Publicado el 13 de julio, 2020

Gerardo Varela: «La gracia de esta Constitución es que limitó el poder de los políticos»

Autor:

Magdalena Olea

En este episodio el Director Ejecutivo Internacional de la Fundación para el Progreso Axel Kaiser conversa con el abogado, columnista y exministro de Educación, sobre la Carta Fundamental, el plebiscito y el proceso constituyente que se podría iniciar en Chile. Además, se refieren a los hechos acontecidos a partir de octubre «hay un descontento social que deriva de una crisis económica generada en el gobierno de Bachelet (…) el problema es que la izquierda en este minuto no tiene un candidato que resulte ganador, y frente al riesgo de no tener ninguna posibilidad de tomar el poder democráticamente en una elección se vuelca a la calle. Hoy está haciendo política en la calle mucho más que a través de las instituciones, y la discusión constitucional lo que busca es eso», sostiene Varela.

Autor:

Magdalena Olea

Recibe las ediciones de Podcasts y LíberoTV en tu correo
Suscribirse

«La Constitución fija las reglas del juego de un sistema político, en este caso de una democracia republicana en Chile, y como todo juego, las reglas importan. Si el fútbol de jugara con la mano sería diferente al que conocemos… la forma en que se desenvuelven estas reglas que rigen la actividad política tienen efectos cotidianos todos los días, lo que pasa es que no lo sabemos«, explica el exministro de Educación y abogado Gerardo Varela, en conversación con el Director Ejecutivo Internacional de la Fundación para el Progreso Axel Kaiser, en un nuevo episodio -correspondiente a un ciclo de charlas en torno a la Carta Magna-.

Reflexionan también sobre los riesgos que tiene para el país el redactar una nueva Carta Fundamental. Varela explica que todo proceso de deliberación legislativa tiene costos y beneficios, por lo que «lo importante es que uno haga un análisis, si los riesgos que incluye una determinada regulación supera o no a los beneficios (…) Me cuesta pensar que este proceso constituyente, en la forma en que ha nacido, con el ambiente social que ha existido en Chile, y político en particular, saliendo de una pandemia, en medio de una crisis económica, no vaya a tener riegos… ese es un análisis incorrecto«, afirma.

Sobre la Constitución vigente actualmente en el país el exministro sostiene que ésta ha asegurado un sistema de provisión de sistemas sociales, que no se han visto afectados, y que, por lo tanto no limita el poder de generación de un estado de bienestar. De esta manera, asegura que la actual Carta Magna «protege ciertos derechos personales, se centra en la defensa de las personas, pero no prohíbe el avance de derechos sociales. Lo que ocurre es que si el avance de derechos sociales significa pasar por arriba de derechos personales, la constitución sí tiene ciertos frenos (…) esto que se denomina derechos sociales es la creación de un estado bienestar, que en Chile lo tenemos, hemos sido capaces de tener redes sociales asistenciales, tenemos salud y educación gratuita, un transporte público subsidiado etc«.

Además, Varela dice que «el problema es que esta discusión política lo que hace es que, so pretexto de dar una más y mejor representación al ciudadano, reivindica el poder de los políticos sobre los ciudadanos, y la gracia de esta constitución es que precisamente limitó el poder de los políticos, que no siempre están pensando en el bienestar de la sociedad en un todo, si no que actúan a veces en defensa de sus propios intereses».

En relación a lo sucedido en el país a partir del 18 de octubre, con los ataques al metro y el clima de violencia imperante, y sobre el origen del acuerdo constitucional de noviembre, el exministro sostiene que «hay un descontento social en Chile que deriva de una crisis económica generada en el gobierno de Bachelet. La promesa de que la creación de un estado de bienestar con altos impuestos no iba a afectar el crecimiento económico resultó falsa, y a falta de crecimiento la gente empieza a sentir que no progresa. Y lo que ocurrió el primer año del Presidente Piñera, en que Chile creció un 4%, pero no crecieron tanto las remuneraciones en particular porque había casi un millón de inmigrantes que había traído Bachelet. A la economía chilena, parafraseando a Maradona, el segundo gobierno de Bachelet le cortó las piernas«.

También dice que «el problema es que la izquierda en este minuto no tiene un candidato que resulte ganador, y frente al riesgo de no tener ninguna posibilidad de tomar el poder democráticamente en una elección se vuelca a la calle. Hoy está haciendo política en la calle mucho más que a través de las instituciones. Y la discusión constitucional lo que busca es eso».

Por último, afirma que «quiero creer que con los tiempos que han pasado, las circunstancias que hemos vivido y el hecho de que haya una serie de elecciones va a permitir que la constitución que salga de una asamblea constituyente sea más fruto de una reflexión que del calor del momento de octubre de 2018. Pero no existe ninguna razón como para que esa misma discusión no se pudiera dar en el Congreso».

03 Ago
31 Jul
Cerrar mensaje

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

Suscríbete