, fuente de tantos y tan buenos puestos de trabajo”.

Codelco, el otro gran frente de las negociaciones

Este martes, los sindicatos Caletones y Sewell y Mina Unificado aprobaron iniciar el proceso de negociación con la división El Teniente de Codelco. El contrato termina el 31 de octubre de este año y reúne a otras tres agrupaciones: los sindicatos N° 5, N° 7 y El Teniente. Estos dos últimos se encuentran desarrollando asambleas para decidir si inician o no conversaciones anticipadas con la minera estatal. Mientras que el N° 5 ha aplazado la opción, ya que el próximo miércoles 11 de julio elegirá una  nueva directiva. La importancia del proceso radica en que las cinco asociaciones reúnen a más de 3.800 trabajadores.

La empresa estatal, también deberá generar acuerdos con los sindicatos N°2 y N°6 de la división Salvador. El primero termina su contrato en octubre, mientras que el segundo lo hace en agosto. Ambas agrupaciones decidieron realizar una negociación anticipada con Codelco, pero ésta no llegó a puerto. El 22 de junio, la cuprífera emitió un comunicado en el que indicó que había cerrado “su proceso de negociación colectiva anticipada con los sindicatos de trabajadores N° 2 Potrerillos y N° 6 Benito Tapia Tapia, los cuales, a través de votación en urna por sus bases, rechazaron la propuesta de la empresa”.

En el mismo texto, la división Salvador indicó que “actualmente es la única que no aporta utilidades a Codelco, siendo a la vez la operación con la más baja productividad de la Corporación”.

La economista de LyD se muestra preocupada por esta situación que vive la mina Salvador y señala que “el conflicto se ve en crecimiento”.

Las otras divisiones de la cuprífera que deben iniciar procesos de negociación son Andina con el Sindicato de Supervisores, Gabriela Mistral con el Sindicato de Profesionales y Analistas, Ministro Hales con el Sindicato de Trabajadores y la Vicepresidencia de Proyectos con el Sindicato de Trabajadores, Profesionales y Administrativos, que ya finalizó el proceso de ciclos de asambleas para preparar el proceso.

Mientras que en el mundo privado, la división Cerro Colorado de BHP debe comenzar conversaciones con el Sindicato de Operadores; Caserones de Lumina Copper con el Sindicato de Supervisores; Sierra Gorda de SCM con el Sindicato N°1 y CAP Minería con los sindicatos de trabajadores N°1 y N°2 de Los Colorados.

“No están las condiciones para pensar en un segundo semestre tranquilo, en términos de negociaciones colectivas de la minería, yo lo pondría como elementos que pueden tener efectos negativos en la actividad económica del segundo semestre”, advierte Cifuentes.

Villarino, por su parte, espera que “que primen las miradas de largo plazo que piensen en la sostenibilidad de la actividad minera y no las miradas que solo piensan en el cortísimo plazo y en la satisfacción de requerimientos o demandas que no tienen mucho que ver con productividad y competitividad del sector”.