«Yo esperaría que los parlamentarios aprovechen estos meses de trabajo en que se los está remunerando, no solamente para aprobar las leyes de emergencia social covid, si no también para hacerse cargo de algunos temas constitucionales, porque me parece que la opción rechazo es mucho más ganadora si ya está acompañada con una serie de reformas«, dice el abogado y profesor de la Universidad de Chile Víctor Manuel Avilés, en conversación con el Director Ejecutivo Internacional de la Fundación para el Progreso, Axel Kaiser.´

«A mi me molesta el discurso que se ha dado en algunos sectores políticos, que se mira como una suerte de traición al acuerdo el plantear y apoyar la opción rechazo, cuando es una opción absolutamente legítima, especialmente si el Congreso hace su pega», sostiene Avilés.

Además, se refiere al acuerdo del 15 de noviembre, impulsado por las fuerzas políticas por la paz y una nueva constitución: «en principio a mi me pareció razonable, pero hay que decir que ya el nombre es un poco engañoso, en el sentido en que no es un acuerdo por una nueva constitución, es un acuerdo para solucionar el entre comillas problema constitucional que existe en Chile», sostiene el profesor de la Universidad de Chile.

También explican que la constitución del 80 se creó cuando el problema era la extrema pobreza en Chile, un problema que antes del estallido de octubre había disminuido radicalmente, con una gran clase media que quería adaptar las instituciones a esa necesidad. Hasta que «lamentablemente se produjo la crisis de delincuencia que siguió a las manifestaciones sociales iniciales y hoy tenemos el problema del covid. Indudablemente esto ha generado una crisis económica que va a aumenta nuevamente la cantidad de pobres en Chile. La angustia hoy entonces de la clase media no es como crear una institución que dé mas dignidad o menos abusos, si no como evitar volver a la pobreza…. ese desafío tiene un tremendo efecto en el plebiscito de octubre«, dice Avilés.